miércoles, 31 de octubre de 2012

Marmitako


Es un plato delicioso del que podemos encontrar diferentes recetas en libros, revistas, internet… Como hago en muchas ocasiones miro unas y otras para después adaptarla a lo que más me puede gustar. Esta es muy parecida a una que leí de Karlos Arguiñano, pero como antes he comentado podemos encontrar muchas y muy similares en varios sitios.
Yo aconsejo que el bonito no se trocee demasiado pequeño para evitar que quede seco, si se trata de unos trozos hermosos (unos 4 ó 5 cm.) quedarán mucho más jugosos. El pimiento también podemos trocearlo más o menos grande, se pueden ver recetas donde se aprecian trozos mayores de los que yo he puesto. En lo que respecta al picante podemos darle al plato un toque más o menos fuerte dependiendo del gusto de cada uno. En este caso he puesto dos cayenas pequeñas y tenía el punto justo, pero se puede reducir o suprimir según nuestras preferencias.
Lo que no cabe duda es que se trata de un plato de cuchara extraordinario, de los que apetece tomar en cualquier momento y que al estar elaborado con pescado azul es muy recomendable a nivel nutricional.



Os muestro dos formas de presentación, vosotros elegir la que más os guste.


INGREDIENTES:
Para el caldo:
Espinas y piel del bonito
1 puerro
Unas ramitas de perejil
1 litro de agua o un poco más (mejor que no nos quedemos escasos)
Sal
 
600 gr. de bonito en tacos de 4 ó 5 cm.
2 dientes de ajo
1 cebolla
2 pimientos verdes
2 tomates maduros
600 gr. de patatas (3 ó 4 unidades)
1 cucharada de carne de pimiento choricero (he utilizado de la que venden envasada) *
1 ó 2 guindillas cayena (según os guste más o menos picante)
2 ó 3 cucharadas de aceite de oliva
Sal
Perejil picado

 * Si lo preferimos podemos poner un par de pimientos choriceros a remojo en un poco de agua caliente y cuando estén hidratados, raspar la carne con un cuchillo.
 
En primer lugar ponemos en una olla los ingredientes para hacer el caldo. Dejamos que rompa a hervir, desespumamos y bajamos el fuego, lo tendremos por espacio de 25-30 minutos.
Mientras se hace el caldo ponemos en una cazuela el aceite y cuando esté caliente añadimos el ajo finamente picado. En cuanto empiece a tomar color incorporamos la cebolla picada muy menuda (brunoise) y una pizca de sal, vamos removiendo para que empiece a dorarse y a continuación echamos el pimiento que también cortaremos en trozos pequeños. Sofreímos todo junto a fuego medio unos 10-12 minutos, debemos ir removiendo de vez en cuando para conseguir que la verdura quede bien sofrita y blanda. Rallamos los tomates y los incorporamos a la cazuela y continuamos sofriendo todo junto a fuego suave durante 15 minutos más. Este paso lo he hecho con la cazuela tapada, para conseguir que todo quede bien pochado, tenemos que ir removiendo de vez en cuando.
Seguidamente añadimos las patatas peladas y troceadas (hay que cortar por un lado y chascar o romper por el otro, así el caldo espesará más) y rehogamos unos 3 minutos. A continuación añadimos la carne de pimiento choricero y las guindillas cayena sin las semillas. Vertemos el caldo colado y dejamos cocer aproximadamente 25 minutos a fuego suave, esto dependerá de la clase de patata que hayamos utilizado y del tamaño que tengan los trozos, si hiciera falta añadiríamos un poco de sal.
Transcurrido este tiempo comprobamos si están cocidas y si es así añadimos los tacos de bonito, rectificamos de sal y dejamos cocer 2 ó 3 minutos a fuego suave. No es conveniente que el bonito cueza más porque nos quedaría seco, con este tiempo es más que suficiente para que quede en su punto. Añadimos un poco de perejil picado y servimos.




