viernes, 24 de mayo de 2013

Albóndigas de merluza



Hace unos meses me encontré esta receta y me pareció que quedaría bien, así que tomé nota de los ingredientes en un papel y la guardé en la carpeta de pendientes. Si no recuerdo mal, creo que era del cocinero Sergio Fernández de TVE1, olvidé anotarlo.
A veces nos encontramos con alguna persona, sobre todo niños e incluso a veces alguno no tan niño, que protestan un poco a la hora de comer pescado, por lo que esta receta me parece una forma de que lo tomen sin problemas. Es sencilla de preparar y queda muy suave de sabor.
Las cantidades de la receta original eran mayores, pero las he reducido porque no tenía necesidad de hacer demasiadas. Si sois muchos de familia, os aconsejo que dobléis los ingredientes, porque realmente se comen en un suspiro. Como he dicho, quedan muy suaves, nada pesadas y muy ricas.
Como acompañamiento la receta original llevaba espárragos, pero se puede cambiar por otra cosa. Os dejo con la receta y os animo a prepararla.


INGREDIENTES:
Para 20 albóndigas:
400 gr. de filetes de merluza (pesados sin piel ni espinas)
1 huevo pequeño
5 gr. de puré de patata en polvo
20 gr. de frutos secos (anacardos, avellanas, almendras…)
10 gr. de pan (podemos utilizar de molde)
Un poco de leche (para remojar el pan)
Una pizca de sal
Perejil picado (opcional, la receta original no lo lleva)
Pimienta blanca (opcional, la receta original no lo lleva)
Aceite de oliva para freír

Para la salsa:
1 diente de ajo
1 cebolla
2 zanahorias
1 cucharadita de harina
200 ml. de cava
3 tomates rojos
Una pizca de sal
2 cucharadas de aceite de oliva

Para la guarnición:
1 manojo de espárragos verdes
Sal
Un chorrito de aceite de oliva

Para hacer las albóndigas:
Ponemos a remojar el pan con algo de leche o de agua para que se humedezca y aporte jugosidad a la masa.
Una vez tengamos el pescado limpio de piel y espinas, lo cortamos muy picadito y lo ponemos en un bol, añadimos el huevo, el pan escurrido y desmenuzado, el puré de patatas, sal, pimienta blanca (opcional). Machacamos en el mortero los frutos secos junto con el perejil (es opcional, pero a mi me gusta el toque que da a la masa), lo añadimos a la mezcla y amasamos bien para integrar todos los ingredientes.
Cuanto tengamos la masa bien integrada, vamos formando las albóndigas ayudándonos de un poco de harina, para evitar que se nos peguen a las manos. En un plato espolvoreamos una fina capa de harina y vamos depositando las albóndigas que formemos.
En una sartén o en un recipiente profundo, ponemos cantidad suficiente de aceite para freír y cuando esté caliente las vamos friendo hasta que tengan un ligero color dorado (no hay que pasarse en la fritura, para evitar que puedan quedar secas). Vamos retirando y las dejamos escurrir en un plato con papel de cocina. 

Para hacer la salsa:
La salsa la tenemos que triturar, por lo que no hace falta picar demasiado pequeños los trozos de las verduras.
Ponemos el aceite en una cazuela y cuando esté caliente sofreímos el ajo picado. Cuando tenga algo de color incorporamos la cebolla troceada y una pizca de sal. Rehogamos un minuto y añadimos la zanahoria en trozos. Doramos durante unos 5 minutos a fuego medio o hasta que veamos que la cebolla empieza a transparentar. Subimos el fuego y añadimos la cucharadita de harina, rehogamos bien para quitarle el sabor a crudo y vertemos el cava, dejamos evaporar un poco el alcohol e incorporamos el tomate troceado, removemos, bajamos el fuego y cocinamos durante 20 minutos.
Una vez tengamos la salsa, la trituramos y luego la pasamos por un colador o bien directamente la pasamos por el pasapurés y la ponemos de nuevo en la cazuela. Si nos quedara algo espesa podemos añadir un poquito de agua para aligerarla. Ponemos las albóndigas y dejamos que de un hervor suave de 3-4 minutos.

Para la guarnición:
Cortamos la parte dura de los espárragos. Con un pelador vamos pelando los tallos de los mismos, pero sin llegar a las puntas.
Ponemos una sartén o una plancha en el fuego con unas gotas de aceite y cuando esté caliente los introducimos y cocinamos a  fuego medio hasta que estén hechos, dándoles la vuelta de vez en cuando. Debemos tener cuidado en no hacerlos demasiado, es mejor que queden al dente.

Servir las albóndigas con algo de salsa y los espárragos como guarnición. Si lo preferimos podemos utilizar otra guarnición que nos apetezca. La receta que os comento llevaba este acompañamiento y además unos espárragos blancos y me pareció que le iba de maravilla.




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