sábado, 30 de marzo de 2013

Rose Angel Food Cake - Bizcocho o Pastel de Angel con Rosa


Hoy es el cumpleaños de una persona muy querida en la blogosfera Tito al que tengo un especial cariño. El año pasado no pude dedicarle mi receta porque tuve un percance familiar, pero este año no quería dejar pasar la ocasión de hacerlo. Para enviarle mi más cariñosa felicitación, he elegido este Angel Cake con Rosa en pasta, suave y esponjoso. Hijito, espero que pases un estupendo día con tu familia y que puedas comerte un cachito, aunque sea virtualmente!!!
Tito es una persona muy cariñosa que se hace querer, siempre tiene palabras amables para todos y sus comentarios siempre son especiales y simpáticos. Desde su blog comparte con nosotros, además de sus recetas de cocina, muchas otras cosas escritas con un toque de humor, que al leerlas nos hacen sonreír y nos alegran un poquito el día. La verdad es que tiene gracia escribiendo el “chaval”!!!.
El me llama cariñosamente madre y para mí es, mi hijo bloguero, no sabéis la cara que ponen algunos cuando me presenta como su madre. He coincido con él en dos quedadas y siempre me ha presentado así. Es algo que comenzamos hace un tiempo y que continuamos haciendo cuando se cruzan nuestros comentarios o hablamos (aunque no todo lo que quisiera). Últimamente lo tengo un poquito abandonado porque tengo más lío del habitual y el tiempo escasea, pero no por eso me olvido de los amigos y menos de mi hijito bloguero!!!, por eso quiero enviarle desde aquí un abrazo grandote y mi receta, junto una felicitación especial.

Este tipo de bizcochos quedan espectaculares, al menos a mí me gustan mucho, porque me parecen suaves y delicados. Además gracias a todos los tipos de pastas de frutas y aromas que podemos encontrar en el mercado se puede variar su sabor y color para hacerlo más atractivo.
Os dejo estos enlaces donde podéis ver los que he preparado:
INGREDIENTES:
12 claras de huevo (he utilizado las pasteurizadas de Mercadona)
1 cucharadita de cremor tártaro
¼ de cucharadita de sal
275 gr. de azúcar
1 cucharada de Rosa en pasta (he utilizado la de Home Chef)
125 gr. de harina

Para acompañar:
Mermelada de rosas
Helado de vainilla

Precalentar el horno a 170º.
Tamizamos la harina y reservamos.
Vertemos las claras en el bol de la batidora junto con el cremor tártaro y la sal. Batimos a velocidad baja durante 1 minuto hasta que se haya disuelto el cremor tártaro.
Aumentamos la velocidad de la batidora y batimos durante unos 3 minutos hasta que las claras hayan montado y consigamos que se formen picos blandos.
Sin dejar de batir, bajamos la velocidad e incorporamos el azúcar a cucharadas. Entre cada cucharada dejaremos transcurrir 15 segundos aproximadamente. Las claras ahora deberían tener un aspecto brillante. Paramos la batidora y comprobamos que las claras estén bien firmes, de lo contrario continuaremos batiendo un poco más.
Incorporamos la cucharada de rosa en pasta y seguimos batiendo a velocidad media dura durante 1 minuto. Esta pasta da color, pero si queremos intensificarlo le añadiremos unas gotitas de colorante, pero en este caso no ha hecho falta.
Bajamos la velocidad de nuestra batidora, añadimos una cucharada de la harina tamizada y seguimos batiendo hasta que no veamos rastros de harina. Repetimos con el resto hasta que la hayamos terminado. Las claras en este momento tendrán un aspecto suave y esponjoso. Si hiciera falta terminaremos de incorporar la harina con una espátula, con mucha suavidad.
Si lo preferimos la harina podemos incorporarla a mano, pero este proceso lo haremos con sumo cuidado. Pondremos una cucharada y con una espátula mezclaremos con movimientos envolventes y muy suaves. Continuaremos hasta completar con toda la harina. Hay que tener mucho cuidado para evitar que las claras se nos puedan bajar, ya que el resultado de nuestro bizcocho no sería el mismo.
Cogemos nuestro molde especial para este bizcocho (he utilizado el de 25 cm.) y debemos recordar que no hay que engrasarlo, para que la masa pueda agarrarse a las paredes del mismo y subir adecuadamente. Vertemos con cuidado la masa y la repartimos uniformemente, alisamos un poco la superficie y damos unos golpecitos suaves para que la masa se asiente bien por todo el molde.
Con el horno precalentado a 170º, horneamos durante 40 minutos. Debemos tener muy presente que la puerta del horno no debemos abrirla, ya que de hacerlo no subiría adecuadamente. Cuando veamos que la parte superior está dorada y al tocarla no esté húmeda, insertamos un cake tester o una brocheta cerca del centro y si sale seco estará horneado, de lo contrario dejaremos unos minutos más hasta que se termine de hacer. No debemos pasarnos en el tiempo de horneado, ya que nos quedaría seco. Retiramos el molde del horno, le damos la vuelta y dejamos enfriar durante 1 hora. Hay que darle la vuelta para que el cake no se desinfle y pierda altura.
El molde para el Angel Food Cake lleva tres patitas que al darle la vuelta permiten que el aire circule y se enfríe. Si no disponemos de este molde podemos utilizar uno de corona y cuando lo saquemos del horno lo pondremos a enfriar boca abajo, sobre el cuello de una botella. De esta forma conseguimos el mismo efecto.
Transcurrido este tiempo pasamos un cuchillo por los laterales y por el tubo central para que se despegue. El molde tiene la base desmoldable, por lo que le daremos la vuelta, se la quitaremos con cuidado pasando un cuchillo y dejaremos enfriar sobre una rejilla durante 45 minutos más.
Para cortar este bizcocho tan suave y esponjoso, la mejor forma de hacerlo es utilizar un cuchillo de sierra.
Para servirlo lo he acompañado de una mermelada de rosas y un helado de vainilla.
Para adornar he utilizado unas flores de pasta de azúcar.




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