lunes, 31 de octubre de 2011

GALLETAS DECORADAS - Masa y Glasa

La verdad es que se ven muchas galletas decoradas y hasta ahora no me había decidido a poner las primeras que hice. Después de que algunas personas que las habían visto me preguntaran cuando las iba a poner en el blog, me he decidido a publicar éstas que hice este verano.
Explico cómo hacer la receta de la masa y la de la glasa, pero como muchos he utilizado las Bea que en su blog tiene unos tutoriales tan bien explicados que es difícil igualar.
Para aquellos que estéis interesados en sus recetas os remito a estos enlaces (podéis pinchar aquí, aquí y aquí) porque son estupendos y están explicados con todo detalle, con fotos del paso a paso, donde quedan aclaradas las posibles dudas que puedan surgir.
Lo cierto es que llevan mucho trabajo, pero organizándose podemos hacerlas con mayor rapidez. Solo por ver las caritas de los peques cuando las sacas merece la pena el esfuerzo.
Quiero aprovechar para pediros disculpas, ya que en los últimos días no estoy teniendo mucho tiempo para visitar vuestros blogs y dejaros comentarios. He estado fuera y no me ha sido posible, pero espero ponerme al día pronto y ver todas las cosas deliciosas que seguro habréis hecho.
Os dejo con las galletas y espero que os gusten, se que se pueden mejorar y espero que las próximas sean más bonitas, pero estas han sido las primeras en salir de mi horno.


Estas son las primeras que hice.

 INGREDIENTES:
Con estas cantidades salen unas 35 ó 40 galletas de entre 8-10 cm.
250 gr. mantequilla a temperatura ambiente
250 gr. azúcar glas tamizada
1 huevo XL a temperatura ambiente
650 gr. harina tamizada
1 chorrito de leche para ligar la masa (2 ó 3 cucharadas)
2 cucharaditas de aroma de vainilla (o el que más nos guste)

Preparación de la masa en KitchenAid:
Batimos la mantequilla con la pala durante 1 minuto (velocidad 3). Paramos la máquina, bajamos con una espátula lo que haya en las paredes y en la pala. Batimos un minuto más, hasta que veamos que la mantequilla tiene una textura suave.
Bajamos la máquina a velocidad 1, vamos incorporando el azúcar tamizado a cucharadas, tardará un poco en integrarse y seguramente tendremos que parar la batidora para bajar lo que quede pegado en el bol. El batido no deberá durar más de tres minutos. Veremos que la mantequilla habrá blanqueado, aumentado ligeramente su volumen y la textura será esponjosa.
Paramos la máquina y añadimos el sabor deseado, así como el huevo ligeramente batido muy poco a poco y batimos a velocidad 1 hasta que esté integrado. Si fuera necesario, pararemos la batidora para bajar lo que haya quedado en las paredes.
Comenzamos a añadir la harina, tamizada previamente, a cucharadas a velocidad baja. Cuando nos falte poco por añadir, la masa comenzará a desmigarse. En este momento incorporamos un chorrito de leche y batimos de nuevo hasta que se haya ligado la masa formando una bola y se haya despegado de las paredes del bol. Dependiendo de la humedad, la harina y la temperatura ambiente, necesitaremos más o menos leche, pero en total serán como unas dos o tres cucharadas soperas. Si nos pasamos con la leche y la masa nos queda muy húmeda le echamos un poco más de harina, pero lo ideal es ir echando la leche muy poco a poco. Si por casualidad no terminara de formarse bola, la sacamos del bol y terminamos de amasar con las manos.
Cuando hayamos conseguido una masa uniforme la dividimos en dos, formamos dos rulos, los envolvemos en papel film transparente y dejamos enfriar en la nevera al menos 1 hora. Podemos hacer la masa un día y hornear las galletas al día siguiente.
Cuando vayamos a hacer nuestras galletas, sacaremos la masa del frigorífico unos 10 minutos antes. Podemos estirarla directamente sobre la superficie de trabajo o colocarla entre dos trozos de papel vegetal. También podemos colocarla sobre el papel vegetal y pasar el rodillo directamente sobre la masa. La estiramos con un rodillo, teniendo cuidado para que nos quede toda la superficie con el mismo grosor (unos 5 ó 6 cm.) y lo más lisa y uniforme posible. Para ello lo ideal es utilizar un rodillo que tenga aros en los extremos, aunque ponemos colocar unos palitos junto a la masa que nos sirvan de nivel.
Cuando tengamos la masa bien estirada y la superficie lisa, cortamos las galletas utilizando los cortadores que más nos gusten. A veces la galleta se queda adherida al cortador y la podemos levantar fácilmente, pero si no ocurre esto, cortamos el mayor número de galletas posible, retiramos los recortes y vamos levantando las galletas con una espátula y con mucho cuidado para evitar que se deformen. Las colocamos en la bandeja de hornear dejando unos dos centímetros entre cada galleta. No es necesario colocar papel vegetal en la bandeja donde las vayamos a hornear, aunque podemos hacerlo si lo preferimos.
Los recortes sobrantes los unimos de nuevo y enfriamos en la nevera por lo menos 15 minutos. Estos recortes los podremos estirar y utilizar 3 veces más, pero la textura de la galleta no será igual y afectará un poco a la superficie de la misma, ya que no quedará tan lisa como la masa estirada solo 1 ó 2 veces.
La bandeja de galletas ya cortadas la debemos de meter de nuevo a enfriar unos 15 minutos en el frigorífico ó 10 minutos en el congelador. Este paso no debemos olvidarlo, ya que si no las galletas podrían perder la forma al hornearlas.
Precalentamos el horno a 180º e introducimos la bandeja durante un mínimo de 10-12 minutos, dependiendo del tamaño de las galletas. Es mejor que todas las que coloquemos en una bandeja tengan el mismo tamaño y cuando veamos que los bordes empiezan a dorarse las saquemos. Debemos extremar la precaución en el horneado, porque en tan solo un minuto se nos pueden quemar. Lo mejor es programar nuestro horno, en el caso de que tenga temporizador, o colocar un reloj de cocina, de esta forma no nos despistaremos.
Sacamos la bandeja del horno y dejamos que enfríen unos 5 minutos, si las cogemos demasiado pronto se nos pueden romper. Transcurrido este tiempo las colocamos sobre una rejilla y las dejamos enfriar por completo antes de decorarlas o de guardarlas. En el caso de que no las vayamos a decorar el mismo día, una vez estén completamente frías las podemos guardar en una caja de metal.


