viernes, 28 de septiembre de 2012

Tarta Fondant para Marina y Nueva imagen del Blog


Hace unos días os dije que el blog cambiaría de imagen y como podéis ver así ha sido. Llevaba mucho tiempo tras ello, pero no había tenido ocasión de encontrar el momento oportuno. Así que días atrás, me puse en contacto con Maricruz Avalos, que ha llevado a cabo numerosos cambios de imagen en otros blogs. Estoy segura de que muchos ya la conocéis. Los que no sepáis de quien se trata, os animo a pasaros por su blog Cappuccino Factory y veréis una muestra de lo que hace.
Tiene mucha experiencia, me ha sabido escuchar, comprender y ha hecho este cambio especialmente para mí. La verdad es que cuesta decidirse entre tanta cosa bonita que hace, pero al final y tras demostrar muchísima paciencia conmigo ha preparado este cambio. Espero que os guste, yo estoy encantada!!!

Y que mejor ocasión para el estreno de la nueva imagen que hacerlo con una receta de celebración. La tarta que le hice a Marina, la nieta de mi hermana mayor, el día que cumplió 5 años. Os he puesto una foto que le hice al día siguiente de su cumpleaños, mirar como posa!!!
Ya sabéis como son las niñas con el color rosa y ella no iba a ser menos!!! Quería una tarta, por supuesto rosa, con flores, con lazos… en fin, si por ella hubiera sido aún llevaría más cosas.
He intentado explicar el montaje de la mejor forma posible, para que cualquiera pueda animarse a hacer algo parecido. Parece complicado pero como todo cuando te explican cómo se hace, resulta más sencillo.









Para el bizcocho:
500 gr. de harina
500 gr. de azúcar
500 gr. de mantequilla
12 huevos
1 cucharada de levadura química
2 naranjas
1 limón
1 cucharada de extracto de vainilla
 
Para la crema de mantequilla:
250 gr. de mantequilla
150 gr. de azúcar glas
100 ml. de agua
 
Para rellenar los bizcochos:
1 Tarro de Nocilla de 400 gr.
 
Para humedecer la tarta:
350 ml. de zumo de naranja (podemos utilizar natural o de compra)
 
Para adornar la tarta:
Dependiendo de la cantidad de adornos que le hagamos a la tarta necesitaremos más o menos fondant, pero con 1 Kg. tenemos suficiente. De todas formas es conveniente tener más cantidad a mano, porque como he dicho eso dependerá de nuestra decoración.
Necesitaremos además colorantes en gel del color que más nos guste. He utilizado rosa y verde de Americolor.
 
Unas galletas decoradas (receta aquí)


Para hacer el bizcocho:
Rallamos la piel de las naranjas, del limón y reservamos. Hacemos zumo con las naranjas y reservamos.
Ponemos en el recipiente de la batidora la mantequilla que deberá estar a temperatura ambiente (punto pomada) y el azúcar. Batimos hasta que la mantequilla quede suave y haya aumentado de volumen. Agregamos los huevos (también a temperatura ambiente) de uno en uno, batiendo muy bien entre cada incorporación. En otro recipiente mezclamos la harina con la levadura química y tamizamos sobre la crema resultante. Mezclamos suavemente con una espátula hasta que se integre. Incorporamos la ralladura de naranja y de limón, el zumo de la naranja y el extracto de vainilla. Mezclamos con suavidad hasta que la masa quede homogénea.
Cogemos dos moldes redondos de aro de diferente tamaño (28 y 20 cm. ó 26 y 18 cm., eso dependerá de si queremos más o menos altos los bizcochos), forramos la base con papel vegetal. Con un spray desmoldante pulverizamos sobre la base y las paredes de ambos moldes. Cogemos dos tiras de papel vegetal y las ponemos alrededor del aro, quedarán pegadas a las paredes. Así tendremos la garantía de que nuestros bizcochos se desmoldarán fácilmente. Repartimos la masa en ambos, teniendo la precaución de que llegue al mismo nivel, de ese modo tendrán la misma altura. Horneamos con el horno previamente calentado a 170º durante unos 40-45 minutos aproximadamente.
Como siempre digo cada horno es un mundo, pero para que el bizcocho suba y quede bien esponjoso, no hay que abrir la puerta del mismo durante los primeros 30 minutos, de lo contrario el bizcocho no subirá correctamente. Cuando haya transcurrido ese tiempo o mejor 35 minutos, comprobamos con una aguja si está cocido. Si sale limpia quiere decir que está, de lo contrario dejar unos minutos más.
Sacamos del horno y dejar enfriar en el molde por espacio de 10 ó 15 minutos. Desmoldamos y poner a enfriar sobre una rejilla.
 