lunes, 29 de octubre de 2012

Carne al canuto

Este Reto empezó con un número reducido de participantes, al que se han ido incorporando cada vez más personas. Por ello Carmen del blog Recetas de Tía Alia ha decidido abrir las puertas del mismo a todas las personas que quieran unirse. Aquí podéis ver la forma de participar en el Reto Tía Alia.
Cada mes ella nos propone dos recetas: una dulce y otra salada, de entre las que podemos elegir la que más se adapte a nuestro gusto. Éstas forman parte del recetario de su tía-abuela Alia y Carmen ha tenido la amabilidad de darnos a conocer estas maravillosas recetas a través de este Reto.
Para esta ocasión he vuelto a elegir la receta salada, que he intentado preparar ciñéndome lo más posible a las indicaciones que venían en la ficha de la misma. Solo he hecho alguna pequeña variación que podréis comprobar mirando la foto de receta que Carmen nos ha propuesto.
Espero que os guste y como siempre digo es un placer participar en este Reto.









INGREDIENTES:
Para los rollos de carne:
500 gr. de filetes de ternera cortados finos (5 unidades)
400 gr. de carne de cerdo picada
2 huevos
2 cucharadas de jamón serrano picado
1 cebolla tierna pequeña
Una miga de pan del tamaño de una nuez grande
2 cucharadas de leche
Unas ramitas de perejil picado
Sal y pimienta negra recién molida
Harina para rebozar
2 cucharadas de aceite de oliva

Para la salsa:
2 dientes de ajo
2 cebollas medianas
200 ml. de vino de Jerez
350 ml. de caldo de cocido o de caldo de pollo
Perejil picado
1 cucharada de taquitos de jamón serrano picado (opcional)
½ cucharadita de canela (cantidad a gusto de cada uno)
1 hoja de laurel (opcional)
1 cucharada de harina
Sal y pimienta negra recién molida
Unas hojas de perejil picado
1 cucharada de aceite de oliva

Para hacer los rollos de carne:
Cocemos los huevos duros en agua hirviendo con sal durante 12 minutos. Los refrescamos, pelamos y picamos en trocitos pequeños. Remojamos la miga de pan con la leche y dejamos que se empape bien. Picamos la cebolla en trocitos muy pequeños.
En un bol ponemos la carne de cerdo picada, las cucharadas de jamón serrano picado muy fino, los huevos troceados y la cebolla picada. Añadimos la miga de pan mojada en leche, el perejil picado, sal y pimienta negra recién molida. Amasamos para que todos los ingredientes se integren perfectamente. Dividimos este relleno en 5 partes.
En la tabla de trabajo extendemos los filetes salpimentamos y ponemos encima parte del relleno que hemos preparado, calculando bien para que nos de para toda la carne. Enrollamos con cuidado y atamos con hilo de bramante para que no pierdan la forma mientras se cocinan. Vamos haciendo lo mismo con los otros cuatro filetes. Una vez los tengamos todos los pasamos por harina y sacudimos el exceso.
En una cazuela ponemos 2 cucharadas de aceite de oliva y cuando esté caliente introducimos los rollitos de carne y los doramos por todos los lados para sellarlos bien. Cuando los tengamos los retiramos y reservamos en un plato.

Para hacer la salsa:
Picamos el ajo en trozos muy pequeños y reservamos. Picamos la cebolla en trocitos pequeños (brunoise) y reservamos.
En la misma cazuela donde hemos dorado los rollitos y que contendrá los jugos que haya soltado la carne, añadimos la cucharada de aceite restante y cuando esté caliente incorporamos el ajo picado muy fino y lo sofreímos. En cuanto esté dorado añadimos la cebolla picada, la hoja de laurel y una pizca de sal, no demasiada porque luego vamos a ponerle el jamón y éste ya va a salar un poco. Vamos sofriendo a fuego medio hasta que la cebolla esté dorada y transparente. Ponemos el jamón serrano picado y le damos un par de vueltas, no hace falta sofreírlo mucho.
Añadimos la cucharada de harina y le damos vueltas a todo junto para que se tueste y no sepa a crudo. Ponemos el vino de Jerez y removemos para que la harina se deshaga y no forme grumos, dejamos evaporar uno o dos minutos y a continuación incorporamos los rollitos de carne con el jugo que hubieran podido soltar, la canela y un poco de pimienta negra. Añadimos el caldo, el perejil picado y dejamos que rompa a hervir. Después bajamos el fuego tapamos la cazuela y dejamos cocer durante 45 minutos, esto dependerá de lo tierna que sea la carne. Una forma de comprobar si la carne está hecha, es pincharla con una brocheta y si entra con facilidad estará cocida.
Retiramos los rollitos, les quitamos el hilo y cortamos en rodajas de 1 cm. aproximadamente. Los volvemos a introducir en la cazuela y dejamos cocer 1 ó 2 minutos y si lo deseamos espolvoreamos con un poco más de perejil picado. Servimos los rollitos acompañados de la salsa.

