El helado es algo que apetece durante todo el año pero no cabe duda que en verano es cuando más consumimos. Con el calor apetecen cosas frescas y un buen helado en cualquier momento es agradable.
Este es sencillo y rápido de preparar y no necesitamos disponer de heladera, pues al llevar yogur griego y un poco de nata resulta bastante cremoso. Si queremos hacerlo más sano podemos quitar la nata y sustituirla por la misma cantidad de yogur. De ese modo se convierte en un postre más natural: fruta, yogur y miel.
Lo he hecho con frutos rojos, pero se puede hacer con otra fruta que nos apetezca. Os dejo con la receta y espero que os guste.
INGREDIENTES:
300 gr. de frutos rojos (pueden ser congelados)
250 gr. de yogur natural griego
100 ml. de nata
3 ó 4 cucharadas de miel (al gusto)
En la batidora ponemos los frutos rojos con el yogur y la miel. Batimos bien hasta que los frutos rojos se hayan deshecho.
Montar la nata e incorporarla a la mezcla anterior con movimientos envolventes y suaves de abajo hacia arriba. Deberá quedar bien integrada.
Poner la mezcla en un recipiente y guardar en el congelador. Al llevar yogur griego y nata montada, la mezcla resulta bastante cremosa sin necesidad de heladera, por lo que es un helado rápido de preparar.
NOTA:
Al triturar los frutos rojos quedan algunos trozos de las pepitas, que a mi particularmente no me importa encontrarme, pero reconozco que puede haber personas a las que les pueda molestar. Pare ello tendremos que hacer lo siguiente antes de mezclar el resto de ingredientes:
Triturar los frutos rojos y pasarlos por un colador donde veremos que se quedan esos trocitos que no deseamos encontrarnos. A continuación pondremos el puré con el yogur y la miel en la batidora y mezclaremos bien. En último lugar añadiremos la nata montada con movimientos envolventes y suaves de abajo hacia arriba. Pondremos la mezcla en un recipiente y guardaremos en el congelador.





Este blog nació como homenaje a mi madre, ella ya no se encuentra entre nosotros y con la intención de recopilar sus recetas, por desgracia no las tengo todas, ya me gustaría. Era una manera de tenerlas al alcance de la familia y no tenía otras pretensiones, pero con el tiempo me he ido introduciendo cada vez más en este mundillo y las recetas se han ido ampliando a otros círculos.