Para hacer la crema de mantequilla:
Batimos la mantequilla, que deberá estar a temperatura ambiente, cuando empiece a estar cremosa ir añadiendo el azúcar glas, previamente tamizada, poco a poco, batiendo bien entre cada incorporación. Seguimos batiendo hasta que empiece a blanquear y haya aumentado de volumen (al menos 4-5 minutos). En ese momento y sin dejar de batir añadimos el agua poco a poco hasta que se haya integrado perfectamente. Reservamos.
 
Montaje de la tarta:
Siempre es mejor hacer el bizcocho con antelación (de un día para otro) para que al cortarlo no se nos desmigue demasiado. Si nos hubiera quedado un copete muy alto en el mismo, lo primero que haremos será nivelarlo cortándolo con un cuchillo. A continuación le damos la vuelta a los bizcochos de manera que la capa de arriba sea la base del bizcocho, ya que siempre es la más lisa y nos quedará mejor a la hora de extender el fondant. Seguidamente cogemos dos bases finas de cartón para montar cada uno de los bizcochos. La más pequeña debemos cortarla justo al mismo diámetro del bizcocho pequeño, para que no sobresalga a la hora de colocarlo encima del grande.
Hacemos un corte en sentido horizontal para obtener 2 capas de cada bizcocho, procurando que éstas queden igualadas. Podemos ir montando ambos bizcochos al mismo tiempo para de esa forma tenerlo todo preparado a la hora de cubrir con el fondant. En importante colocar las capas de los bizcochos de manera que luego podamos montarlos como estaban y nos queden nivelados, yo suelo clavar medio palillo en cada una de las capas del bizcocho a la misma altura y alineadas verticalmente, de ese modo aunque lo mueva luego con alinear los palillos será suficiente.
Ponemos la primera de las capas del bizcocho más grande sobre una bandeja de cartón fina y la pondremos sobre bandeja donde lo vayamos a servir o sobre un plato giratorio para poder trabajar mejor. De todas formas debemos manipularlo con mucho cuidado para evitar que se nos pueda romper, lo mejor es hacerlo con  una pala o espátula grande.
Mojamos con el zumo de naranja, con cuidado de no pasarnos para evitar que luego el bizcocho suelte líquido y moje el fondant. Repartimos dos partes de Nocilla en la capa del bizcocho grande, reservando una tercera para el más pequeño y extendemos con una espátula. A continuación ponemos la siguiente capa procurando alinear los palillos. Con un pincel eliminamos las migas, humedecemos de nuevo con el zumo y ponemos una capa de crema de mantequilla para cubrirlo antes de poner el fondant, de ese modo se pegará mejor. Hay que extenderla bien por todo el bizcocho incluyendo los laterales del mismo.
Hacemos lo mismo con el bizcocho más pequeño, pero en esta ocasión lo pondremos sobre la base de cartón que hemos recortado y lo dejaremos sobre la superficie de trabajo, mientras terminamos de preparar el grande.
Podemos introducir en el frigorífico mientras trabajamos el fondant que adornará la tarta, aunque no es necesario.
 
Adorno de la tarta:
Dependiendo de la decoración que le queramos hacer, dividiremos en varios trozos el fondant, tiñendo cada uno con el color que más nos guste. En este caso he utilizado el color rosa para la parte más grande y he dejado un trozo blanco sin teñir. Con otro trozo he utilizado el colorante verde para hacer las hojas y para las rosas, he añadido un poco más de color rosa para intensificar el tono del que he utilizado para cubrir la tarta. Para que el color se reparta uniformemente ponemos unas gotas de colorante con un palillo y amasamos el fondant hasta que esté todo del mismo tono.
A continuación repartimos el rosa en dos trozos, uno mayor que otro. Cogemos el más grande y espolvoreamos la superficie de trabajo con un poco de azúcar glas, para evitar que se nos pegue y extendemos con el rodillo, cuidando que nos quede bien lisa y del mismo grosor por todas partes. Para eso viene muy bien contar con un rodillo de los que tienen un aro en los extremos, o bien colocaremos unos palitos en los lados para poder extender el fondant por igual. Cuando veamos que alcanza el tamaño suficiente para cubrir el bizcocho más grande, lo enrollamos sobre el rodillo y lo colocamos encima. Seguidamente alisaremos la superficie con las manos, con mucho cuidado y bajaremos por los laterales, para que se pegue bien. Recortamos el exceso con un cuchillo. Cuando lo tengamos haremos lo mismo con el bizcocho más pequeño.
Para poder poner el bizcocho pequeño por encima y que nuestra tarta tenga dos pisos, debemos hacer unos soportes donde poder apoyarlo sin que se nos pueda hundir por el peso y de ese modo arruinarnos la parte de abajo.
Para ello cogemos dos palillos de madera (de los de brocheta) y los metemos en una cañita de plástico de las que se utilizan para beber. Los introducimos en la tarta, marcamos la altura, los sacamos y cortamos lo que nos sobre dejando que sobresalgan únicamente 2 ó 3 mm., los volvemos a introducir. Necesitaremos poner 4 ó 5 distribuidos de manera que cubra la mayor parte del diámetro del bizcocho que vamos a poner encima. En las fotos se puede ver todo el proceso.
Una vez tengamos nuestra tarta montada, podemos asegurar los dos pisos del mismo modo, es decir atravesando con la brocheta, pero esta vez los dos bizcochos y cortando lo que nos sobre. Esta operación no es necesaria si no vamos a trasladar la tarta de lugar.
Después adornamos la tarta con las galletas y los adornos que hagamos con el fondant. Para ello utilizaremos cortadores apropiados y humedeceremos con un pincel y unas gotas de agua o bien con pegamento de uso alimentario, para pegarlos a la tarta.