Aquí os dejo en fotos el proceso de como lo he preparado.







jueves, 25 de octubre de 2012

Brownie


WholeKitchen en su Propuesta Dulce para el mes de Octubre nos invita a preparar un clásico estadounidense: Brownie

Si tradujéramos literalmente brownie lo tendríamos que llamar marroncito. Parece ser que surgió de un error de un cocinero que, al realizar su pastel de chocolate, olvidó añadir la levadura. Así obtuvo un pastel muy bajito, crujiente por fuera y cremoso por dentro, dando lugar al famosísimo brownie de hoy en día, aunque parece ser que no usó chocolate si no melaza. El chocolate fue añadido posteriormente hasta conseguir ser el protagonista de este pastel.
La primera vez que se habló de brownie fue en Estados Unidos en el año 1897 y poco a poco se expandió por el mundo hasta conseguir que hoy en día no falte en la carta de cualquier restaurante.
Habitualmente se suele servir con helado y a la receta podremos incorporarle nueces, aunque se pueden presentar muchas versiones todas ellas con excelente resultado.





INGREDIENTES:

Receta de The Hummingbird Bakery

200 g de chocolate negro picado
175 g de mantequilla a temperatura ambiente
325 g de azúcar blanquilla (he usado 300 gr.)
130 g de harina
3 huevos

Precalentamos el horno a 170ºC
Colocamos el chocolate y la mantequilla en un cuenco refractario y lo derretimos al baño maría o en el microondas. Si lo hacemos en el microondas debemos tener la precaución de utilizar tiempos cortos, no más de 30 segundos. Transcurrido el tiempo comprobamos y removemos, si le falta lo volvemos a poner otros 30 segundos, vamos removiendo y si hiciera falta lo volvemos a poner hasta que estén totalmente disueltos y bien integrados.
Añadimos el azúcar y removemos hasta que esté bien incorporado. Agregamos la harina y mezclamos bien. Finalmente añadimos los huevos, removiendo, hasta que la preparación esté espesa y homogénea.
Repartimos la mezcla en un molde cuadrado o rectangular (he utilizado uno de 26 x 18 x 4 cm.), mejor si lo forramos con papel vegetal y horneamos durante 25-30 minutos, o hasta que la superficie se resquebraje un poco pero todavía esté blanda por dentro. Es muy importante no hornear en exceso, queda mucho más rico si el interior está tierno.
Podemos servir con crema fresca, helado de vainilla o simplemente disfrutarlo con un vaso de leche fría.





martes, 23 de octubre de 2012

Cake pops

Son unos dulces que resultan deliciosos y tentadores, ya que pueden ser elaborados con cualquier tipo de bizcocho y utilizar diferentes decoraciones de las que podemos encontrar en las tiendas de repostería. No cabe duda que resultan ideales cuando tenemos que preparar la fiesta de cumpleaños de algún pequeño, porque les llama mucho la atención.
En este caso para su elaboración he utilizado el clásico bizcocho de yogur al que le he añadido ralladura y zumo de limón para hacerlo más rico y una crema de mantequilla y queso crema. Aunque si no tenéis demasiado tiempo, se pueden utilizar para su elaboración esos recortes que a veces nos pueden quedar de los bizcochos, unas magdalenas...
Os cuento como los he preparado, son sencillos de hacer, aunque resultan algo entretenidos, pero creo que el resultado merece la pena.







INGREDIENTES:
Para hacer el bizcocho:
3 huevos
1 yogur natural
Ralladura de 1 limón
Zumo de ½ limón
1 sobre de levadura química tipo Royal
1 medida del vasito de yogur de aceite de oliva suave o de girasol
2 medidas del vasito de yogur de azúcar (mejor 1 y ½ para que no salga muy dulce)
3 medidas del vasito de yogur de harina

Para la crema:
50 gr. de mantequilla
100 gr. de queso crema
150 gr. de azúcar glas
2 cucharadas soperas de leche (30 ml.)


