jueves, 31 de marzo de 2011

FINANCIERS

Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de Marzo nos invita a preparar un clásico de la gastronomía francesa: Financier.

Son pequeños bizcochos de almendras muy fáciles de preparar. Además tienen muchas posibilidades y podemos hacer diferentes presentaciones, puesto que se pueden preparar con muchas clases de ingredientes, así como aromatizarlos con especias, chocolate, frutas, licor, etc.
El financier o “financiero” es un pequeño pastel que contiene almendra molida entre sus ingredientes, como base principal del mismo. En algunas pastelerías aún son llamados “visitandine” el nombre original del mismo.
Son de origen francés y allí son todo un clásico. Se pueden encontrar en cualquier pastelería y es tradición tomarlos en la merienda o la hora del té. Fueron inventados en una pastelería francesa llama Lasne, con el propósito de que los financieros que lo tomasen no se ensuciaran las manos.
En sus orígenes fueron pequeños pasteles ovalados, preparados por las Hermanas de la Orden de la Visitación. Con el tiempo, los suizos adaptaron la receta dándoles forma de lingote y cambiando su nombre original de visitandine por financiers.
Algunas versiones llevan entre sus ingredientes mantequilla de avellana o “beurre noisette”, una expresión culinaria que hace referencia al color y al olor que adquiere la mantequilla al calentarla para derretirla, por el aroma a avellana que desprende.
Esta técnica consiste en derretir mantequilla salada a fuego vivo, durante el proceso, se evapora el agua contenida en la misma y se empiezan a quemar los residuos más sólidos, lo que se conoce como reacción de Maillard y de la que se desprende un aroma a avellana característico.



INGREDIENTES:

Receta de Jöel Robuchon

55 gr. de azúcar glas
40 gr. de harina
40 gr. de almendra en polvo
60 gr. de mantequilla
4 claras de huevos grandes o 5 pequeñas


Batir en un bol durante 5 minutos el azúcar glas, la harina y la almendra en polvo. Fundir la mantequilla en un cazo a fuego muy suave, la he dejado hasta que tuviera un tono dorado y dejarla enfriar.
Batir las claras sin llegar a montarlas, solo para que queden bien fluidas y homogéneas. Mezclar con precaución con la mezcla de azúcar, harina y almendra, siempre con movimientos envolventes y suaves. Incorporar con cuidado la mantequilla. Engrasar los moldes y repartir la preparación en ellos.


He utilizado unos moldes de financiers de silicona que son bajitos y he escogido dos tamaños uno más grande y otro más pequeño, para hacer éstos últimos de bocado.



Calentar el horno a 180º y cuando esté caliente introducirlos y hornearlos durante 20 minutos. Hasta que estén dorados. Dejar enfriar y desmoldar.





miércoles, 30 de marzo de 2011

POPOVERS DE CHOCOLATE, ¡¡CONCURSO!! y ¡¡FELICIDADES TITO!!

 Son muchas cosas en una sola entrada, pero a veces vienen así y tenía preparada ésta para el Concurso de Rocío, pero no quería dejar pasar una ocasión especial. Espero que no se moleste mi querida Rocío.
Da la casualidad que hoy cumple años un amigo "muy querido" para todos los que nos movemos en este mundillo de los blogs de cocina y creo que muchísimas personas lo conocen.
Se trata de el "GRAN TITO" y utilizo este calificativo, porque siempre tiene palabras amables para todos en los comentarios que nos hace. Un pajarito me ha soplado que hoy era su cumpleaños y no he querido dejar pasar la ocasión para desearle de todo corazón lo mejor para este día.
Tito, el pajarito en cuestión es nuestra querida amiga Juana, no hace falta que te diga nada de ella, porque de sobra se que la quieres un montón, como yo. ¡¡¡Es que se hace querer, nuestra !!!guindillita especial!!

¡¡¡ FELICIDADES TITO !!!  Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz, te deseamos todos CUMPLEAÑOS FELIZ. ¡¡¡Biennn!!!

La receta que os traigo hoy la vi en el blog de Beatríz, un cielo de persona, que además borda todo lo que hace, pasaros por su blog, si no lo conoceis vais a quedar encantados. Me llamó mucho la atención, no sabría deciros porqué, a veces ocurre que algo nos entra por los ojos y nos apetece hacerlo.
Tengo que confesaros que la he cambiado un poco y le he añadido chocolate porque era para un Concurso.
Muchos de nosotros la conocemos porque además tiene una tienda estupenda donde podemos encontrar un montón de cosas para la cocina. Aviso es un peligro entrar porque siempre acabas comprando algo, pero es que parece que todo lo que tiene nos hace falta...
Los moldes que he utilizado para la receta de hoy, ni que decir tiene que son de allí. En el lateral de mi blog tengo un enlace para poder entrar directamente, por comodidad simplemente. De vez en cuando me gusta dar una vueltecita y ver las novedades que ha traido.