Aquí tenéis en fotos el proceso para montar la tarta.




También tuvo unas galletas para poder repartir entre sus amiguitos.


Aquí tenéis el interior de la tarta:





Espero haber sido de ayuda con las explicaciones que os he dado y que podáis atreveros con este tipo de tartas. Parece complicado, pero realmente no lo es.




martes, 25 de septiembre de 2012

Piononos

Whole Kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de Septiembre nos invita a preparar un clásico español: Piononos.
Es un pastel que consta de diferentes procesos entre los que se encuentra la elaboración de un bizcocho, una crema pastelera, almíbar y una crema de yemas. Aunque pueda parecer laborioso sin duda merece la pena, ya que el resultado final es exquisito.
El pionono tradicional es un pastel de tamaño pequeño elaborado popularmente en Santa Fe, población muy cercana a la ciudad de Granada. Se compone de dos partes: una fina lámina de bizcocho enrollado formando un cilindro (la base del pastel) y emborrachado con almíbar, que le aporta esa textura agradable y fresca que posee; finalmente es coronado con crema tostada.
Se dice que lo normal es tomarlo de uno o dos bocados, aunque esto claro está irá en función del tamaño de cada preparación.
Es muy conocido por los granadinos y los andaluces en general, pero fuera de la región estos pastelitos no son tan populares. Actualmente se pueden rellenar de infinidad de cremas, realizando así nuevas creaciones, como de tiramisú, chocolate, etc.



INGREDIENTES:
Receta de Belenciaga
Cantidades para 12 piononos

Para el bizcocho:
2 huevos grandes
2 cucharadas de azúcar
1 cucharada de harina
1 cucharada de maizena
2 cucharadas de leche
Una pizca de sal
Mantequilla para untar

Para el almíbar:
150 gr. de azúcar
150 ml. de agua
Un palo de canela
Un chorrito de ron (opcional)

Para la crema:
4 yemas
Azúcar (el mismo peso que las yemas)
Agua (el mismo peso que las yemas)
Una pizca de maizena (15 gr. aproximadamente) (opcional)




En primer lugar comenzamos preparando la crema de yemas para que esté fría cuando la vayamos a utilizar.

Preparación de la crema de yemas:
Lo primero es hacer un almíbar a partes iguales de agua y azúcar. Del grado de cocción del almíbar va a depender, en parte, lo espesa que nos quede la crema y si será necesario añadir o no la maizena.
Para una textura de crema de relleno dejamos que el almíbar alcance el punto de bola, (reducir el volumen original de agua, es decir si hemos usado 250 cc. de agua y 250 cc. de azúcar, cuando haya reducido a 250 cc. de almíbar retiramos del fuego).
Se deja templar el almíbar. Mientras separamos las yemas y las batimos ligeramente con las varillas. Una vez esté el almíbar tibio lo vamos añadiendo a las yemas sin dejar de mover con las varillas. Esto lo haremos fuera del fuego, hasta añadir todo el almíbar.
Llevamos al fuego bajo y sin dejar de remover cocemos hasta que espese, si prolongamos la cocción quedará más espesa, pero tendremos mucho cuidado de que no llegue a hervir. Reservamos.

Preparación del almíbar:
Ponemos todos los ingredientes en un cazo y lo hervimos durante 3-4 minutos. Reservamos.

