domingo, 31 de julio de 2011

TARTA FONDANT CON ALMIBAR DE ROSAS

No quería dejar pasar la ocasión de participar en el Concurso Recetario Floral, organizado por Elisa, del blog Olor a Jazmín con motivo de su segundo aniversario. Está patrocinado por la tienda La Casita Dulce de las Flores. Sus propietarias son las hemanas Susana y Mariló y podemos encontrar muchas cosas relacionadas con la repostería y la cocina.
Elisa fue mi AIG del 2010 y por ello quería preparar algo para su concurso. Pensaba que no podría hacerlo porque eran los últimos días de trabajo antes de las vacaciones y tenía mucho que hacer, pero al final ha podido ser, aunque en el último día de participación y casi casi en las últimas horas. Pero aquí tienes Elisa, aún he llegado a tiempo!!!
El motivo del concurso me parece muy apropiado al nombre del blog. Se trata de hacer una receta que tenga algún ingrediente proveniente de las flores o algún aroma floral y se podía presentar una receta dulce o salada. Pero además nos daba muchas posbilidades, pues en el caso de que no se nos ocurriera ninguna cosa, simplemente con que apareciera alguna flor en la foto o le diéramos la forma de éstas también podría valer.
A mi me apetecía preparar algo dulce y como soy un poco exagerada, he optado por todas las opciones que nos daban!!!. Me explico: he utilizado un ingrediente floral (mermelada de rosas), he adornado la tarta con flores y por si fuera poco he puesto algunas rosas en la foto. Así creo que cumplo con todo ¿No os parece?
Tengo que decir que es la primera vez que trabajo el fondant, siempre me ha gustado y me llaman mucho la atención las tartas tan bonitas que se ven en la blogosfera, pero reconozco que requiere su tiempo y además tener paciencia. Perdonarme si no ha quedado del todo perfecta, supongo que es cuestión de práctica y con el tiempo se mejora la técnica. Pero para esta ocasión quería hacer algo un poco diferente a lo que tengo en el blog y de este modo ir ampliando horizontes.
¡¡¡ Espero que os guste !!!





INGREDIENTES:
Para el bizcocho:
125 gr. de harina
125 gr. de azúcar
125 gr. de mantequilla
3 huevos
1 cucharadita de levadura química
1 naranja
1 limón
1 cucharadita de extracto de vainilla
Para la crema de mantequilla:
200 gr. de mantequilla
150 gr. de azúcar glas
Podemos rellenar nuestro bizcocho con una sola crema, pero he preferido darle un toque de chocolate y he utilizado Nutella para untar en una de las capas. Con 3 ó 4 cucharadas tendremos suficiente.
Para el almíbar de rosas:
200 ml. de agua
2 cucharadas de azúcar
2 cucharadas de mermelada de rosas

Para adornar la tarta:
Dependiendo de la cantidad de adornos que le hagamos a la tarta necesitaremos más o menos fondant. En esta ocasión he utilizado fondant de la marca Regalice color blanco. Si queremos podemos hacerlo nosotros mismos, en otra ocasión os diré como hacerlo.
Además necesitaremos colorante del color que más nos guste. He utilizado uno de color morado en gel de la marca Americolor.
Unas perlitas plateadas comestibles (de venta en tiendas de artículos de repostería).
Esta es la mermelada que he utilizado
Para hacer el bizcocho:
Rallar la piel de la naranja y del limón y reservar. Hacer zumo con la naranja y reservar.
Batir la mantequilla con el azúcar, que deberá estar a temperatura ambiente (punto de pomada) hasta obtener una crema. Agregar los huevos (también a temperatura ambiente) de uno en uno, batiendo muy bien entre cada incorporación. Mezclar la harina con la levadura química y tamizar sobre la crema, batir suavemente con una espátula hasta que se integre. Incorporar la ralladura de naranja y de limón, el zumo de la naranja y el extracto de vainilla. Batir con suavidad hasta que la masa quede homogénea.
Coger un molde, untar con spray desmoldante o bien con mantequilla y un poco de harina espolvoreada, sacudir el exceso y verter la mezcla, alisar la superficie con una espátula.
Si queremos que el bizcocho quede alto utilizaremos un molde pequeño (aproximadamente 18 cm.), si preferimos que quede más bajo utilizar uno más grande. Hornear con el horno previamente calentado a 170º durante unos 35-40 minutos aproximadamente.
Como siempre digo cada horno es un mundo, pero para que el bizcocho suba y quede bien esponjoso, no hay que abrir la puerta del mismo durante los primeros 30 minutos, de lo contrario el bizcocho no subirá correctamente. Cuando haya transcurrido ese tiempo o mejor 35 minutos, comprobar con una aguja si está cocido. Si sale limpia quiere decir que está, de lo contrario dejar unos minutos más.
Sacar del horno y dejar enfriar en el molde por espacio de 10 ó 15 minutos. Desmoldar y poner a enfriar sobre una rejilla.