Beatríz nos cuenta que le parece un bollo algo hueco, que recuerda por el sabor a una crêpe. De textura suave,  ligera y de esos que puedes comer uno tras otro.
Según explica los Popovers parece que son una adaptación del Yorkshire Pudding que hicieron los emigrantes británicos en Estados Unidos en el siglo XVII. En Portland, encontramos una variedad salada típica conocida como el Pudding Popover.
Existen versiones dulces y saladas, con ingredientes muy diferentes: puré de calabaza, queso, mermeladas ... En su receta ella ha optado por pincelarlos con mantequilla derretida y pasarlos por azúcar y canela.


Aquí os pongo mi versión de la receta

INGREDIENTES:
4 huevos
63 gr. de mantequilla
185 gr. de harina de repostería
15 gr. de cacao sin azúcar (he utilizado Valor)
315 ml. de leche
Una pizca de sal


Este es el molde que he utilizado.


Tamizamos la harina con la pizca de sal y reservamos. En una batidora ponemos los huevos, la mantequilla reblandecida y batimos. A continuación incorporamos la harina que teníamos tamizada con la sal y la leche. Batimos muy bien hasta que la masa quede homogénea y sin grumos. Debe quedar líquida, con una consistencia parecida a la de las crêpes o quizás un poco más líquida.
Calentamos el horno a 200º y vamos llenando las cavidades del molde dejando 1/3 de su capacidad libre, hay que tener en cuenta que la masa sube mucho. Previamente habremos untado el molde con mantequilla o con un spray que facilita el desmoldado. Metemos en el horno, bajamos la temperatura a 180º y horneamos durante 25 minutos. Esto depende de cada horno, pero con este tiempo es más que suficiente. Cuando lo saquemos dejamos enfriar unos minutos en el molde y los sacamos.
La masa en los moldes especiales que hay para hacerlos sube mucho y termina por abrirse, dando la forma característica de la misma.


Si no disponemos de este molde, utilizar unas flaneras pequeñas. La verdad es que podemos hacerlos pequeños o un poco más grandes.


Como la masa no lleva nada de azúcar los podemos servir acompañados con algo dulce como una mermelada, un helado, natillas, se puede preparar un baño con un almíbar … en fin cualquier cosa que se os pueda ocurrir.
El sabor me ha recordado al de la masa choux, pero queda un poco más blanda por el interior y también se ahuecan al subir tanto, por lo que podrían rellenarse. Son una exquisitez.
Los he servido con una mermelada de fresa que hice el otro día, ya os pondré la receta.




CON ESTA RECETA PARTICIPO EN EL CONCURSO QUE ORGANIZA ROCIO PARA CELEBRAR SUS 200 SEGUIDORES.



Rocío espero que te guste la receta y perdón por haberla compartido para celebrar el cumpleaños de Tito pero ha coincididdo y no quería dejar pasar la ocasión. Me comprendes ¿verdad?






lunes, 28 de marzo de 2011

MAGDALENAS CON AROMA DE LIMÓN

Estas son unas sencillas y ricas magdalenas que resultan muy suaves y esponjosas. Como todos sabemos hay muchísimas recetas, de hehco en este blog tengo publicadas otras que podeis ver aquí, cuyo sabor es más contundente porque están hechas con un aceite de oliva que elaboran en la Cooperativa de Sax y que tiene mucho sabor.
Quedan muy sabrosas y si entrais en la receta vereis que están hechas de dos formas en moldes de papel y como las hacían antiguamente aquí, con moldes metálicos forrados con papel parafinado. De hecho es una receta que tiene mucho tiempo, son las que hacían nuestras abuelas y que llevaban a los hornos, cuando en las casas no tenían.
Os invito a que probeis esta receta también porque estoy convencida que el sabor os va a gustar, además duran muchos días.
Pero como reconozco que hay personas que prefieren el sabor más suave, os propongo esta receta que lleva bastante ralladura de limón, lo que le aporta un sabor muy rico.