Preparación del bizcocho:
Forramos la bandeja de horno con papel vegetal y lo untamos con mantequilla.
Calentamos el horno a 180º.
Montamos las claras con una pizca de sal. Cuando estén subidas añadimos el azúcar poco a poco, sin dejar de batir, hasta que se disuelva bien y consigamos un merengue firme y brillante. Reservamos.
En un bol ponemos la harina y la maizena mezcladas y tamizadas, añadimos las yemas y mezclamos, vamos añadiendo la leche para conseguir una crema lisa y sin grumos. Incorporamos una cucharada de merengue y mezclamos batiendo ligeramente para igualar texturas y que sea más fácil la mezcla con el resto del merengue. Vamos añadiendo en varias veces el merengue mezclando con una espátula con movimientos envolventes.
Pasamos nuestra masa a la bandeja del horno, previamente forrada con papel vegetal y pincelado con mantequilla. Extendemos la masa con cuidado en una capa de 4 ó 5 mm.
Metemos al horno precalentado a 180º a media altura. En cuanto tenga un poco de color lo sacamos (unos 7-8 minutos). Volcamos sobre otro papel de horno. Dejamos que entibie un poco y calamos con el almíbar pincelándolo con la brocha.

Cuando haya enfriado, extendemos una capa fina de crema sobre la plancha de bizcocho.
Cortamos tiras de unos 4 cm. y las enrollamos en espiral.
Colocamos los pastelitos en cápsulas de papel, verticalmente. Ponemos una cucharadita de crema encima de cada pastel. Espolvoreamos con azúcar y quemamos con un soplete.





lunes, 24 de septiembre de 2012

Bonito con salsa de tomate

Tras el descanso veraniego, llega de nuevo el Reto Tía Alia con dos recetas: una dulce y otra salada.
En esta ocasión he preferido hacer la salada, ya que es un plato que me gusta mucho y la receta aún no la tenía publicada en el blog. Tiene algunas diferencias con la que suelo hacer, pero quería ser lo más fiel posible a la receta que nos ha pasado Carmen de su tía-abuela Alia, una gran cocinera que le regaló su recetario y gracias al que inauguró su blog. Esas recetas están recopiladas en un librito, cuyas hojas mecanografiadas están sujetas con un cordón y seguro que elaboradas con mucho cariño. Este recetario contiene muchas joyas de la cocina de siempre, de las que hoy descubriréis dos más.
El reto surgió en una quedada que se organizó en Madrid, pero con el tiempo el número de participantes se ha ido incrementando. En cada una de las ocasiones Carmen se encarga de enviar a las personas que participamos dos recetas y cada una escoge preparar la dulce, salada e incluso las dos.
Aquí os dejo con mi receta y para ver las del resto de participantes lo mejor será que os paséis por el blog de Carmen





INGREDIENTES:
600 gr. de bonito
1 cebolla (he utilizado una tierna grande)
1 Kg. de tomates maduros
3 cucharadas de aceite de oliva
Sal y Pimienta
1/2 cucharadita de azúcar
Unas hojas de perejil

Esta es la foto de la ficha que ha enviado Carmen.



Limpiar y cortar en tozos el bonito. Poner una cazuela o sartén al fuego con el aceite y cuando esté caliente, salpimentar el bonito y rehogarlo un poco por ambos lados, solo vuelta y vuelta, no hay que hacerlo mucho. Sacar y reservar.
Cortar la cebolla en juliana fina y freírla en el mismo aceite donde hemos salteado el bonito con una pizca de sal. Cuando este bien sofrita añadir un poco de perejil picado.
Pelar y cortar los tomates en dados y agregar a la cebolla, añadir una pizca de sal y la cucharadita de azúcar para corregir la acidez del tomate. Sofreír a fuego suave durante 30 minutos.
Añadir el bonito y dejar cocer todo junto unos 2 ó 3 minutos a fuego suave, no hacerlo más tiempo para evitar que quede seco.







jueves, 20 de septiembre de 2012

Pan espiga con semillas de amapola

Este pan resulta sencillísimo de hacer nunca falla, independientemente del formato que queramos darle. Lo he preparado en varias ocasiones, con diferentes formas y siempre sale. En esta ocasión he querido darle un toque distinto con las semillas de amapola y asimismo le he dado una forma especial.
Os pongo varias fotos donde se puede ver con detalle como formar la espiga. pero para que quede más claro he sacado una foto a un libro que tengo. Tanto la receta como la foto están sacadas de Thermomix, la primera de unas fichas y la segunda de un libro.