Para cubrirlos:
150 gr. de chocolate blanco de cobertura
150 gr de chocolate con leche de cobertura
Si lo preferimos podemos usar chocolate negro de cobertura, pero como en esta ocasión era para un cumpleaños de un niño pensé que sería mejor utilizar los chocolates que más les pueden gustar.

Para adornar:
Sprinkles
Mini-confetis de colores
Fideos de chocolate
Fideos de chocolate de colores
Azúcar de colores
Cualquier decoración que tengamos: bolitas, flores....


Para hacer el bizcocho: 
Calentamos el horno a 180º.
Ponemos todos los ingredientes en el vaso de la batidora y batimos muy bien para que no queden grumos y esponje la masa.
Forramos un molde con papel vegetal en esta ocasión da igual que sea cuadrado, redondo…, porque el bizcocho lo vamos a desmenuzar. También podemos untarlo con mantequilla y espolvorearlo con un poco de harina, sacudiendo bien el molde para eliminar el exceso.
Vertemos la masa en el molde y horneamos con el horno previamente calentado a 180º, durante 30 minutos aproximadamente. Debemos tener la precaución de no abrir la puerta del horno durante los primeros 25 minutos de horneado, porque el bizcocho puede bajar y luego no volvería a subir, quedaría apelmazado. Comprobamos si está cocido pinchando con una aguja, si sale limpia estará, de lo contrario lo dejaremos unos minutos más. Dejamos enfriar 5 minutos en el molde y transcurrido este tiempo lo desmoldamos sobre una rejilla y esperamos que se enfríe por completo.

Para hacer la crema:
Tamizamos el azúcar glas, reservamos. En el bol de la batidora ponemos la mantequilla a temperatura ambiente, la leche y el azúcar que hemos tamizado. Comenzamos a batir, primero a velocidad baja y luego aumentamos, hasta que la mezcla sea homogénea. Incorporamos el queso crema que deberá estar frío  para evitar que la crema quede excesivamente blanda y continuamos batiendo hasta que los ingredientes estén perfectamente integrados.

Forma de hacer los cake pops:
Una vez que el bizcocho se haya enfriado por completo, lo colocamos en un bol y lo desmenuzamos bien con la ayuda de un tenedor o con las manos bien limpias. Vamos añadiendo cucharadas de la crema y mezclamos hasta conseguir una pasta que nos permita formar las bolitas. Es preferible incorporar la crema poco a poco para de esa forma ver la consistencia que va teniendo la mezcla y evitar que quede demasiado pegajosa.
Formamos las bolitas, las colocamos sobre una bandeja,la he forrado con film transparente y las metemos en el frigorífico para que enfríen y endurezcan, al menos durante 3 ó 4 horas. En mi caso las preparé por la noche y las bañé con el chocolate por la mañana.
Transcurrido este tiempo fundiremos el chocolate blanco y el chocolate con leche. Para ello colocamos cada uno de ellos en un bol y los introducimos en el microondas. Debemos hacerlo por espacios cortos de tiempo, para evitar que el chocolate se pueda quemar. Lo mejor es poner 30 segundos comprobar como va y de nuevo volverlo a poner por espacio de 30 segundos, hasta que esté blando. Removemos bien para que se disuelva por completo.
Sacamos las bolitas que tenemos en el frigorífico, nos preparamos los palitos que vayamos a utilizar y algo donde poner colocarlos mientras se secan, puede servir cualquier base de poliespan. Cogemos un palito lo mojamos en el chocolate y lo introducimos en la bola de masa, seguimos haciendo lo mismo con todos y los vamos reservando para que se sequen y el palito quede bien sujeto. Cuando los tengamos todos los introducimos en el chocolate blanco o con leche y los bañamos. A continuación y antes de que se sequen vamos espolvoreando con el adorno que hayamos elegido. Los clavamos en la base de poliespan y dejamos que se sequen por completo. Después si queremos podemos ponerles una bolsa de celofán y adornarlos con cinta de color.