INGREDIENTES:
3 huevos
150 gr. de aceite de girasol
150 gr. de azúcar
225 de harina de repostería
1 sobre de levadura
Ralladura de un limón grande
75 ml. de buttermilk o leche o yogur natural (según nuestra preferencia)
½ cucharadita de bicarbonato



En un bol ponemos el aceite, la ralladura de limón y el azúcar y batimos con unas varillas. Incorporamos los huevos y seguimos batiendo, a continuación ponemos el buttermilk o la leche o el yogur natural (según preferencias) y batimos. Finalmente incorporamos la harina tamizada junto con la levadura y el bicarbonato. Mezclamos bien hasta que la masa se integre perfectamente y no queden grumos.
Precalentamos el horno a 190º, llenamos los moldes hasta dos terceras partes de su capacidad. Introducimos en el horno cuando haya alcanzado la temperatura y no debemos abrir la puerta para nada. Dejamos hornear durante 15-20 minutos aproximadamente. Esto dependerá de cada horno. Normalmente suelo hornearlas con aire, pero también pueden hacerse poniendo la resistencia de arriba y abajo.

Con estas cantidades salen aproximadamente unas de 22 a 25 magdalenas, según sea el tamaño de los moldes. Yo no las he hecho excesivamente grandes.



 


viernes, 25 de marzo de 2011

QUICHE DE CEBOLLA Y ANCHOAS Y MASA QUEBRADA

Whole Kitchen en su Propuesta Salada para el mes de Marzo nos invita a preparar un clásico de la gastronomía francesa: Quiche.

Es una propuesta muy versátil, ya que se puede rellenar con los ingredientes que deseemos. La más tradicional es la Quiche Lorraine, pero se puede optar por cualquier otra. Hay una parte obligada en la propuesta de este mes y es que la masa sea casera, para ello tendremos que preparar la Masa Quebrada, que también podemos modificar, si lo deseamos, añadiendo sabores.
La Quiche es una tarta salada derivada de la gastronomía francesa, parte de su éxito se encuentra en la versatilidad de su relleno. Puede usarse casi cualquier alimento, para ello, únicamente debe tener una base de huevos y crema de leche.
La palabra Quiche deriva del vocablo Küchen en dialecto lorenés, hablado en la región de Lorena, en el noreste de Francia, de aquí que la más famosa sea la de esta región, la Quiche Lorraine, que es conocida como la receta original de la que proceden todas las demás variantes.
La palabra “quiche” aparece por primera vez en las mesas de la ciudad de Nancy, capital de Lorena, en 1586. Dicen que la idea surgió por el excedente de mantequilla y nata existente en esta zona rica en ganadería. Al compaginarlas con una masa hecha con harina, se creaba un pastel salado muy suave, con un alto contenido en proteínas muy energético.
En un principio el relleno de la Quiche Lorraine se componía solo de huevos y crema de leche o nata fresca. En el siglo XIX se le añadieron las pequeñas tiras o tacos de panceta magra fresca o ahumada, que caracterizan la Quiche Lorraine de hoy en día.
La fórmula original data de la Edad Media, aparece referenciado en libros de cocina de hace unos 400 años y en ninguno de ellos el queso está incluido en la receta.
A partir de esta receta clásica aparecen otras como por ejemplo la Quiche Vosgienne, típica de la región francesa de los Vosgos, que incorpora queso, la llamada Mediterránea, la de cebolla, la de setas, …





MASA QUEBRADA (Receta de Michel Roux)

INGREDIENTES:
250 gr. de harina
150 gr. de mantequilla ablandada y cortada en dados
1 cucharadita de sal fina
1 huevo
1 cucharada sopera de leche fría



Poner un montoncito de harina en la superficie de trabajo y hacer un hueco. Colocar en el centro la mantequilla, el huevo y la sal.
Con la punta de los dedos, mezclar y amasar los ingredientes en el hueco. Poco a poco ir añadiendo la harina y amasar con cuidado hasta que la mezcla adquiera una textura granulada.
Añadir la leche poco a poco y mezclar con la punta de los dedos hasta que la masa se una. Con la palma de la mano amasar la mezcla hasta que quede firme. Formar una bola, envolver en film transparente y guardar en el frigorífico como mínimo 1 hora.


 


Mientras prepararemos el relleno. En esta ocasión voy a preparar una Quiche de cebolla con anchoas, pero podemos escoger la que más nos pueda apetecer.

