jueves, 18 de diciembre de 2014

Salmón ahumado casero con Salsa de yogur y mostaza



Se acercan las Navidades y este plato me parece ideal para tomar en cualquier comida o cena de celebración, es digno de la mejor mesa. Igual os llame un poco la atención el hecho de ahumarlo en casa, pero es más mucho más fácil de lo que nos podamos imaginar. Cada vez es más sencillo ahumar en nuestro propio hogar pescados, carnes, frutas o cualquier otro alimento que nos pueda apetecer. Hoy en día disponemos a nuestro alcance diferentes tipos de recipientes para ahumar y se pueden adquirir fácilmente en tiendas online. En este caso os muestro cómo hacerlo, de forma fácil, con una cazuela (de gran capacidad) que adquirí hace poco tiempo. Es de la firma Nordic Ware, una marca que me ofrece muy buenas garantías, he utilizado sus moldes para hornear y me parecen de una gran calidad. Lo bueno que tiene es que se puede utilizar en cualquier tipo de fuente de calor, incluida la inducción. Con tan solo colocar en el fondo de la cazuela unas virutas de madera, podemos aportarle a nuestro salmón, en este caso, un ligero toque ahumado. También podemos utilizar especias secas mezcladas con las virutas, lo que además le dará un sabor más aromático. Esta cazuela podemos usarla tanto para ahumar en seco como con vapor, al llevar incorporada una bandeja donde colocar cualquier tipo de líquido: agua, cerveza, vino, etc. e incluso hierbas, especias, cortezas de cítricos, así se transmiten más aromas al alimento que estemos cocinando. Para ahumar este salmón precisamente he utilizado este sistema, me gusta cómo queda el salmón al vapor y no os podéis imaginar lo delicioso que ha resultado con esos aromas. Eso sí debemos ajustar el tiempo de cocción para evitar que se reseque, porque no estaría igual de sabroso. Si queremos añadir un extra de sabor, podemos marinar el salmón una o dos horas antes, os aseguro que ha quedado exquisito.


Para mi esta receta ha sido todo un descubrimiento, puedo deciros que nunca antes había probado el salmón de forma tan extraordinaria. Lo he acompañado de una salsa de yogur y mostaza, cuya receta también os pongo a continuación, le va de maravilla. Si no disponéis de este recipiente para ahumar, podéis hacer el salmón simplemente al vapor, pero claro no tendrá ese toque ahumado que le va tan bien.



INGREDIENTES:
1 Kg. de salmón en un trozo (he utilizado la parte de la cola)
Unas ramas de eneldo fresco
1 cucharada de Salsa de soja
1 cucharada de Marinada Teriyaki
Pimienta negra recién molida
Una pizca de sal

Para poner en la bandeja:
1 vaso de agua (250 ml.)
Unos trozos de piel de limón
El zumo de 1/2 limón
Unas hojas de perejil

Para la Salsa de yogur y mostaza:
1 yogur natural
1 cucharada de miel
2 cucharadas de mostaza con semillas
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (he utilizado Almazara del Convento)
La ralladura y el zumo de ½ limón
1 cucharadita de cebollino picado
1 cucharadita de eneldo picado
Una pizca de sal
Pimienta negra recién molida


Elaboración del salmón:
Para marinar el salmón lo ponemos en una fuente, vertemos por encima la salsa de soja, la marinada Teriyaki, un poco de sal, pimienta negra recién molida y cubrimos con eneldo picado (cantidad a nuestro gusto). Tapamos con film transparente y lo reservamos por espacio de una o dos horas en el frigorífico.
En la cazuela para ahumar ponemos en el fondo un par de cucharaditas de virutas de madera, colocamos encima el recipiente para los líquidos y añadimos el agua, los trozos de piel de limón, el zumo de ½ limón y unas hojitas de perejil.
Sacamos el salmón del frigorífico le quitamos el film transparente y lo colocamos en la bandeja perforada que lleva la cazuela. Tapamos la cazuela y la ponemos sobre el fuego medio-alto. La tapadera lleva incorporado un termómetro donde poder vigilar la temperatura, debemos procurar que no sobrepase los 100º, así que cuando veamos que los alcanza, bajamos el fuego, para que se cocine suavemente. Lo tendremos entre 18-20 minutos, no debemos sobrepasar este tiempo para evitar que se seque, debemos conseguir un punto jugoso. En la fotografía que hay a continuación lo podéis ver con detalle.


Elaboración la Salsa de yogur y mostaza:
Mientras el salmón se cocina, preparamos la salsa. Ponemos todos los ingredientes en un bol y removemos con unas varillas o con tenedor hasta que queden bien integrados, rectificamos de sal o de pimienta si hiciera falta y listo. Como veréis su elaboración no puede ser más sencilla.