INGREDIENTES:
310 gr. de harina de fuerza
170 gr. de agua
20 gr. de aceite
15 gr. de levadura de panadería fresca
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de semillas de amapola (opcional)


Preparación en Thermomix:
Ponemos en el vaso el agua, aceite y levadura. Programamos 2 minutos, 37º, velocidad 2. Cuando pare añadimos la harina, las semillas de amapola y la sal y programamos 15 segundos, velocidad 6. A continuación amasamos 2 minutos a velocidad espiga.
Retiramos la masa del vaso y amasamos ligeramente sobre la superficie de trabajo enharinada, para evitar que se nos pegue. Damos forma de bola, colocamos en un recipiente, tapamos y dejamos levar hasta que doble su volumen, aproximadamente 1 hora, pero esto puede depender del calor que tengamos en nuestra cocina.


Cuando la masa haya levado, preparamos la bandeja de horno y le ponemos un papel vegetal. Cogemos la masa y le damos forma de rulo alargado (como si estuviéramos dándole forma de barra), la ponemos sobre el papel y con unas tijeras que colocaremos de forma oblicua al pan, vamos practicando cortes a lo largo de la masa. Primero daremos un tijeretazo sin llegar hasta el fondo de la masa y colocamos el trozo resultante hacia un lado, continuamos con otro corte, pero en esta ocasión pondremos la masa hacia el lado contrario y así sucesivamente hasta que lleguemos al otro extremo.



Dejamos fermentar de nuevo la masa hasta que haya doblado el volumen. Pulverizamos con agua y esparcimos sobre la superficie unas semillas de amapola. Horneamos con el horno previamente calentado a 210º aproximadamente 25-30 minutos, o hasta que veamos que tiene un color dorado. El tiempo siempre puede oscilar dependiendo de cada horno, por ello es importante conocer el funcionamiento del nuestro. Dejar enfriar sobre una rejilla.


Preparación a mano:
Poner la harina en un bol hacer un volcán en el centro y añadir la sal, semillas de amapola, aceite y la levadura desmenuzada. Vertemos el agua, vamos echando harina hacia el centro y comenzamos a amasar. Cuando los ingredientes se unan, espolvoreamos la superficie de trabajo con un poco de harina, volcamos la masa y amasamos durante al menos 6-8 minutos. La masa deberá quedar elástica y no tendrá que pegarse a las manos. Si vemos que se nos pega, tendremos que añadir un poco más de harina, pero con precaución. Si por el contrario la masa está excesivamente dura y no podemos amasarla bien, añadiremos un poquito de agua, con mucho cuidado de no pasarnos.






martes, 18 de septiembre de 2012

RAVIOLI CON ESPINACAS, RICOTTA Y SALMÓN AHUMADO


Whole Kitchen en su Propuesta Salada para el mes de septiembre nos invita a preparar un clásico italiano: “Pasta Rellena”.
 Es típica del norte y centro de Italia y se dice que una de las posibles razones de este origen es, que uno de sus ingredientes, el huevo fresco, imprescindible para obtener una masa elástica, no era muy común en la zona Sur.
Está presente en toda Italia, pero sin duda, en la región del Valle del Po es donde se originaron las más conocidas como los agnolotti en el Piamonte, los tortelli di zucca en Mantua o los tortellini de prosciutto de Emilia, aunque ciertamente es fácil encontrar las mismas especialidades con diferentes nombres en diferentes regiones.
Las pastas rellenas más pequeñas proceden de Ferrara y se rellenan con pavo, las rellenas de calabaza se llaman cappellacci, los raviolis de Módena se rellenan con carne asada, en Liguria los panzoti se rellenan con hierbas silvestres…
A pesar de que hablamos de una masa bastante básica, encontramos diferencias a lo largo del país transalpino. En Emilia-Romagna, la pasta se prepara con muchos huevos y harina, pero sin aceite ni sal; en el Piamonte se usan 8 huevos por kilo de harina fina de trigo; en el sur de Italia se hace con sémola de trigo duro y agua. Estas son sólo algunas de las diferencias más llamativas, realmente cada casa tiene su propia receta.
Al igual que en las pastas sin relleno, en las que lo llevan existen numerosos tipos, además de los mencionados encontramos: Ravioli, con forma de paquetito cuadrado; Tortellini, con forma de rollito anudado dentro; Tortelloni, son similares a estos últimos pero más grandes; Panzerotti, con forma de media luna; Cappelletti, tienen forma de pequeño sombrero; Agnolotti, raviolis con borde redondeado.
En cuanto a los rellenos pueden ser de lo más diversos: carne y queso parmesano, espinacas y requesón, queso y jamón….