Para hacer la crema de mantequilla:
Batir la mantequilla que deberá estar a temperatura ambiente, cuando empiece a estar cremosa ir añadiendo el azúcar glas, previamente tamizado, poco a poco, batiendo bien entre cada incorporación. Deberá quedar una crema lisa y bien batida. Reservar.

Para hacer el almíbar:
Calentar el agua con el azúcar y dejar hervir un momento hasta que se deshaga. Retirar del fuego, incorporar la mermelada y remover. Colar el líquido y reservar. Si no nos importa que quede algún trozo de la mermelada, podemos dejarlo sin colar. Dejar enfriar.

Montaje de la tarta:
Siempre es mejor hacer el bizcocho con antelación (de un día para otro) para que esté más compacto y al cortarlo no se nos desmigue demasiado. Si nos hubiera quedado un copete muy alto en el mismo, lo primero que haremos será nivelarlo cortándolo con un cuchillo. A continuación hacemos dos cortes en sentido horizontal para obtener 3 capas, procurando que éstas queden igualadas. Colocarlas de manera que luego podamos montar el bizcocho conforme estaba y nos quede nivelado. Utilizaremos la capa de arriba para la base, es decir que le daremos la vuelta al bizcocho y quedará la base del mismo como tapa.
Colocar la primera de las capas sobre la bandeja donde lo vayamos a servir o sobre un plato (si preferimos montarlo en un recipiente diferente al que lo vayamos a poner definitivamente, tendremos que tener mucho cuidado al trasladarlo, porque se nos podría romper).
Mojar con el almíbar, con cuidado de no pasarnos para evitar que luego el bizcocho suelte líquido. Repartir las cucharadas de Nutella y exterder con una espátula. A continuación poner la siguiente capa, humedecer de nuevo con el almíbar y poner una capa de crema de mantequilla, reservando un poco para cubrir toda la tarta antes de poner el fondant, extenderla bien y finalmente colocar la base del bizcocho como tapa del mismo, ya que queda más nivelada la tarta. Remojar con almíbar y extender una fina capa de crema de mantequilla por todo el bizcocho incluyendo los laterales del mismo.
Podemos introducir en el frigorífico mientras trabajamos el fondant que adornará la tarta.

Adorno de la tarta:
Dependiendo de la decoración que le queramos hacer, dividiremos en varios trozos el fondant, tiñendo cada uno con el color que más nos guste. En este caso únicamente he utilizado dos colores, por lo que dejé un trozo de fondant blanco sin teñir y añadí al resto unas gotas de colorante morado. Para que el color se reparta uniformemente debemos amasar el fondant hasta que esté todo del mismo tono.
A continuación extendemos una capa y la alisamos con el rodillo hasta que quede fina y con el mismo grosor por todas partes. La enrollamos en el mismo rodillo y colocamos sobre el bizcocho, vamos acoplando y dándole la forma del mismo y recortamos el excedente.
Después con los cortadores que tengamos hacemos unos adornos, humedecemos con un pincel con unas gotas de agua y colocamos como más nos guste.



