domingo, 12 de mayo de 2013

Galletas de canela decoradas para la comunión de Paula



El otro día os comenté que estaba haciendo unas galletas y una tarta para una comunión que teníamos en nuestra familia. Por fin llegó el día y ayer hizo su primera comunión, Paula, la nieta mayor de mi marido. Estaba preciosa y por supuesto muy feliz en este día tan especial que, ella, estaba deseando como nadie que llegara. La verdad es que todo resultó de maravilla y pasamos un día estupendo. Como es de esperar los críos disfrutaron de lo lindo con todo lo que había preparado para este día.
Son unas galletas muy sencillas, pero apropiadas para la ocasión. Las he hecho con pasta de canela para darles un sabor diferente y la verdad es que quedaron muy ricas. Para los adornos he utilizado fondant y glasa de delineado para hacer el resto de decoraciones. Pero os pongo también la receta de la glasa de relleno, para que sepáis como se hace.
No son las únicas galletas que tengo en el blog, porque me parecen un regalo ideal para complacer a los niños y la verdad es que se pueden hacer cosas preciosas. Podemos encontrar diferentes tipos de cortadores en las tiendas de repostería con los que hacer formas muy variadas.
Os dejo con la receta y espero que os gusten. En unos días os pondré las fotos de la tarta que le hice, así como alguna foto más de Paula.



INGREDIENTES:
Para la masa de las galletas:
225 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
150 gr. de azúcar glas tamizada
1 huevo mediano
Una pizca de sal
2 cucharaditas de pasta de canela (he utilizado de la marca Home Chef)
450 gr de harina tamizada
Un chorrito de leche para ligar la masa

Para la glasa necesitamos:
Claras pasteurizadas (de venta en Mercadona)
Azúcar glas industrial (no vale la que podamos hacer en casa)
La punta de una cucharita pequeña de crémor tártaro
Podemos utilizar un aroma que nos guste para darle sabor a la glasa, pero deberá ser transparente para que no le de color.
La proporción que hay que utilizar es de 200 gr. de azúcar por cada clara de huevo, dependiendo del lugar donde estemos y de la humedad ambiente es posible que se necesite algo más.

Necesitaremos también:
Sirope de maíz o un poco de pegamento de uso alimentario
Un trozo de fondant blanco
Colorantes en pasta o en gel de uso alimentario
Colorante en polvo de color rosa de uso alimentario
Colorante en polvo dorado de uso alimentario
Unas gotas de ginebra o de vodka (la utilizaremos para pintar con el polvo dorado)
Unas perlitas comestibles
Colorantes en pasta: Marfíl, blanco, malva y marrón no demasiado oscuro
Boquillas redondas lisas del nº 2 y del nº 3 y uno boquilla de estrella pequeña.

Preparación de la masa de galletas:
Las he preparado en Thermomix, pero podemos hacerla con la Kitchenaid o con un batidor de varillas e incluso a mano, sin ningún problema.
Ponemos la mantequilla, que deberá estar a temperatura ambiente, en el vaso y batimos 5 segundos a velocidad 3, tendrá la consistencia de una crema suave y brillante.
Añadimos el azúcar glas y batimos unos 4-5 segundos, justo hasta que los dos ingredientes quedan integrados.
Incorporamos el huevo, la pizca de sal y la pasta de canela, batimos de nuevo durante unos segundos y obtendremos una mezcla que tendrá el aspecto como si se hubiera cortado un poco, pero esto es normal.
Ponemos la mitad de la harina, batimos justo hasta integrarla. Añadimos la otra mitad y volvemos a batir durante unos segundos, el resultado será una especie de masa en pegotes. En este momento incorporamos la leche y batimos unos segundos más.
Espolvoreamos la superficie de trabajo con un poco de harina, volcamos la masa y amasamos un poco para unirla. La envolvemos en film transparente y la guardamos en el frigorífico durante 1 hora.
Sacamos la masa del frigorífico, la colocamos entre dos papeles de horno, de ese modo nos resultará mucho más fácil estirarla y no se nos pegará. Estiramos con un rodillo de niveles dejándolas de un grosor de 5-6 cm. (si no tenemos este tipo de rodillo podemos colocar dos palitos de ese grosor a cada lado de la masa).
Una vez tengamos la masa estirada vamos cortando las galletas y colocándolas sobre la bandeja del horno, en la que previamente habremos puesto un Silpat o un papel de hornear. La masa restante la vamos uniendo y estirando para seguir cortando galletas, hasta terminarla.
Precalentamos el horno a 180º y mientras se va calentando introducimos las bandejas con las galletas en el frigorífico durante 10-15 minutos, de esa forma no perderán la forma al hornearlas.
Transcurrido este tiempo y con el horno ya caliente, horneamos las galletas durante 10-12 minutos. Sacamos la bandeja del horno y dejamos reposar durante 5 minutos, ya que las galletas cuando salen del horno están blanditas. Transcurrido ese tiempo las pasamos con cuidado a una rejilla y las dejamos enfriar por completo antes de decorarlas. Si no vamos a decorarlas en el mismo día, podemos guardarlas en una caja de metal.