INGREDIENTES:
Para la pasta:
300 gr. de harina
3 huevos
2 cucharadas de aceite de oliva
½ cucharadita de sal
1 cucharadita de vinagre

Para el relleno:
175 gr. de espinacas frescas
200 gr. de ricotta fresca
50 gr. de salmón ahumado
Sal y pimienta negra
½ cucharada de aceite de oliva

Para la salsa:
1 chalota
3 cucharadas de vino blanco
200 ml. de nata
50 gr. de ricotta
75 gr. de salmón ahumado
Sal y pimienta negra
½ cucharada de aceite de oliva
Opcional: Queso parmesano para rallar


Para hacer la masa:
La he preparado en la Thermomix.
Colocamos en el vaso la  harina, los huevos, aceite, sal y vinagre. Programamos 15 segundos, velocidad 6, a continuación amasar 2 minutos a velocidad espiga. Si la masa queda pegajosa añadiremos algo más de harina y por el contrario más agua si estuviera demasiado dura. Retiramos del vaso, amasamos un minuto a mano, le damos forma de bola, envolvemos en film transparente y dejamos reposar en el frigorífico por espacio de 1 hora como mínimo.

Podemos hacerla a mano sin ningún problema, para ello ponemos la harina en un cuenco, hacemos un hueco en el centro y añadimos los huevos, sal, aceite y el vinagre. Amasamos hasta obtener una masa, la volcamos sobre la superficie de trabajo enharinada y vamos amasando hasta que nos quede una masa elástica. Envolvemos en film transparente y la dejamos reposar en el frigorífico al menos 1 hora.


Para hacer el relleno:
Mientras la masa reposa preparamos nuestro relleno, para ello ponemos a calentar una sartén y salteamos las espinacas con el aceite y una pizca de sal, hasta que queden blandas. Retiramos y las ponemos a escurrir en un colador encima de un cuenco, para que suelte el jugo que puedan tener, si fuera necesario apretaremos con una cuchara, de forma que queden bien escurridas. Reservamos el jugo que hayan soltado.
Ponemos las espinacas en un recipiente y añadimos la ricotta, el salmón cortado en trozos muy pequeños y un poco de pimienta negra recién molida. Removemos para integrar todos los ingredientes y probamos por si fuera necesario añadir una pizca de sal. Hay que tener en cuenta que el salmón ahumado a veces está un poco salado y es preferible  no poner la sal hasta el final y siempre una vez probemos nuestro el relleno.


Para hacer la salsa:
Picamos la chalota finamente. Ponemos en el fuego la misma sartén que hemos utilizado para saltear las espinacas, vertemos el aceite. Cuando esté caliente doramos la chalota con una pizca de sal, hasta que quede transparente. Añadimos el vino y dejamos evaporar un poquito, a continuación añadimos la nata y el jugo que hayan soltado las espinacas. Cuando empiece a hervir añadimos la ricota y un poco de pimienta negra recién molida. Cocemos la salsa a fuego suave por espacio de 3 ó 4 minutos, veremos que al evaporar la salsa queda un poco más cremosa. Retiramos del fuego y añadimos el salmón cortado en trozos. Ponemos la salsa en el vaso de la batidora y trituramos hasta que nos quede bien fina. Probamos para rectificar de sal y si fuera necesario añadimos una pizca. Es mejor no hacerlo antes porque a veces el salmón resulta un poco salado y siempre es mejor probar y rectificar de sal al final.


Para hacer los raviolis:
Si tenemos máquina para estirar la pasta, vamos pasándola varias veces por los rodillos, hasta dejarla muy fina. Si no disponemos de una, con un rodillo lo podemos hacer perfectamente. En ambos casos y para poder estirar mejor la pasta y evitar que se pegue a la máquina o al rodillo, hay que espolvorear con un poco de harina la superficie de trabajo.
Para formar los raviolis es muy sencillo, si tenemos un molde para ello hacemos lo siguiente: cortar dos rectángulos de masa y reservar uno. Colocamos uno de éstos encima del molde, procurando que los huecos queden formados, ponemos nuestro relleno en los huecos con una cucharita pequeña y después colocamos por encima la otra lámina, procurando sellar muy bien los bordes entre cada hueco. Los dejamos secar sobre un paño al menos durante 30 minutos. Una vez secos los cocinaremos o bien los podemos congelar para su posterior consumo.
Si no disponemos de molde no hay ningún problema, cortaremos dos rectángulos de masa y sobre uno de éstos vamos colocando porciones del relleno con una cucharita, dejando el mismo espacio entre cada uno. Colocamos el otro rectángulo de masa por encima y apretamos firmemente los bordes entre cada montoncito de relleno. Seguidamente, bien con una ruleta o un cuchillo, cortamos los raviolis, procurando que todos queden del mismo tamaño, aproximadamente de 5 ó 6 cm. de lado. Dejar secar como mínimo 30 minutos antes de hervir.