En próximas entradas os explicaré como hacer el fondant en casa y la mejor forma de trabajarlo. Pero hay numerosas explicaciones en videos y blogs, que podemos conseguir fácilmente en Internet. He tenido ocasión de poder asistir a un Curso organizado por Majo's en Alicante, donde nos han enseñado a trabajar con fondant.





viernes, 29 de julio de 2011

TARTITAS DE QUESO Y MELOCOTÓN

Este mes las chicas de Film & Food  nos proponen un reto un tanto peculiar, basándose en una escena de la película Bon Appétit, donde uno de los protagonistas se las ingenia para cocinar algo a partir de muy poquitos ingredientes y pretenden que hagamos algo parecido.
Ellas confían en nuestra creatividad y recursos y nos abren la puerta de la nevera y armarios de la cocina de Film & Food. Nos piden que cocinemos algo con los ingredientes que nos dan. No hace falta usarlos todos, podemos hacer un plato dulce o salado y podemos contar además con los básicos de una cocina normal: sal, azúcar, harina, agua, aceite/mantequilla.
La nevera tiene: media sandía, un melocotón, 300 gr. de queso fresco, un poco de leche, 1 pechuga de pollo, 1 huevo y media lechuga iceberg.
El armario tiene: 3 patatas, 1 cebolla, 1 diente de ajo, 250 gr. de macarrones secos.
Bien, pues partiendo de estos ingredientes, he optado por hacer un plato dulce y me he decantado por esta receta donde he utilizado sólo algunos de los ingredientes que nos ofrecen.



INGREDIENTES:
200 gr. de queso fresco
1 huevo
2 ó 3 cucharadas de azúcar (al gusto)
1 cucharada rasa de harina
100 ml. de leche
1 melocotón

Con estas cantidades han salido 10 tartitas. 

 
Ponemos en el vaso de la batidora la leche, la harina y batimos bien para que no queden grumos. Incorporamos el huevo, el azúcar, el queso fresco y batimos de nuevo hasta que el queso se haya disuelto del todo.
Pelamos el melocotón y lo cortamos en daditos muy pequeños. Vertemos la mezcla en los moldes y ponemos los trocitos de melocotón por encima.
Horneamos en el horno previamente calentado a 170º, durante 25-30 minutos, pinchamos con una aguja y si sale limpia estarán cocidas, de lo contrario dejamos unos minutos más. Dejamos enfriar y desmoldamos.


Estas tartitas podemos acompañarlas con muchas cosas: un chocolate fundido por encima, una mermelada de frutas, un caramelo, ...

lunes, 25 de julio de 2011

TRIFLE

Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de julio nos invita a preparar un postre clásico británico: Trifle.
Es un postre elaborado a partir de una crema (suelen usarse natillas), bizcocho, frutas, zumo, o, más recientemente: gelatina y nata montada. Estos ingredientes se distribuyen en capas con el bizcocho como separación entre ellas y la fruta al final, la crema recubre las últimas capas. Es uno de los postres más típicos de la cocina de los países anglosajones.
La primera receta publicada de este postre data de 1596 en un libro llamado “The good huswife’s Jewell”, aunque no corresponde con el trifle tal y como lo conocemos hoy en día. Se basaba más en una crema aromatizada con jengibre y agua de rosas. No fue hasta 60 años después que se incorporan los huevos a la crema, para conseguir las natillas que conocemos hoy en día.
La denominación trifle nos lleva a algo insignificante, definición que para nada representa a este rico postre.
Algunos trifles contienen una pequeña cantidad de alcohol que se vierte en la masa de bizcocho, para que aromatice el postre. Las versiones sin contenido alcohólico emplean zumos de frutas en su lugar.
Una variante muy popular es aquella que se elabora con el bizcocho remojado en gelatina y luego refrigerardo para que cuaje. El bizcocho y la gelatina se aglutinan y dan lugar a una textura agradable, si se hace en las proporciones adecuadas.
En Italia existe un postre similar denominado zuppa inglese.
En Navidad es todo un clásico terminar la cena con trifle.


INGREDIENTES:
Para 4 ó 6 raciones, dependiendo del tamaño de las copas que utilicemos.

200 gr. de frambuesas
3 cucharadas de mermelada de frutos rojos
2 ó 3 cucharadas de limoncello (según nuestro gusto)
3 cucharadas de agua
300 ml. de nata (1 taza grande)
2 cucharadas de azúcar
Unas almendras fileteadas o en trocitos para adornar
Para el bizcocho:
3 huevos
100 gr. de azúcar
100 gr. de harina
Para el lemon curd:
4 limones
4 huevos
180 gramos de azúcar
80 gramos de mantequilla


Siempre obtendremos mejores resultados si hacemos nosotros el bizcocho y las natillas o en este caso la crema de limón. Pero es un postre que podemos preparar en un momento si disponemos de todos los ingredientes. Hoy en día se encuentran buenos productos en tiendas especializadas y este tipo de postres nos pueden servir para cuando andamos apurados de tiempo. Desde luego yo recomiendo hacerlo todo en casa, siempre quedará más rico.