Servimos el salmón acompañado de un poco de salsa, bien en un lado del plato o por encima y podréis disfrutar de una receta deliciosa. Es un plato que podemos acompañar con una buena ensalada, unas patatitas cocidas o alguna verdura que nos guste.



En la foto podéis ver lo sencillo que es utilizar este ahumador





martes, 2 de diciembre de 2014

Bundt cake de castañas con Salsa de chocolate



Se acercan las Navidades y creo que la mayoría estamos pensando en recetas para elaborar en esos días o incluso las estamos haciendo para poder tenerlas preparadas para la ocasión. Digo esto porque hay muchos tipos de bizcochos y de bollería que podemos congelar, después si los descongelamos bien, se pueden disfrutar como si estuvieran recién hechos. Ya hice la prueba con el último bundt que preparé, en este enlace tenéis la receta y el resultado no ha podido ser mejor. La única precaución hay que tener a la hora de congelarlo es, envolver muy bien con film transparente el bundt cuando esté completamente frío, lo podemos hacer entero o troceado. Cuando lo queramos consumir debemos sacarlo uno o dos días antes del congelador y pasarlo al frigorífico, para que la descongelación se haga de manera adecuada. Antes de degustarlo, debemos dejarlo a temperatura ambiente unas horas para que no esté frío y de esta forma podremos disfrutar de un bundt exquisito.



En cuanto a estos moldes, ya lo he comentado en otras ocasiones, me parecen extraordinarios. Tienen unas formas preciosas y los bizcochos se hornean perfectamente, tan solo debemos engrasarlos adecuadamente antes de verter la masa y el resultado será óptimo. Un producto muy útil para engrasar los moldes perfectamente y que todas las hendiduras queden engrasadas, es el spray desmoldante antiadherente. El molde que he utilizado en esta ocasión es el Stained glass, es bonito ¿verdad? En la tienda Claudia & Julia podéis verlo con detalle.


No sé si habéis oído hablar de la tienda online Claudia & Julia, os recomiendo que visitéis su página web, donde podéis encontrar diversos moldes de la marca Nordic Ware para elaborar bundts, así como otras muchas cosas que nos pueden ser útiles en las preparaciones de nuestras recetas. Me encanta esta tienda, si no la conocéis, os invito a visitarla porque podéis encontrar una gran variedad de utensilios para cocina, repostería…, entre otras muchas cosas, todas ellas de las mejores marcas y calidades que hay en el mercado. Nos envían lo que pedimos rápidamente y una cosa importante es que los envíos son gratis, para todos los pedidos sin excepción.


Estando tan próximas las Navidades quería preparar un bundt con productos muy de esas fechas, así que me vinieron a la cabeza las castañas y pensé en una salsa de chocolate para acompañarlo. La masa lleva puré de castañas y también castañas en almíbar, que podemos preparar en casa sin problema, pero como sé que estas fechas suponen mucho trabajo en las cocinas de la mayoría de los hogares, he optado por hacerlo con productos elaborados, eso sí hay que comprarlos de buena calidad para que el resultado sea extraordinario. Afortunadamente hoy en día tenemos a nuestro alcance marcas muy buenas, que preparan sus elaboraciones partiendo de productos de gran calidad, por lo que no tendréis ninguna dificultad en encontrarlas.


La salsa de chocolate que la acompaña es muy sencilla de hacer y he utilizado parte del almíbar de las castañas para aportarle un toque especial. El conjunto de sabores es delicioso, por lo que os lo recomiendo, sobre todo teniendo en cuenta que se puede hacer con tiempo, congelarlo y después disfrutarlo como recién hecho. Viene bien poder elaborar las cosas con antelación para llegar a esas fechas más descansados, sin tener que pasar tantas horas en la cocina. Probarlo porque estoy convencida que os va a gustar.



INGREDIENTES:
Para el Bundt:
200 gr. de mantequilla
200 gr. de azúcar
3 huevos L
250 gr. de harina
1 cucharada de impulsor o polvo de hornear
1 cucharadita de bicarbonato sódico
½ cucharadita de sal
125 ml. de buttermilk (*)
1 cucharadita de vainilla en pasta
200 gr. de puré de castañas
200 gr. de castañas en almíbar, reservamos el almíbar para la salsa

(*) Si no encontramos buttermilk podemos hacerlo en casa, para ello ponemos 125 ml. de leche en un vaso, añadimos 1 cucharadita de zumo de limón o de vinagre y removemos. Dejamos reposar durante 10 minutos y obtendremos un líquido con una apariencia similar a la de un yogur muy líquido. Si lo preferís podéis sustituirlo por 100 ml. de leche y dos cucharadas de yogur natural.