Los raviolis hay que cocerlos en abundante agua hirviendo con sal hasta que queden “al dente” durante aproximadamente 8 minutos, pero esto dependerá del grosor de la masa. Escurrir y servirlos acompañados de la salsa que hemos preparado.
Si nos gusta podemos espolvorear un poco de queso parmesano que rallaremos por encima, o bien un chorrito de aceite de albaca, cebollino picado, etc.





sábado, 15 de septiembre de 2012

SOPA DE SANDÍA CON BOLITAS DE COCO


Este postre es de lo más refrescante y se preparara rápidamente. Con el calor que ha hecho y sigue haciendo, apetecen postres fríos. Lo vi hace tiempo en el programa Hoy cocinas tú y lo anoté porque me pareció perfecto para el verano. He hecho alguna pequeña variación, ya que el postre no llevaba licor y pensé que podría darle un toque a la sopa. De todas formas es algo opcional y se puede quitar. Asimismo para que el coco se hidrate mejor he añadido algo de leche. Espero que os guste.
En unos días el blog va a cambiar su imagen, llevo mucho tiempo detrás de darle un aire diferente, pero por unas cosas y otras, lo he ido dejando. Ha llegado el momento y en breve podréis ver la nueva cara. Estoy deseando compartirlo con vosotros.


INGREDIENTES:
Para la sopa de sandía:
1 Kg. de sandía (pesada limpia de corteza y pepitas)
2  cucharadas azúcar glas
20 frambuesas                                                                            
2 cucharadas de licor a gusto de cada uno (he utilizado Grand Marnier)
Una pizca de sal
Una hojitas de menta para decorar

Para las bolitas de coco:
150 gr. de coco rallado
4 cucharadas rasas de leche condensada
2 cucharadas de leche


Para preparar la sopa, ponemos en el vaso de la Thermomix la sandía en trozos, azúcar glas, frambuesas, licor y sal. Trituramos progresivamente hasta que la mezcla esté bien fina y no quedé ningún trozo por deshacer. Se puede hacer perfectamente en el vaso de la batidora, si os resulta más cómodo o no disponéis de TMX.
Reservamos en el frigorífico en un recipiente tapado con film transparente para evitar que tome olores.

Para hacer las bolitas, colocamos en un bol el coco rallado, añadimos las 2 cucharadas de leche y removemos un poco. Seguidamente añadimos la leche condensada y vamos moviendo con una cuchara para que el coco se vaya hidratando. Cuando se forme una pasta y estén todos los ingredientes bien incorporados, cogemos pequeñas porciones con la mano, las apretamos y vamos formando las bolitas. Dependiendo del tipo de coco, pudiera ser que se necesite algo más de leche para hidratarlo bien, en ese caso se puede añadir un poco más de leche condensada o de leche normal. La mezcla nos debe permitir formar las bolas con facilidad.
Cuando las tengamos todas las vamos poniendo en un palito de brocheta.

Servir la sopa en una copa y colocar encima una brocheta con unas bolitas (3 pueden ser suficientes). Podemos poner unas hojitas de menta picada muy fina por encima o simplemente adornar con unas hojas de menta.



lunes, 10 de septiembre de 2012

CORDERO CON CEBOLLA


Esta es una de esas recetas que hacía mi madre y que siempre que la he cocinado ha tenido mucho éxito, nunca falla y si queréis quedar bien en cualquier comida o cena, no os defraudará. Con solo muy pocos ingredientes, podemos conseguir un plato extraordinario.
Ella solía hacerlo con codillos, pero son difíciles de conseguir si no se encargan previamente, así que para esta ocasión he preparado la receta con dos paletillas, que dependiendo del tamaño, le podemos decir al carnicero que la parta en 3 ó 4 trozos cada una.
El cordero ha de ser de buena calidad y debemos utilizar un buen Jerez seco. Como acompañamiento podemos hacer unas patatas fritas, aunque también le va de maravilla estos buñuelos de patata, cuya receta os dejo aquí.