Para hacer el bizcocho:
Separar las yemas de las claras y montar estás a punto de nieve. Cuando empiecen a estar firmes vamos añadiendo el azúcar poco a poco y terminamos de montar. Deberán quedar firmes y brillantes. A continuación incorporamos las yemas y mezclamos con movimientos suaves y envolventes de abajo hacia arriba. Seguidamente tamizamos la harina que iremos mezclando igualmente con movimientos muy suaves y envolventes de abajo hacia arriba.
Ponemos la masa sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal, la extendemos con una espátula y horneamos a 170º durante aproximadamente 12-15 minutos. Al ser una plancha fina se hace bastante rápido, cuando tome un poco de color comprobar si está hecho, pinchando con una aguja, no debemos pasarnos en el horneado, para evitar que nos quede seco. El tiempo depende mucho de cada horno.

Para hacer el lemon curd:
Lavamos bien los limones frotándolos con un cepillito, los secamos y rallamos la piel (solo la parte de color). Exprimimos el zumo (deberemos obtener aproximadamente unos 190-200 ml.)
Ponemos en un cazo el zumo, la piel rallada, los huevos y el azúcar, removemos un poco. Lo ponemos al fuego a temperatura media y vamos removiendo sin parar con unas varillas, hasta que la mezcla espese y tenga la consistencia de una crema. Es preferible hacerlo a fuego suave, aunque nos lleve más tiempo, de esa forma evitamos que se nos pegue en el fondo y que se formen grumos.
Colamos la crema para evitar la ralladura de limón y la ponemos en un bol, añadimos la mantequilla en trocitos y removemos para que se disuelva bien con el calor. Tapamos con un film transparente, que colocaremos bien pegado a la crema, para evitar que haga capa dura por encima y dejamos que se enfríe.


Montaje:
El trifle lo podemos preparar en una fuente o recipiente grande o hacerlo en copas individuales. Para montarlo procederemos de la siguiente forma:
Lavamos las frambuesas y las escurrimos bien para eliminar el agua. Montamos la nata con 2 cucharadas de azúcar y reservamos.
En un bol ponemos las 3 cucharadas de mermelada, las 2 ó 3 de limoncello y las 3 de agua, calentamos unos segundos en un cazo al fuego o bien en el microondas y removemos bien para que la mermelada se disuelva. De esta forma obtendremos un almíbar con el que remojar nuestro bizcocho.
Con un aro cortamos unos trozos de bizcocho del diámetro de nuestros recipientes (dos por ración), colocamos uno en el fondo de la copa. Con una brocha mojamos un poco el bizcocho con el almíbar, colocamos unas frambuesas por encima. Ponemos un poco de lemon curd y una capa fina de nata.
Repetimos nuevamente los pasos: bizcocho, almíbar, fruta, crema de limón y nata. Espolvoreamos con unas almendras laminadas o en daditos. Guardamos en el frigorífico para que la mezcla se compacte bien, hasta el momento de servir. Unas horas será suficiente.





viernes, 22 de julio de 2011

EMPANADA DE FRITADA DE TOMATE

Las empanadas son platos que resultan deliciosos, podemos variar los rellenos y de ese modo no cansarnos de las mismas. Hoy he preparado una de fritada de tomate con atún, pimiento y huevo, pero podemos escoger los ingredientes que más nos gusten o los que tengamos por casa y prepararla a nuestro gusto.
Esta fritada es casera, pero si tenemos prisa y compramos productos de buena calidad podemos hacer una empanada en un momento y solucionar de esta manera una comida, cena o para cualquier imprevisto que nos pueda surgir. Para la masa podemos utilizar hojaldre, masa quebrada o cualquier buena masa para empanada.
Me gusta mucho hacerla con hojaldre y en esta ocasión es casero, pero todos sabemos que venden láminas preparadas que resultan también buenas y nos evita mucho trabajo.
Así que manos a la obra y a preparar una rica empanada. Los ingredientes que indico son para una empanada grande que nos ocupe la bandeja del horno. En esta ocasión he utilizado la mitad de la fritada y la he hecho con una sola lámina de hojaldre, que he extendido un poco más para que quedara muy finita. Normalmente queda un poco más gruesa, pero cuando la masa está fina resulta muy agradable de comer.
Con el resto de la fritada podemos preparar el relleno de unas hortalizas (calabacín, berenjena,...), hacer una lasaña o canelones, o un plato de pasta.