jueves, 18 de octubre de 2012

Coq au vin


Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de Octubre nos invita a preparar un clásico francés “Coq au Vin”
En su elaboración tradicionalmente se usaba el gallo y la oca, llegando a tardar hasta un día y medio en su elaboración mientras lo marinaban y lo cocinaban. Actualmente estos tiempos son mucho más cortos y en poco más de 1 hora tienes este rico guiso terminado.
La versión más conocida es la de Borgoña, la cual usa el famoso vino tinto de la región, aunque hay otras muchas regiones donde el vino que se utiliza es el blanco, como en Alsacia, Franco Condado, Riesling o Vine Jaune entre muchas.
En el siglo XX este plato era marinado porque muchas de las familias de las áreas rurales de Francia tenían además de gallinas, por sus huevos y carne, un gallo para la reproducción y cuando éste se hacía mayor para seguir cumpliendo con sus funciones, lo cocinaban. Como la carne de gallo viejo es dura y fibrosa, recurrían a esta manera de preparación, ya que el vino ayudaba a suavizarla y hacerla más comestible. Por eso en aquellos tiempos esta receta era considerada comida de campo o de gente humilde, porque los más acomodados siempre podían acceder a una carne mejor.
Actualmente el plato debería llamarse “Poule au Vin” porque ya casi nadie usa un gallo sino un pollo para prepararlo, pero aún así ha conservado su nombre. La receta tiene más de 400 años y se hizo muy popular a principios de 1900 cuando se empezó a utilizar la carne de pollo sustituyendo a la de gallo y vinos de mejor calidad en vez del barato, lo que transformó la receta en un plato de fina cocina francesa. Una de las premisas actuales para su elaboración es que se cocina con un vino de calidad, ya que es lo que le dará el toque de distinción a este exquisito plato.





INGREDIENTES:
500 gr. de cebollas pequeñas, también pueden ser chalotas
2 cebollas
2 ramas de apio
2 zanahorias
6 lonchas de bacon
3 cucharadas de aceite de oliva
2 dientes de ajo
50 gr. de harina + 1 cucharada más
6 muslos de pollo y 6 contramuslos
5 cucharadas de mantequilla
400 ml. de vino tinto con cuerpo
500 ml. de caldo de pollo
300 gr. de champiñones
Sal y pimienta negra

Pelamos las cebollas pequeñas o las chalotas, según lo que vayamos a utilizar y las dejamos enteras. Picamos las cebollas en brunoise (trocitos pequeños) o en juliana, el apio en rodajas finas, las zanahorias en rodajas gruesas y el bacon en trozos o tiras. Ponemos una cazuela en el fuego con dos cucharadas de aceite y cuando esté caliente incorporamos todas las verduras y una pizca de sal. Rehogamos durante 10 minutos, hasta que estén tiernas. Subimos el fuego y añadimos el ajo picado, rehogamos 3 ó 4 minutos más. Retiramos toda la verdura y la pasamos a un bol.
Mezclamos 50 gr. de harina con un poco de sal y pimienta negra recién molida en una bolsa de plástico con cierre. Metemos el pollo, cerramos la bolsa y agitamos para que se impregne bien, de esa forma lo enharinaremos con una capa fina.
En la misma cazuela incorporamos 2 cucharadas de mantequilla y el aceite restante (1 cucharada). Vamos sofriendo el pollo en dos o tres veces, de esa forma tendrá espacio suficiente para freírse, si llenamos mucho la cazuela se cocerá, es mejor hacerlo por tandas y que quede bien sofrito. Cuando esté bien dorado por todas partes lo iremos retirando y reservaremos.
En la misma cazuela donde hemos hecho todo lo anterior y con los jugos que contiene, que son muy sabrosos, añadimos el vino y dejamos hervir durante 5 minutos, o hasta que reduzca una cuarta parte. Moviendo para que se desprendan los jugos del fondo de la cazuela.
Transcurrido este tiempo incorporamos el pollo, las verduras y añadimos el caldo (no importa si no cubre todo el pollo). Tapamos parcialmente la cazuela y cuando comience a hervir ponemos a fuego lento durante 50 minutos.
Cuando el pollo esté tierno, lo retiramos junto con las verduras con una cuchara coladora y lo reservamos en un bol grande. Mezclamos una cucharada de harina con una de mantequilla hasta obtener una pasta fina. La incorporamos a la salsa y la dejamos a fuego lento, sin dejar de remover durante 5 minutos o hasta que esté brillante y algo espesa.
Mientras tanto y para terminar, freímos los champiñones en trozos grandes, si son pequeños los dejaremos enteros y si son más grandes los partiremos por la mitad. Para ello calentamos la mantequilla restante (2 cucharadas) en una sartén y los sofreímos a fuego vivo durante 2 ó 3 minutos, hasta que estén dorados y tiernos. Salpimentamos.
Volvemos a introducir el pollo y las verduras en la cazuela, incorporamos los champiñones, removemos con suavidad  y dejamos cocer todo junto a fuego suave durante 3 minutos y servimos.