Para la Salsa de chocolate:
250 gr. de chocolate negro 70% cacao
125 ml. de almíbar de las castañas
50 gr. de glucosa (**)
200 ml. de nata

(**) Si no disponemos de glucosa podemos poner en su lugar una cucharada de miel o una cucharada de azúcar. Pero lo ideal es hacerla con glucosa, pues le aporta a la salsa una textura más cremosa.

Elaboración del bundt:
Es importante tener todos los ingredientes a temperatura ambiente, por lo que tendremos que sacar la mantequilla, los huevos, buttermilk una o dos  horas antes de su preparación. Os recomiendo también pesar todos los ingredientes que vayamos a necesitar y tenerlos preparados antes de empezar con la elaboración.

Precalentamos el horno a 175º calor arriba y abajo.
Tamizamos la harina, junto con el impulsor o polvo de hornear, el bicarbonato sódico y la sal, reservamos.
Cortamos la mantequilla en trozos, la colocamos en el bol de la batidora y batimos durante 1 minuto. Añadimos el azúcar y batimos con el accesorio batidor de varillas, velocidad media durante 6 minutos o hasta que veamos que la mezcla adquiere un color más blanco y una consistencia cremosa. Durante el proceso tendremos que parar la máquina un par de veces para bajar  la mantequilla que se quede adherida a las paredes del bol.
A continuación batimos ligeramente los huevos y sin parar la batidora los incorporamos poco a poco, seguimos batiendo hasta conseguir una mezcla suave y cremosa. Paramos la máquina y añadimos la pasta de vainilla, el puré de castañas y batimos hasta que se integren.
Ahora es el momento de cambiar el accesorio batidor para sustituirlo por el batidor de pala K, de esa forma cuando vayamos a incorporar la harina la mezclará con suavidad con el resto de ingredientes, sin batir en exceso, lo que evitará que se desarrolle el gluten y conseguiremos un mejor resultado en la masa.
Incorporamos los ingredientes secos que previamente hemos tamizado y el buttermilk. Esta operación la haremos alternando entre ambas mezclas. En primer lugar añadimos una tercera parte de la harina tamizada, batiendo a velocidad baja para se mezcle con suavidad. Seguidamente ponemos la mitad del buttermilk y continuamos batiendo a velocidad baja, ahora otra parte de la harina, mezclamos y luego el resto de buttermilk. Finalmente echamos el resto de harina. Si hiciera falta y para no batir en exceso la masa, terminaremos de mezclar a mano con una espátula.
Sacamos las castañas del almíbar, las troceamos y agregamos a la masa, mezclando suavemente con la espátula, para evitar que se rompan.
Cogemos un molde Bundt y lo engrasamos muy bien con spray desmoldante, procurando que el interior del molde quede totalmente engrasado. Con cuidado vertemos la masa, procurando que se reparta por igual. Cuando hayamos terminado levantamos el molde y le damos unos golpecitos contra la superficie de trabajo, protegida con un paño, para que la mezcla se distribuya bien por todas las hendiduras del molde y si hiciera falta alisamos la superficie con una espátula.
Introducimos en el horno que tenemos calentado previamente a 175º, calor arriba y abajo, colocamos a media altura sobre la rejilla del horno y horneamos durante 50 minutos o hasta que al pinchar con una brocheta o con un cake tester, salga limpio. El tiempo dependerá de cada horno, ya que normalmente las temperaturas suelen oscilar un poco según modelos. Una vez esté listo, lo retiramos del horno, dejamos enfriar dentro del molde sobre una rejilla durante 10 minutos. Transcurrido este tiempo desmoldamos con cuidado y dejamos que se enfríe por completo sobre la rejilla.
Mientras se hornea el Bundt preparamos el acompañamiento con el que lo vamos a servir.

Preparación de la Salsa de chocolate:
Picamos el chocolate, lo ponemos en un recipiente y reservamos.
En un cazo ponemos el almíbar de las castañas, la glucosa, la nata, llevamos al fuego y cuando comience a hervir vertemos sobre el chocolate. Removemos hasta que se disuelva por completo y quede una salsa fina. Podemos tomarla caliente o fría, si preferimos esta última opción, dejamos a temperatura ambiente, removiendo de vez en cuando, hasta que se enfríe y guardamos en el frigorífico en un recipiente con tapa.

Servimos nuestro Bundt cake acompañado de alguna castaña en almíbar y vertemos por encima la salsa de chocolate, que podrá estar fría o caliente, según nuestras preferencias. Queda delicioso.




miércoles, 26 de noviembre de 2014

Pan de Jamón



Este mes viajamos a Venezuela de la mano de Bake the World para preparar un pan muy tradicional de ese país: el Pan de Jamón.  Es una receta que los venezolanos llegan a preparar durante todo el año en las celebraciones familiares, pero su mayor protagonismo lo adquiere en las fechas navideñas. Un plato que no puede faltar en la mesa, acompañado de otros platos típicos imprescindibles, como las hallacas, el pernil, la ensalada de gallina y el ponche crema.