INGREDIENTES:
2 láminas de hojaldre (mejor si es casero, receta aquí)
4 tomates maduros grandes
1 cebolla
1 pimiento rojo grande asado
3 latas de atún en aceite (de las redondas pequeñas)
3 huevos duros
Aceite de oliva
Sal
1 huevo para pintar
Unas especias: tomillo, romero, orégano o albahaca (esto es opcional)

Ponemos los huevos a cocer con agua y sal. Estarán duros pasados entre 10 ó 12 minutos desde que el agua comience a hervir. Cuando estén los pasamos por agua fría y los pelamos.
El pimiento podemos freírlo, pero a mi me gusta más el sabor del pimiento asado. Para ello lo ponemos en una bandeja de horno, le ponemos un chorrito de aceite de oliva y una pizca de sal y lo asamos en el horno calentado previamente a 180º durante unos 25-30 minutos. Cuando esté lo sacamos del horno y lo tapamos con un plato o con un paño durante un ratito, para que nos sea más fácil pelarlo. Le quitamos la piel, las semillas y lo partimos en trozos pequeños.
En una sartén o en una cazuela ponemos 3 cucharadas soperas de aceite de oliva, picamos la cebolla y la sofreímos con un poco de sal. Cuando empiece a estar dorada incorporamos los tomates pelados y partidos en dados pequeños. Le añadimos sal y una cucharadita de azúcar para corregir la acidez y freímos todo junto durante 30 ó 40 minutos a fuego suave, removiendo de vez en cuando para que no se pegue.
Cuando esté terminado el sofrito apagamos el fuego y le añadimos las especias (esto es opcional), los huevos picados, el atún que escurriremos del aceite y el pimiento troceado. Removemos bien para que se mezclen todos los ingredientes.

Extendemos una de las láminas de hojaldre sobre un papel vegetal en la bandeja del horno. Colocamos por encima el relleno, dejando un dedo por todo el borde. Colocamos por encima la otra lámina de hojaldre y sellamos bien los bordes para que al hornear no se nos salga el relleno, pinchamos en varios sitios para dejar salir el vapor del interior y pintamos con el huevo batido.
Horneamos con el horno previamente calentado a 190º durante 25-30 minutos. Cuando tenga un color dorado estará hecha nuestra empanada.