INGREDIENTES:
2 paletillas (partidas en 3 ó 4 trozos)
3 ó 4 cebollas grandes
3 ó 4 dientes de ajo
Unas hojas de perejil
1 ó 2 hojas de laurel (dependiendo del tamaño)
20 bolitas de pimienta negra en grano
Harina
100 ml. de aceite de oliva
250 ml. de Jerez seco
Agua caliente
Sal y una pizca de pimienta negra recién molida


Se lava el cordero, lo secamos con papel de cocina, lo salpimentamos, lo pasamos por harina y sacudimos el exceso.
En una cazuela colocamos el aceite y cuando esté caliente doramos la carne para sellarla bien. Vamos retirando a un plato.
Cortamos la cebolla en juliana fina y picamos muy finamente los dientes de ajo. Añadimos el ajo a la cazuela donde hemos dorado la carne y en cuanto empiece a tomar color incorporamos la cebolla, el laurel, las bolitas de pimienta y un poco de perejil picado (reservando un poco de perejil para espolvorear al final). Ponemos un poco de sal y vamos sofriendo todo junto, removiendo para soltar los jugos de la carne que se hayan adherido al fondo de la cazuela, hasta que la cebolla esté bien sofrita y tenga un color dorado oscuro. El éxito de este plato depende mucho de que la cebolla esté muy bien dorada.
Mientras se sofríe la cebolla, en un cazo ponemos a calentar agua para añadirla después.
Seguidamente incorporamos los trozos de cordero a la cazuela y removemos bien. Ponemos el vino de Jerez, vamos removiendo para que se impregne todo y esperamos a que se evapore un poco el vino. A continuación vertemos el agua caliente, que deberá casi cubrir la carne. Tapamos la cazuela y dejamos cocer a fuego suave, hasta que el cordero esté tierno. Iremos removiendo de vez cuando, para que no se nos pegue al fondo de la cazuela y vigilando que no se quede sin caldo. Al menos deberá cocer por espacio de 1 hora y 30 minutos. Esto dependerá de lo tierna que sea la carne. Si viéramos que a mitad de cocción necesitara algo más de agua, debemos tener la precaución de añadirla caliente. Cuando esté hecho, espolvoreamos con un poco de perejil picado.


Os dejo el enlace de la receta de estos buñuelos de patata que son un acompañamiento ideal para este plato.






domingo, 9 de septiembre de 2012

AIG 2012


El AMIGO INVISIBLE GASTRÓNÓMICO 2012 (AIG) ya está aquí!!!



Este año lo organiza de nuevo Joanaque nos anima a participar y nos pide que le demos difusión a través de nuestros blogs. Sinceramente con el trabajo que debe costar organizarlo, creo que es una valiente. El logo de este año ha sido diseñado por France, mamá de Palmira.

Este evento comenzó en el 2008 a manos de Bea. En el 2009 lo organizó Ana y de nuevo una vez más fue Bea quien se puso manos a la obra en el 2010. Para el año 2011 y 2012 la encargada ha sido y es de nuevo Joana.

Si algunos os preguntáis ¿qué es el AIG y cómo puede participar? Os diré que AIG son las siglas de Amigo Invisible Gastronómico y si leéis con detalle la entrada de Joana, sabréis como participar. El AIG es una ocasión de intercambiar regalos y de poder conocer a otras personas que comparten nuestra afición por la cocina.

Debemos dar pistas sobre nuestros gustos, para facilitar el regalo que nos tienen que hacer. Por mi parte no pienso ponerlo nada complicado, es bastante sencillo complacerme. Solo por el hecho de que te llegue un obsequio, es motivo suficiente de alegría y cualquier cosa relacionada con la cocina me puede contentar. También me gustan mucho los detalles para las presentaciones y los libros de cocina. Todos tenemos muchas cosas, pero parece que siempre te falta algo, así que prefiero que mi AIG me sorprenda.

Ahora solo queda esperar la sorpresa y saber quien lo envía. Pronto lo descubriremos!!!




jueves, 6 de septiembre de 2012

ENSALADA DE BERROS Y RÚCULA CON FRAMBUESAS

Las ensaladas apetecen siempre, admiten mucha variedad, por lo que podemos hacerlas distintas para cada ocasión y de esa forma no aburrirnos. Me gustan mucho y casi casi a diario las suelo preparar, procurando variar los ingredientes.
Esta es sencilla pero deliciosa, he puesto cantidades, pero podéis variarlas según os guste más o menos un ingrediente.


INGREDIENTES:
Las cantidades son orientativas, las podemos variar según nuestro gusto
1 bolsa de berros
1 bolsa de rúcula
1 caja de frambuesas (125 gr.)
20 tomates cherry
60 gr. de nueces
50 gr. de queso parmesano en un trozo

Para la vinagreta: 
Aceite de oliva
Vinagre
Sal y Pimienta negra recién molida


Lavamos y escurrimos bien los berros, la rúcula y los tomates. Partimos los tomates por la mitad, troceamos las nueces y hacemos lascas de queso parmesano con un pelador. Colocamos todos los ingredientes en un plato o en una ensaladera y aliñamos con aceite de oliva, vinagre, sal y pimienta negra recién molida a nuestro gusto.
No pongo cantidades para la vinagreta, ya que pueden variar dependiendo de nuestro gusto.




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