lunes, 15 de octubre de 2012

Mermelada de calabaza con vainilla y curry


Aunque las podemos encontrar cada vez con más frecuencia casi todo el año, el otoño es tiempo de calabazas. Ricas calabazas con las que poder elaborar numerosos platos tanto dulces como salados y porqué no una mermelada.
Tenía una bastante grande que me regaló José Mª, gran amigo nuestro, de su cosecha particular y he aprovechado una parte para hacer puré y congelar, para de ese modo tenerla dispuesta para cualquier momento y con la otra he querido hacer esta mermelada, no he hecho mucha cantidad por si después no resultaba de mi agrado, pero ha sido toda una sorpresa.
Me gusta mucho utilizar la calabaza en cremas, me parece deliciosa y a los bizcochos, brioches, magdalenas..., les aporta un toque jugoso extraordinario y combinada con especias queda buenísima. Así que para esta mermelada le he dado un toque especial con vainilla y curry.
Quizás os llame la atención lo del curry, pero lo leí en algún sitio (no recuerdo exactamente donde) y pensé que tenía que probar la mermelada con ese sabor. Además le he añadido vainilla, porque me parece una especia extraordinaria que aporta un sabor que a mi particularmente me gusta mucho.
El resultado ha sido sorprendente, no se nota apenas el curry, estoy por deciros que se le podría añadir un poco más, pero siempre es mejor no pasarse, al menos la primera vez que hacemos algo diferente. Os animo a probarla porque es una maravilla y además queda con un color precioso.





INGREDIENTES:
600 gr. de calabaza pelada y en trozos
300 g. de azúcar
1 vaina de vainilla
¼ de cucharadita de curry

Como la calabaza en un poco dura podemos cocerla en el microondas y de esa forma no necesitaremos añadir agua para hacer la mermelada.

Procederemos de la siguiente manera:
Pelamos y cortamos la calabaza en trozos pequeños los ponemos en un recipiente de cristal apto para el microondas, añadimos dos cucharadas de agua, tapamos con film transparente pinchamos por dos o tres sitios el film y lo ponemos en el microondas a máxima potencia (900 W) durante 4 minutos.
Después sacamos los trozos los ponemos en una cazuela añadimos el azúcar, el curry y abrimos la vainilla con un cuchillo le raspamos las semillas y la introducimos en la cazuela. Ponemos a fuego fuerte y cuando empiece a hervir lo bajamos y dejamos cocer a fuego suave durante 30 minutos, removiendo de vez en cuando para evitar que se nos pegue.
Si nos gusta la mermelada fina la trituraremos. En mi caso he optado por dejarla sin triturar, ya que al haberla hecho durante unos minutos en el microondas, estaba bien blanda y con la misma espátula que he utilizado para remover la podía deshacer.
Hervimos unos tarros de cristal y sus tapas en agua hirviendo, los escurrimos y dejamos secar muy bien. Una vez esté terminada la mermelada rellenaremos con cuidado los tarros, los cerramos y le damos la vuelta, dejándolos boca abajo por espacio de 24 horas, para de ese modo hacer bien el vacío. Etiquetamos y guardamos.
 