lunes, 18 de julio de 2011

PAELLA DE POLLO Y CONEJO

Whole Kitchen en su Propuesta Salada para el mes de julio nos invita a preparar un clásico de la cocina española: la Paella.
Es uno de los platos más populares de la cocina española. “Paella” es un término que se utiliza en todos los idiomas, demostrando su valor internacional indiscutible.
La palabra “paella” comenzó a usarse como sinónimo de “arroz a la valenciana”, aunque en principio, hace referencia al utensilio en el que se prepara, y no al plato en sí. En realidad, la paella, es el recipiente donde se elaboran una gran cantidad de platos de la Comunidad Valenciana, como la propia paella, el arroz negro o la fideuá. Consiste en una sartén a la que se le ha quitado el mango, sustituyéndolo por dos asas, una a cada lado, que ayudan a afianzarlo. Su diseño favorece la evaporación del caldo, debido a su forma cóncava. A pesar de esto, fuera de la Comunidad Valencia, se suele utilizar el término “paellera” para referirse a este recipiente, sin saber que están aludiendo a una mujer que cocina paella y no a un utensilio específico, que se denomina paella.
La paella surge en las zonas rurales de Valencia, entre los siglos XV y XVI, por la necesidad de campesinos y pastores de una comida fácil de transportar, ya que era la comida de la tarde, además era cocinada con los ingredientes que tuvieran a mano como los caracoles o simplemente, con ingredientes que tuvieran.
Así, en su origen, los ingredientes de la paella eran las aves, el conejo de campo, las verduras frescas al alcance, arroz, azafrán y aceite de oliva, que se mezclaban con el agua y se cocinaban a fuego lento, con un fuego efectuado con leña de ramas de naranjo, que otorgaban un sabor y un aroma característicos.
No existen documentos históricos que señalen exactamente el origen de la paella marinera, pero sí que es la alternativa costera a la paella campesina, hecha a base de sepia, calamares, cigalas, langosta, almeja, o cloxina (variación mediterránea del mejillón, pero más pequeña, fina y sabrosa). Y nada de paellas mixtas, que es un invento posterior que ha logrado imponerse en casi todas las mesas.
Lo que sí está bien documentado es la forma exacta de preparar una paella: el origen del plato se sitúa casi con seguridad en la zona arrocera próxima al lago de la Albufera. Como en la mayoría de recetas valencianas, el aceite de oliva y el azafrán son fundamentales para la elaboración del plato. Ya hemos dicho que la receta tradicional se realizaba con las carnes y verduras frescas disponibles en la región, en concreto, travella y ferraura (dos tipos autóctonos de judía verde) y garrafón (una alubia plana y blanca), además de algunos caracoles. Para otorgarle más sabor al plato, además del azafrán, se suele añadir un poco de pimentón y unas ramas de romero.
Tradicionalmente la paella se debe cocinar al aire libre y si es posible con leña de naranjo, que en Valencia es relativamente fácil de conseguir. La leña de naranjo, aparte de darle un cierto aroma a la paella, proporciona un fuego constante y hasta cierto punto manejable, pese a la dificultad que conlleva cocinar con leña. En la elaboración de la paella es muy importante controlar el fuego, pues debemos avivarlo o hacerlo más suave, según lo requiera cada momento de la cocción.



INGREDIENTES:Para 4 personas
500 gr. de pollo troceado
500 gr. de conejo en troceado
300 gr. de bajoca (judía verde ancha)
250 gr. de garrofó (alubia blanca ancha y plana)
1 tomate maduro
400 gr. de arroz
125 ml. de aceite de oliva
Azafrán o colorante alimentario
Sal
Una rama de romero
Una rama de tomillo
2 dientes de ajo
1/2 pimiento rojo


Se puede utilizar la paella para hacer todos los pasos, pero mi madre que era una gran cocinera que elaboraba unas paellas exquisitas, hacía el sofrito en una sartén y el caldo lo hacía siempre en una olla aparte.
Poner en una olla agua a calentar con un poco de sal, una rama de romero, otra de tomillo y el azafrán o colorante alimentario. Debemos tener en cuenta que el arroz necesita el doble y un poco más de líquido para cocer, así que en la olla pondremos algo más, teniendo en cuenta que mientras cuece la carne, parte de ese caldo se evapora. Además es preferible que sobre algo de líquido, ya que en caso de que se necesite añadir algo más durante la cocción del arroz, siempre será mejor que sea caldo caliente y no agua.
Calentar el aceite en una sartén, poner sal al pollo y al conejo y sofreírlo para sellar la carne. Cuando el agua esté caliente lo añadimos y dejamos cocer aproximadamente 45 minutos, a fuego moderado.


Cortar el pimiento en tiras y sofreírlo en el mismo aceite, cuando esté lo sacamos y reservamos. A continuación sofreír la judía verde ancha con una pizca de sal, cuando empiece a ablandarse la sacamos. Ponemos el garrofó con una pizca de sal y le damos unas vueltas para rehogarlo, lo sacamos y reservamos.


Picar el ajo finamente sofreírlo y cuando empiece a tomar color añadimos el tomate rallado y le damos unas vueltas para que se evapore el agua. En ese momento añadimos las judías verdes que hemos reservado y sofreímos todo junto para que se ablanden. A continuación añadimos el arroz y le damos unas vueltas, de esa forma conseguimos que el grano quede más suelto a la hora de cocerlo. Ponemos el garrofó y le damos un par de vueltas.


Colocamos nuestra paella en el fuego y añadimos el arroz con las verduras que tenemos en la sartén. Sacamos la carne de la olla, la repartimos por la paella y añadimos el caldo dejando un poco, para el caso de que lo necesitemos, colocamos las tiras de pimiento por encima. Dejamos cocer los primeros 10 minutos a fuego fuerte y transcurrido este tiempo bajamos el fuego y terminamos la cocción durante 8 ó 10 minutos más, según nos guste el arroz más o menos entero. En caso de que hiciera falta añadir líquido utilizaremos el caldo que hemos reservado. Una vez esté terminada nuestra paella es conveniente dejar reposar un par de minutos antes de llevarla a la mesa o de hacer los platos.