Para hacer la glasa de delineado:
Preparación en KitchenAid (se puede hacer con un batidor de varillas perfectamente):
Comenzaremos haciendo la glasa de delineado, para ello ponemos en el bol de nuestra batidora las claras que vamos a necesitar (siempre es mejor hacer cantidad de más, pues luego puede costarnos mucho conseguir los mismos colores). Añadimos el crémor tártaro y batimos un poco con la pala.
A continuación paramos la máquina y añadimos la tercera parte del azúcar glas tamizado y comenzamos a batir a velocidad baja (es mejor hacerlo así para evitar que se formen muchas burbujas).
Vamos añadiendo más azúcar a cucharadas y continuamos batiendo. Cuando tengamos aproximadamente la mitad del azúcar incorporado y en el caso de que queramos aromatizar nuestra glasa, añadiremos el aroma deseado. Debemos tener la precaución de que sea transparente, para evitar que nos cambie el color de las claras. Por poca cantidad de aroma que pongamos siempre afectará la consistencia de la glasa, por ello es mejor hacerlo a mitad para luego terminar de incorporar el resto del azúcar y conseguir la textura deseada.
Conforme vayamos añadiendo azúcar veremos que las claras se van volviendo brillantes y más blancas, seguiremos añadiendo azúcar hasta que consigamos una consistencia firme y que la glasa no se caiga de la pala. Esta sería la textura del delineado, que podemos comparar con la de una pasta de dientes.
Para saber si está con la consistencia deseada podemos hacer una prueba:
Cogemos una cucharada de glasa y la dejamos caer sobre el resto que tenemos en el bol, cuando al contar hasta 10 la superficie vuelva quedar lisa estará lista. Después de esto batiremos siempre a velocidad baja, para evitar burbujas, durante al menos 5 minutos más. De esta forma conseguiremos que tenga más brillo. No debe quedar excesivamente espesa porque no se quedaría pegada a la galleta.
Después la vamos colocando en tantos boles como colores vayamos a utilizar y con un palillo cogemos un poco de colorante en pasta (nunca líquido, pues podría afectar a la textura de la glasa) para darle el color deseado. Es mejor empezar por una cantidad muy pequeña e ir añadiendo en el caso de que queramos un tono más intenso. Movemos con una cucharita hasta que consigamos que el color quede uniforme. Después de esto ponemos una boquilla redonda lisa del número 2 en una manga y la rellenamos. Utilizaremos tantas mangas como colores vayamos a utilizar en la decoración de las galletas.

Para las estas galletas solo  he utilizado la glasa de delineado y fondant, pero os pongo también cómo hacer la glasa de relleno por si preferís hacerlas de esa forma.

Para hacer la glasa de relleno:
Se puede preparar partiendo de la glasa de delineado y añadiendo cucharaditas de agua, hasta conseguir la consistencia de una cola de carpintero, es decir un poco más líquida que la de delineado. Pero si lo preferimos la podemos hacer desde el principio.
Para ello haremos lo mismo que hemos hecho para hacer la glasa de delineado, pero pararemos de añadir azúcar cuando veamos que tiene la consistencia de una cola de carpintero.
Para saber si está con la consistencia deseada podemos hacer una prueba:
Cogemos una cucharada de glasa y la dejamos caer sobre el resto que tenemos en el bol, cuando al contar hasta 5 la superficie vuelva quedar lisa estará lista. Entonces batimos unos 5 minutos más a velocidad baja, para evitar burbujas y conseguir que quede más brillante.
Para dar color hacemos lo mismo que con la glasa de delineado y ponemos tantos boles como colores queramos hacer. Comenzaremos mojando la puntita de un palillo en el color deseado, siempre hay que empezar por poca cantidad, ya que así podemos poner más en el caso de que nos guste más intenso y removemos con una cucharita. Después la vamos poniendo unos biberones de plástico para que nos sea más fácil rellenar las galletas.
Si vamos a utilizar blanco es mejor teñir la glasa, porque la clara siempre tiene algo de tono y con un colorante blanco conseguimos un mejor tono.

NOTA: Siempre hay que utilizar colorantes en gel o pasta, ya que los líquidos afectan a la textura de la glasa. En este caso he utilizado de la marca Wilton y AmeriColor.

NOTA: Cuando queramos hacer las galletas con los dos tipos de glasa, para conseguir el mismo color en la glasa de delineado que en la de relleno, podemos partir de la glasa de delineado que hayamos teñido. Para ello separamos una parte que ponderemos en una manga con una boquilla redonda del nº 2 ó del 3, para hacer el contorno de las galletas. A la glasa que nos quede en el bol le vamos añadiendo unas gotas de agua, hasta conseguir la textura de la de relleno.

Para decorar las galletas:
Comenzamos por teñir un poco del fondant blanco con un tono marfil para conseguir el color de la piel. Estiramos con un rodillo y cortamos unos círculos que iremos pegando con un poco de sirope de maíz o de pegamento de uso alimentario a las galletas, ayudándonos con un pincel. Después con las estecas formamos los ojos y la boca. Con colorante en polvo de color rosa y con un pincel le vamos dando un poco de color a las mejillas.
Seguidamente cortamos los vestidos, para ello estiramos el fondant blanco y con el mismo cortador que hemos utilizado para hacer las galletas vamos cortando los vestidos. Recortamos con un cuchillo fino lo que nos sobre.
Del mismo modo que hemos hecho con las caritas, pegamos los vestidos a las galletas con un poco de sirope de maíz o de pegamento de uso alimentario. Con las estecas le vamos haciendo algunos adornos.
A continuación hacemos el pelo, los adornos del vestido y resto de decoración de las galletas, con la glasa que hemos puesto en las mangas pasteleras. Una vez hayamos terminado ponemos un poco de colorante dorado en polvo y añadimos unas gotas de ginebra o de vodka, removemos y con un pincel fino vamos pintando los adornos a los que les queramos dar una terminación dorada.




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