QUICHE DE CEBOLLA Y ANCHOAS


INGREDIENTES:
1 Kg. de cebollas
12 anchoas en aceite
3 huevos
200 ml. de nata
175 gr. de queso emmental rallado
Pimienta negra
Nuez moscada
Sal
Aceite de oliva


Sacamos la masa del frigorífico, la estiramos con un rodillo, dejándola con un grosor de 2 mm. Colocar en un molde cuyo fondo se pueda desmoldar, para facilitar que la quiche se pueda retirar sin problemas. Si no disponemos de uno lo forraremos con papel vegetal dejando que sobresalga por los bordes del molde, para que luego la podamos sacar sin que se nos rompa. Dejar enfriar en el frigorífico unos 20 minutos.


Mientras cortamos la cebolla en juliana muy fina y la freímos a fuego suave con un chorrito de aceite de oliva y una pizca de sal, hasta que este blanda y con un color dorado suave.
En un recipiente batiremos los huevos con una pizca de sal (sin pasarse porque le vamos a poner anchoas), pimienta y nuez moscada. A continuación pondremos la nata y batiremos un poco más. Añadimos la mitad del queso rallado. El resto lo reservamos. Dejamos esta mezcla preparada para cuando montemos la quiche.
Calentar el horno a 190º. Sacar la masa, del frigorífico y pinchar el fondo con un tenedor, pero sin llegar a traspasarla, colocar encima un papel vegetal y un montón de garbanzos o cualquier otra legumbre para que haga peso sobre la masa y evitar que suba, se encoja, se deforme o apelmace durante el horneado. Este método de horneado se llama “Hornear a ciegas”.



Cuando el horno esté caliente la horneamos durante 15 minutos, transcurrido este tiempo bajamos a 180º la temperatura, sacamos la masa y retiramos las legumbres y el papel que hemos puesto. La volemos a introducir durante 5 ó 10 minutos para que tome algo de color.
Si la receta que vamos a preparar no exige que se vuelva a meter la masa en el horno para hornear el relleno, habrá que terminar de hornearla por completo, hasta que la masa quede cocida.
En este caso como vamos a poner un relleno, tendremos que colocarlo de la siguiente forma:


Ponemos sobre la masa la mitad de la cebolla y la extenderemos, encima colocamos las anchoas, a continuación el resto de la cebolla que extenderemos bien. Espolvorearemos con la otra mitad del queso rallado y verteremos por encima la mezcla de huevos, nata y queso que tenemos reservada.

Volvemos a introducir en el horno y la tendremos a 180º durante aproximadamente 30 minutos. Deberá quedar con un color dorado y cuajada.
Servir acompañando por ejemplo con una buena ensalada.






martes, 22 de marzo de 2011

BIZCOCHO DE CAFÉ (FC)

Un bizcocho sencillo de preparar y muy esponjoso. Siempre viene bien tener un bizcocho en casa para un buen desayuno o merienda. Podemos cambiar los sabores añadiendo en cada ocasión un ingrediente distinto, para así no aburrirnos.
Para éste he optado por el café, que le da otro color y sin embargo no le aporta excesivo sabor. Se nota que lleva algo diferente, pero no predomina el sabor del café, podemos utilizar normal o descafeinado, así no tendremos problemas con los niños.
Si queremos se puede utilizar para elaborar una tarta, creo sinceramente que quedará bien rica, siempre y cuando lo rellenemos con algo que combine bien. Aunque creo que cualquier cosa le puede ir estupendamente.




INGREDIENTES:
4 huevos
175 gr de azúcar
200 gr. de harina de repostería
50 gr. de Maizena
200 gr. de crème fraîche
125 ml. de aceite de girasol
1 sobre de levadura
1 pizca de sal
2 sobrecitos de café soluble
Azúcar glas y canela o cacao en polvo para espolvorear


Tamizar la harina, Maizena, levadura, y reservar.
Batir los huevos con el azúcar, café soluble y la pizca de sal hasta que queden esponjosos. Incorporar el aceite, la crème fraîche y mezclar todo bien. A continuación añadimos la harina y Maizena, levadura que teníamos reservadas. Con unas varillas vamos mezclando con mucho cuidado hasta que todos los ingredientes estén perfectamente integrados.
Engrasamos con aceite la cubeta de la Fussioncook o con spray desmoldante y vertemos la mezcla. Cerramos la tapa y ponemos la válvula en posición salida de vapor, seleccionamos menú horno y programamos 40 minutos. Cuando pite, sacamos la cubeta de la olla y dejamos templar antes de desmoldar. Colocar sobre una rejilla para que termine de enfriarse por completo. Espolvorear con azúcar glas y canela o cacao en polvo.
Podemos servir acompañando de unas natillas, un helado, un yogur, nata montada…



Para hacerlo en horno, tendremos que forrar un molde con papel vegetal o si utilizamos uno antiadherente lo untaremos con un poco de aceite o con el spray desmoldante, verteremos la preparación y hornearemos con el horno previamente calentado a 175º, durante unos 40 minutos aproximadamente. No abrir para nada la puerta del horno durante los primeros 30-35 minutos, pues la masa bajaría y no volvería a subir.
Para comprobar si está cocido pincharemos con una aguja o brocheta y si sale limpia estará hecho. Si por el contrario saliera manchada lo dejaremos unos minutos más. Cuando lo saquemos del horno dejar en el molde al menos 10 minutos y luego desmoldar y dejar enfriar sobre una rejilla. Después espolvorear con azúcar glas y canela o cacao.