Consejos:
El arroz debe removerse lo menos posible. De lo contrario irá soltando su almidón y al final, el grano no quedará suelto.
Si el arroz parece ya cocido, pero todavía queda mucho caldo, subir el fuego al máximo para que se evapore lo antes posible.





jueves, 14 de julio de 2011

TIRAMISÚ DE LIMONCELLO

Para esta receta podemos utilizar unas soletillas de compra o bien hacer una plancha de bizcocho, según dispongamos de más o menos tiempo. La receta es de Jamie Oliver, ya sabemos que este cocinero es bastante práctico y, en algunas ocasiones, recomienda no perder mucho tiempo cocinando, sobre todo cuando estamos trabajando y no tenemos muchas horas libres para dedicar a la cocina.
No cabe la menor duda de que si hacemos nosotros la base, el resultado siempre es mejor, por ese motivo he pensado en poner la receta para hacer un bizcocho, por si queremos esmerarnos un poco más.
De todas formas si tenemos que preparar algún postre para un imprevisto o bien andamos escasos de tiempo, podemos echar mano de unas soletillas o de un bizcocho de los que venden elaborados, pero que sean de calidad y tendremos un rico postre que podremos preparar en un momento. El resultado sorprende.



INGREDIENTES:
12 soletillas (podemos utilizar una plancha de bizcocho, receta más abajo)
100 ml. de limoncello
El zumo de 3 naranjas pequeñas
Ralladura de un limón
1 tarrina de Queso Mascarpone (250 gr.)
100 ml. de leche entera
2 cucharadas de azúcar glas
1 cucharadita de extracto de vainilla
1 tarrina de frambuesas
75 gr. de chocolate de cobertura


Para la plancha de bizcocho:
3 huevos
100 gr. de azúcar
100 gr. de harina


Para hacer el bizcocho:
Separar las yemas de las claras y montar estás a punto de nieve. Cuando empiecen a estar firmes vamos añadiendo el azúcar poco a poco y terminamos de montar. Deberán quedar firmes y brillantes. A continuación incorporamos las yemas y mezclamos con movimientos suaves y envolventes de abajo hacia arriba. Seguidamente tamizamos la harina que iremos mezclando igualmente con movimientos muy suaves y envolventes de abajo hacia arriba.
Ponemos la masa sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal, la extendemos con una espátula y horneamos a 170º durante aproximadamente 12-15 minutos. Al ser una plancha fina se hace bastante rápido, cuando tome un poco de color comprobar si está hecho, pinchando con una aguja, no debemos pasarnos en el horneado, para evitar que nos quede seco. El tiempo depende mucho de cada horno.
Cuando esté terminado lo dejamos enfriar y cortamos el tamaño que necesitemos para el recipiente que vayamos a utilizar. Si nos hubiera quedado muy fino pondremos dos trozos superpuestos.

Para montar el Tiramisu:
Forramos el fondo de un recipiente con una capa de soletillas o de bizcocho, según el caso. Vertemos por encima el limoncello y a continuación el zumo de naranja.
En un bol ponemos el queso Mascarpone y lo batimos un poco, añadiendo la leche poco a poco. De esta forma queda una crema menos densa. Añadimos el azúcar glas, la ralladura de limón, el extracto de vainilla y mezclamos bien.
Disponemos esta crema sobre las soletillas o el bizcocho humedecido. Extendemos para que lo cubra todo. Colocamos las frambuesas por encima. Rallamos el chocolate y lo repartimos por toda la superficie.