Si preferimos hacer la mermelada de forma tradicional, lo haremos de la siguiente forma:
Ponemos todos los ingredientes en una cazuela, añadimos 2 ó 3 cucharadas de agua y ponemos a fuego fuerte. Cuando empiece a hervir lo bajamos y dejamos cocer a fuego suave durante 45 minutos, removiendo de vez en cuando para evitar que se nos pegue. Dependiendo del tipo de calabaza puede ser que se tarde más o menos tiempo. Sabremos que está hecha cuando la calabaza esté blanda y la mermelada tenga una buena consistencia. Hay que tener en cuenta que al enfriar espesará.
Como he dicho antes dependiendo de si nos gusta más o menos fina la trituraremos o la dejaremos tal cual. Después procedemos de igual forma para rellenar los tarros.






viernes, 12 de octubre de 2012

Bundt cake de limón


Nadie puede negar que los moldes tipo Bundt son una maravilla, no solo son bonitos, sino que además hornean los bizcochos perfectamente. Esta receta la he sacado de una de las que suele venir con los moldes, pero he adaptado las cantidades al tamaño del molde que he utilizado y como éstas venían medidas en tazas, cucharadas y cucharaditas, las he pesado y medido para que nadie tenga problemas a la hora de hacerlo.
Lo cierto es que resulta muy cómodo utilizar como medida la taza (cup: 250 ml.), así como la cuchara (tablespoon: 15 ml.) y cucharita (teaspoon: 5 ml.). Cada vez vemos con más frecuencia recetas cuyos ingredientes vienen detallados así, pero afortunadamente también es más fácil encontrarlas en cualquier tienda. Suelo utilizarlas con mucha frecuencia, pero siempre acabo pesando los ingredientes para facilitaros a todos las cantidades.
Este bizcocho tiene un agradable sabor a limón, si os gusta que tenga un sabor más ácido, se puede añadir más cantidad de ralladura y de zumo, a mí particularmente no me hubiera importando añadirle un poco más. Resulta ideal para un buen desayuno o merienda. Si lo acompañamos de un helado de vainilla es extraordinario. La textura es la de un cake, que suelen tener la miga más compacta. Os dejo con la receta y espero que lo disfrutéis.




INGREDIENTES:
125 gr. de mantequilla
125 gr. de azúcar
6 yemas
1 cucharadita de extracto de vainilla
275 gr. de harina
1 cucharadita de levadura química (tipo Royal)
Una pizca de sal
150 ml. de leche
1 cucharadita de ralladura de limón
1 cucharada de zumo de limón
 
Precalentamos el horno a 170º
Tamizamos la harina con la levadura y la pizca de sal. Reservamos.
En el bol de la batidora ponemos la mantequilla que deberá estar a temperatura ambiente (punto pomada), añadimos el azúcar y batimos hasta que blanquee. Sin dejar de batir vamos incorporando las yemas una a una, batiendo entre cada incorporación. Ponemos la cucharadita de extracto de vainilla y batimos, el resultado será una crema fina.
Incorporamos la mezcla de harina en tres veces alternando con la leche que pondremos en dos veces. Finalmente retiramos el bol de la batidora y añadimos la ralladura y el zumo de limón. Mezclamos con una espátula.
Engrasamos un molde con spray desmoldante o con mantequilla, vertemos la mezcla y horneamos con el horno previamente calentado a 170º, durante 50 minutos. Transcurrido este tiempo pincharemos con una aguja y si sale limpia estará hecho, de lo contrario dejaremos unos minutos más. Una vez fuera del horno dejamos enfriar dentro del molde sobre una rejilla por espacio de 10 minutos. Pasado este tiempo desmoldaremos y dejaremos sobre la rejilla hasta que esté completamente frío. Para servir espolvorear con azúcar glas.





domingo, 7 de octubre de 2012

Risotto de champiñones


Me gustan mucho los arroces, siendo alicantina no podría ser de otra forma. Los suelo preparar de vez en cuando, en realidad no tanto como me gustaría, pero no me había dado cuenta hasta ahora que no tenía ninguna receta de risotto publicada en el blog. Si tengo alguna que otra receta de arroz preparado en paella, pero como digo hasta ahora no había publicado ningún risotto y mira que me gustan!!! Quedan deliciosos, cremosos y admiten mucha variedad de ingredientes en su preparación.
Hoy os traigo una receta sencilla preparada con champiñones, me hubiera gustado hacerlo con setas, pero aquí tengo cierta dificultad para encontrarlas frescas y no quería hacerlo con setas deshidratadas, no por nada quedan bien ricas, pero tenía una bandeja de champiñones y quería darle salida. Os dejo con la receta y espero que la disfrutéis.