Para hacer la glasa:
Claras pasteurizadas (de venta en Mercadona)
Azúcar glas industrial (no vale el tamizado en casa)
La punta de una cucharadita pequeña de crémor tártaro
Podemos utilizar un aroma que nos guste, pero deberá ser transparente para que no le de color a la glasa.

La proporción que hay que utilizar es de 200 gr. de azúcar por cada clara de huevo, dependiendo del lugar donde estemos y de la humedad ambiente es posible que se necesite algo más.

GLASA DE DELINEADO
Preparación en KitchenAid:
Comenzaremos haciendo la glasa de delineado, para ello ponemos en el bol de nuestra batidora las claras que vamos a necesitar (siempre es mejor hacer cantidad de más, pues luego puede costarnos mucho conseguir los mismos colores). Añadimos el crémor tártaro y batimos un poco con la pala.
A continuación paramos la máquina y añadimos la tercera parte del azúcar glas tamizado y comenzamos a batir a velocidad baja (es mejor hacerlo así para evitar que se formen muchas burbujas). Vamos añadiendo más azúcar a cucharadas y continuamos batiendo, cuando tengamos aproximadamente la mitad del azúcar incorporado y en el caso de que queramos aromatizar nuestra glasa, añadiremos el aroma deseado. Debemos tener la precaución de que sea transparente, para evitar que nos cambie el color de las claras. Por poca cantidad de aroma que pongamos siempre afectará la consistencia de la glasa, por ello es mejor hacerlo a mitad para luego terminar de incorporar el resto del azúcar y conseguir la textura deseada.
Conforme vayamos añadiendo azúcar veremos que las claras se van volviendo brillantes y más blancas, añadiremos azúcar hasta que consigamos una consistencia firme y que la glasa no se caiga de la pala. Esta sería la textura del delineado, que podemos comparar con la de una pasta de dientes.
Podemos hacer una prueba: Cogemos una cucharada de glasa y la dejamos caer sobre el resto que tenemos en el bol, cuando al contar hasta 10 la superficie vuelva quedar lisa tendrá la consistencia deseada. Después de esto batiremos siempre a velocidad baja, para evitar burbujas, durante al menos 8 minutos más. De esta forma conseguiremos que tenga más brillo. No debe quedar excesivamente espesa porque no se quedaría pegada a la galleta.
Después la vamos colocando en tantos boles como colores vayamos a utilizar y con un palillo cogeremos un poco de colorante en pasta (nunca líquido, pues podría afectar a la textura de la glasa) para darle el color deseado. Es mejor empezar por una cantidad muy pequeña e ir añadiendo en el caso de que queramos un tono más intenso. Movemos con una cucharita hasta que consigamos que el color quede uniforme. Después de esto pondremos una boquilla lisa del número 2 ó 3 de Wilton en una manga y la rellenaremos.


GLASA DE RELLENO
Preparación en KitchenAid
Se puede preparar partiendo de la glasa de delineado y añadiendo cucharaditas de agua, hasta conseguir la consistencia de una cola de carpintero, es decir un poco más líquida que la de delineado. Pero si lo preferimos la podemos hacer desde el principio.
Para ello haremos lo mismo que hemos hecho para hacer la glasa de delineado, pero pararemos de añadir azúcar cuando veamos que tiene la consistencia de una cola de carpintero.
Podemos hacer una prueba: Cogemos una cucharada de glasa y la dejamos caer sobre el resto que tenemos en el bol, cuando al contar hasta 5 la superficie vuelva quedar lisa tendrá la consistencia deseada. Entonces batimos unos 8 minutos más a velocidad baja, para evitar burbujas, para conseguir que quede más brillante.
Para dar color hacemos lo mismo que con la glasa de delineado y ponemos tantos boles como colores queramos hacer y comenzaremos mojando la puntita de un palillo en el color deseado, siempre hay que empezar por poca cantidad, ya que así podemos dar más color en el caso de que nos guste más intenso. Después vamos rellenando unos biberones de plástico para que nos sea más fácil rellenar las galletas.
Si vamos a utilizar blanco es mejor teñir la glasa, porque la clara siempre tiene algo de tono y con un colorante blanco conseguimos un mejor tono.


NOTA: Siempre hay que utilizar colorantes en gel o pasta, ya que los líquidos afectan a la textura de la glasa. En este caso he utilizado los de la marca Wilton y los de la marca AmeriColor.

Ahora que tenemos todo preparado nos pondremos a decorar nuestras galletas. Debemos tener la precaución de dejarlas secar al menos 24 horas antes de guardarlas. Para ello las podemos meter en bolsas y ponerlas en cajas metálicas.





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