Si queremos hacerlo en Thermomix batiremos los huevos, azúcar, café soluble y pizca de sal, 2 minutos, temperatura 40º, velocidad 5. Incorporaremos la crème fraîche, el aceite y batiremos 15 segundos velocidad 5. Seguidamente pondremos la harina junto con la Maizena y la levadura y mezclaremos 15 segundos a velocidad 6. Si hiciera falta terminaremos de integrar los ingredientes con una espátula.
Luego hornearemos según lo explicado, en la Fussioncook o en el horno.









sábado, 19 de marzo de 2011

CORONA DE NATA Y FRESAS

Hoy es día especial donde las familias se reúnen para celebrar el día del padre. Este es uno de esos postres sencillos de preparar con el que podemos quedar muy bien. Se trata de una corona que tiene un bonito aspecto y un sabor fino y delicado.
Con ella podemos terminar una comida especial, porque no resulta para nada pesada, no es muy dulce y queda muy suave. Los golosos podéis aumentar la cantidad de azúcar, pero no lo recomiendo, creo que lleva la cantidad justa para que quede suave. Nos os podéis imaginar lo agradable que resulta de comer, te quedas con ganas de más.
Se la dedico a todos los padres y muy especialmente al mío, que aunque ya no está entre nosotros, seguro que se comería un trocito... o dos. Aunque nunca fue muy goloso, al hacerse mayor cambió totalmente y el dulce le encantaba.


 
INGREDIENTES:
Para la masa:
50 gr. de mantequilla
150 ml. de agua
65 gr. de harina
2 huevos tamaño L
1 cucharadita de Azúcar
Una pizca de sal
Una yema para pintar (opcional)

Para el Relleno:
300 ml. de nata para montar (35% Materia Grasa)
250 gr. de fresas o fresones
2 cucharadas soperas de Azúcar
1 cucharadita de Esencia de vainilla

Para cubrir:
Azúcar glas




En un cazo mezclar el agua, la mantequilla, la pizca de sal y la cucharadita de azúcar. Cocer hasta que se deshaga la mantequilla. Llevar a ebullición, retirar del fuego y agregar de golpe la harina. Batir enérgicamente con una cuchara de madera. Volver a poner al fuego y cocer, sin dejar de remover, hasta que la masa se separe de las paredes y se forme una bola (en las imágenes de abajo se puede ver el proceso).


Retirar del fuego y dejar enfriar un poco batiendo con la cuchara para que no haga capa por encima. Agregar los dos huevos, de uno en uno, hasta que estén incorporados y la masa esté brillante. Al principio da la sensación de que la masa no quiere admitirlo, pero poco a poco se va integrando, quedando una masa con la consistencia de una crema pastelera (en las imágenes vemos los pasos).


Cogemos la bandeja del horno y le colocamos un papel vegetal. Ponemos la masa en una manga pastelera con una boquilla lisa y trazamos sobre el papel un círculo de unos 22 cm. de diámetro y 4 cm. de ancho (unos dos dedos). Podemos pintarla con una yema batida para darle brillo (esto es opcional), porque luego con el azúcar glas se tapa. Cocer en el horno, previamente calentado, 10 minutos a 210º y 15-20 minutos más a 190º, hasta que esté crujiente.


Dejar enfriar y cortar por la midad en sentido horizontal, con un cuchillo de sierra. Montar la nata con el azúcar y la esencia de vainilla (lo más golosos podéis incrementar la cantidad de azúcar). Agregar las fresas cortadas en trozos pequeños y mezclarlo con movimientos suaves y envolventes. Rellenar la corona, tapar apretanto un poco para que el relleno se reparta bien y espolvorear con azúcar glas. Reservar en el frigorífico durante 4-6 horas antes de servir, para que todo quede bien asentado.



¡¡¡No me direis que no queda bonito y está buenísimo!!! 



   
¡¡¡Disfrutarlo!
 
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