Estas pastas podemos prepararlas con antelación y aguantan muy bien guardadas en una caja de metal. Son muy ricas para una merienda o para completar un buen surtido de los dulces y turrones de las Fiestas Navideñas.
Prefiero comprar la almendra entera con piel y molerla en casa con un molinillo, la piel le aporta más sabor y le quita algo de dulzor a la masa.
Si no encontrais la almendra de esta forma podemos utilizarla pelada salen igual de ricos, pero quedan más blancos y quizás se le note algo más el dulce del azúcar.
Su aspecto es rústico y están deliciosos. Además son fáciles y rápidos de preparar.
INGREDIENTES:
½ Kg. de almendra molida con piel
½ Kg. de azúcar
4 huevos
Ralladura de 1 limón
½ cucharadita de canela
2 cucharadas de harina
Precalentar el horno a 190º.
Mezclamos todos los ingredientes en un bol y los movemos con una espátula, no hay que batir demasiado solo mezclar bien.
Cogemos media cucharada de la masa y formamos montoncitos en la bandeja del horno forrada con papel vegetal. Ponemos un pellizquito pequeño de azúcar sobre cada uno y horneamos con el horno peviamente calentado durante 10-12 minutos.
Cuando los saquemos del horno estarán un poco blandos, dejamos enfriar en la bandeja y veremos que se endurecen. Cuando estén fríos los podemos guardar.
Con estas cantidades salen alrededor de 50-55 unidades. En una caja metálica los podemos conservar perfectamente, aguantan bastantes días.






Este blog nació como homenaje a mi madre, ella ya no se encuentra entre nosotros y con la intención de recopilar sus recetas, por desgracia no las tengo todas, ya me gustaría. Era una manera de tenerlas al alcance de la familia y no tenía otras pretensiones, pero con el tiempo me he ido introduciendo cada vez más en este mundillo y las recetas se han ido ampliando a otros círculos.