INGREDIENTES:
200 gr. de arroz arborio
1 diente de ajo
1 cebolleta tierna
150 gr. de champiñones
3 cucharadas de aceite de oliva
500 ml. de caldo de pollo con verduras
125 ml. de vino blanco
30 gr. de parmesano rallado
25 gr. de mantequilla
Sal y pimienta negra recién molida
Perejil


He utilizado caldo de pollo con verduras que tenía preparado. Si no disponemos de caldo podemos hacerlo con los que venden preparados, pero siempre es mejor utilizar uno hecho en casa.
Ponemos a calentar el caldo. Mientras tanto colocamos una cazuela al fuego y añadimos el aceite. Pelamos y picamos el ajo muy finamente y la cebolleta tierna también. Cuando el aceite esté caliente incorporamos el ajo y lo sofreímos hasta que quede dorado, pero sin que llegue a tomar demasiado color. Añadimos la cebolleta, una pizca de sal y vamos sofriendo hasta que la cebolla esté transparente y dorada.
Mientras esperamos que se dore, limpiamos los champiñones los partimos por la mitad y hacemos láminas.  En el momento que la cebolla esté los añadimos, ponemos una pizca de sal y sofreímos durante un par de minutos. Añadimos el arroz y rehogamos todo junto durante 2 minutos. A continuación incorporamos el vino blanco y dejamos evaporar casi en su totalidad.
Como el caldo ya estará caliente, añadimos 2 ó 3 cucharones al arroz y removemos. Dejamos a fuego medio hasta que se evapore casi todo el caldo, removiendo para que el arroz suelte almidón y se ponga cremoso. En la medida que el caldo se vaya consumiendo vamos añadiendo un cucharón y removiendo de cuando en cuando. Cada vez que el arroz se quede casi sin líquido tendremos que ir añadiendo más cantidad y removiendo de vez en cuando, hasta que hayan transcurrido 18 – 20 minutos.
Transcurrido este tiempo y teniendo el arroz bien cremoso (no deberá quedar demasiado seco, sino más bien meloso) añadiremos una pizca de pimienta molida, el queso parmesano recién rallado y la mantequilla. Removemos y tapamos dejando que repose 2 ó 3 minutos. Espolvoreamos con perejil picado y servimos.




martes, 2 de octubre de 2012

Gazpacho de remolacha

En algunas zonas ha empezado a refrescar, pero por aquí aún sigue haciendo bastante calor durante el día y aunque me gustan los platos calientes, por el momento me resisto a cocinarlos, ya habrá tiempo
Hay muchas recetas para elaborar este gazpacho pero he preparado la que pensaba que nos podía gustar más. Lo cierto es que ha tenido mucho éxito y durante este verano he tenido ocasión de hacerla en varias ocasiones y siempre ha gustado mucho.
Se puede servir en vasos individuales o bien en chupitos a modo de aperitivo y podemos modificar el sabor según la terminación que le demos, bien sea con nata o con yogur natural y cambiando el tipo de hierba que le pongamos para aromatizar.




INGREDIENTES:
500 gr. de remolacha cocida
750 gr. de tomates
125 gr. de pimiento rojo
125 gr. de cebolla tierna
125 ml. de agua
2 ó 3 cucharadas de aceite de oliva
Vinagre al gusto
Sal y pimienta blanca
200 ml. de nata o 1 yogur natural (el griego también nos vale)
Cebollino, albahaca o menta para decorar

Cogemos el vaso de la Thermomix o el de la batidora y ponemos la remolacha troceada. Pelamos los tomates les quitamos el pedúnculo, los partimos y los añadimos al vaso. Damos unos cortes a la cebolla y al pimiento, los incorporamos también. Trituramos hasta obtener un puré fino, como quedará espeso añadimos el agua poco a poco y seguimos triturando, hasta conseguir la consistencia deseada. Si nos gusta muy fino podemos volcar la mezcla en un colador de malla fina colocado sobre un bol y pasarlo presionando con un cacillo. Seguidamente le añadimos el aceite de oliva, el vinagre, la sal y la pimienta y removemos con una cuchara, probamos y rectificamos a nuestro gusto.
Servir en copas o en vasos y añadir un poco de nata o de yogur natural, según nuestra preferencia. Con cualquiera de estos dos ingredientes resulta delicioso. Espolvorear con un poco de cebollino, de albahaca o de menta finamente picados.





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