Dejamos enfriar en el frigorífico hasta el momento de servir.



domingo, 10 de julio de 2011

PAPPARDELLE AL PESTO SICILIANO

En verano y con tanto calor apetecen platos frescos y que seán rápidos de hacer. La verdad es que no apetece pasar muchas horas en la cocina.
Este plato de pasta es muy sencillo de preparar y se hace muy rápido. Mientras se cuece la pasta podemos realizar este rico pesto siciliano y en un momento tenemos solucionada la comida.
Este pesto queda muy suave y podemos hacerlo con cualquier tipo de pasta. En esta ocasión he elegido Pappardelle, pero podemos hacerlo con la que tengamos en casa.
Si nos parece mucha cantidad de pesto, porque vamos a cocer menos pasta, podemos guardar el que nos sobre en un tarro de cristal bien cerrado en el frigorífico. Para ello vertemos el pesto en el tarro ponemos unas hojitas de albahaca fresca y lo cubrimos con un chorro de aceite de oliva. Bien cerrado lo podemos conservar varios días.


INGREDIENTES:
400 gr. de Pappardelle

Para el pesto siciliano necesitamos:
40 gr. de queso parmesano
100 gr. de almendras
1 ó dos chiles frescos, si no encontramos podemos usar guindillas secas
1 manojo de albahaca fresca
1 diente de ajo
4 anchoas en conserva y un poco de su aceite
400 gr. de tomates cherry
3 cucharadas de aceite de oliva
Sal

Para adornar:
Parmesano rallado
Unos tomates cherry partidos por la mitad
Unas hojas de albahaca
Un chorrito de aceite de oliva


Cocemos la pasta en abundante agua hirviendo con sal el tiempo que indique el paquete. En este caso han sido 7 minutos.
Para preparar el pesto siciliano ponemos en la Thermomix o en la batidora: el queso parmesano, las almendras, el chile o la guindilla, la albahaca, el diente de ajo y las anchoas con un chorrito del aceite de la conserva. Trituramos todo muy bien. A continuación incorporamos los tomates cherry, el aceite de oliva y una pizca de sal. Trituramos de nuevo hasta que quede una pasta.
Cuando la pasta esté cocida reservamos una taza del agua de la cocción, la escurrimos y la volvemos a poner en la cazuela. A continuación añadimos el pesto que hemos preparado, la mitad del agua de cocer la pasa y un chorrito de aceite de oliva y removemos bien para que se mezclen todos los sabores.
Al utilizar el agua donde hemos cocido la pasta evitamos que quede seca y lo que conseguimos es formar una salsa más cremosa con el pesto. Si vemos que necesita el resto del agua se la añadimos y seguimos removiendo.
Servimos la pasta en una fuente y ponemos por encima unos tomates cherry partidos por la mitad, unas hojas de albahaca, parmesano rallado y un chorrito de aceite de oliva.

Receta de Jaime Oliver


jueves, 7 de julio de 2011

¡¡¡¡ SELECCIONADO FINALISTA MI BIZCOCHO DE MENTA CON BUTTERCREAM DE CHOCOLATE !!!

No me lo podía creer cuando el otro día las chicas de Whole Kitchen publicaron la relación de finalistas y estoy muy contenta:


Mi Bizcocho de menta con buttercream de chocolate ha sido seleccionado entre los 10 finalistas del "Concurso Aniversario “Tu mejor bizcocho” que organizó Whole Kitchen, con motivo del primer aniversario de su blog. Había mucho nivel y, sinceramente, ¡¡¡no me lo esperaba!!!
El ganador será seleccionado a través de las votaciones que se hagan únicamente en la página de Whole Kitchen de Facebook.
Si os gusta mi receta y queréis, podéis votarme. No me muevo mucho por Facebook y los contactos que tengo son muy recientes. Pero si queréis hacerlo y compartirlo con vuestros amigos, os estaré muy agradecida.

Voy a explicaros como se puede votar, porque al parecer está habiendo algún que otro “problemilla o despiste” y los votos se están haciendo donde no se debe, por lo que no se podrán contabilizar.

Hay que entrar en la siguiente página:


Pinchar en “Me gusta” junto a wholekitchen.info de esa página y luego buscar en la parte de abajo
más publicaciones
wholekitchen.info Finalistas concurso “Tu mejor Bizcocho”: ROSITA Y SUNY OLIVAS EN LA COCINA, bizcocho de menta con buttercream de chocolate y pinchar “Me gusta” de nuevo.

Todos los “Me gusta” que se hagan fuera no valen como voto.
 
El plazo finaliza el día 15 de Julio
 
Quiero dar las gracias a los que me habéis votado ya. A los que estéis pensando hacerlo si os gusta mi receta, por favor votarme!!!

¡¡¡ Gracias de nuevo !!!




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