En muchas panaderías y tiendas del país se puede comprar el pan de jamón, pero ninguno es comparable al que se puede hacer en casa, que aunque lleva su tiempo, merece la pena el trabajo realizado en la cocina. Se puede hacer fácilmente con una sola fermentación y cuya característica principal es que va relleno de jamón cocido, tocineta sofrita (también llamada panceta ahumada), uvas pasas y aceitunas verdes, por lo general, rellenas con pimiento rojo. Actualmente existen algunas variantes en los ingredientes, tales como el jamón de pavo y el queso crema entre otros y se ha creado una variante en el pan usando masa de hojaldre.


Este pan es una creación venezolana de comienzos del Siglo XX cuyo consumo y fabricación poco a poco se fue transformando en una costumbre navideña hasta hacerse imprescindible cada diciembre. Según Miro Popic, periodista y columnista venezolano especializado en gastronomía, la receta del pan de jamón es atribuida a Gustavo Ramella, propietario de una panadería ubicada en la ciudad de Caracas donde, en diciembre de 1905, se elaboró inicialmente. Entonces sólo llevaba jamón como relleno y su rápida aceptación provocó que otras famosas panaderías, como las de Montalbán y Banchs lo incorporaran a su oferta, añadiéndole éste último uvas pasas. Para los años 1920 ya se podían encontrar variedades con otros ingredientes tales como almendras, aceitunas, nueces y alcaparras. Posteriormente, gracias a su atractivo y calidad, su consumo se fue expandiendo por todo el territorio nacional, muy especialmente durante las festividades navideñas. Lo que no cabe duda es que merece la pena prepararlo, es realmente delicioso.



INGREDIENTES:
Para el pan:
500 gr. de harina (he utilizado de fuerza)
220 gr. de leche
50 gr. de mantequilla
40 gr. de azúcar
5 gr. de levadura seca de panadería
½ cucharadita de sal

Para pincelar el pan:
1 huevo
2 cucharadas de agua

Para el relleno:
150 gr. de jamón york (6 lonchas)
100 gr. de bacon ahumado (5 lonchas)
100 gr. de aceitunas rellenas de pimiento rojo
50 gr. de pasas sin semillas

Preparación en Thermomix:
Ponemos en el vaso la leche, la mantequilla y el azúcar. Mezclamos 1 minuto, 37º, velocidad 2. Añadimos la levadura y mezclamos 10 segundos, velocidad 2. Agregamos la harina y la sal, programamos 20 segundos, velocidad 6 y a continuación amasamos 3 minutos, vaso cerrado, velocidad Espiga.
Engrasamos ligeramente con aceite un bol, retiramos la masa del vaso, formamos una bola y la depositamos en el recipiente. Tapamos con film transparente o con un paño de cocina limpio y dejamos reposar en un lugar cálido y fuera de corrientes de aire, hasta que la masa doble su volumen, aproximadamente tardará 1 hora.
Una vez transcurrido este tiempo sacamos la masa del bol, la colocamos sobre un papel vegetal engrasado con un poco de aceite y la extendemos dándole forma de rectángulo.
Ponemos el bacon en una sartén caliente y le damos un par de vueltas, sin que llegue a tostarse, tan solo necesitamos que suelte un poco de grasa, que vamos a utilizar para pincelar la superficie de la masa. Después de pincelarla, ponemos las lonchas de jamón de york distribuidas por toda la superficie procurando no llegar hasta los extremos de la masa, lo que nos ayudará después para sellar el pan. A continuación colocamos las lonchas de bacon, troceamos las aceitunas las repartimos por encima y ponemos también la pasas.
Enrollamos el pan como si se tratara de un brazo de gitano, conforme lo vayamos enrollando apretaremos un poco. Una vez listo sellamos los extremos para cerrarlos y los doblamos debajo de la masa. Con cuidado depositamos el pan con el papel vegetal en la bandeja del horno, hacemos unos cortes con un cuchillo afilado, tapamos con film transparente o con un paño de cocina limpio y dejamos reposar, para que doble su volumen, aproximadamente una hora.
Cuando esté listo, batimos el huevo con las dos cucharadas de agua y pincelamos la superficie. Horneamos con el horno previamente calentado a 200º C, durante 20 minutos, después bajamos la temperatura a 180º y horneamos 20 minutos más. Si viéramos que la superficie del pan toma mucho color, lo podemos tapar con papel de aluminio. Una vez fuera del horno lo dejamos enfriar sobre una rejilla antes de consumirlo.

Elaboración manual:
Si no disponemos de Thermomix, podemos amasar a mano o en cualquier otra amasadora. Para ello calentamos un poquito la leche (que no pase de los 37º), añadimos la levadura, removemos y dejamos reposar. Ponemos el resto de ingredientes en un bol, a excepción de la mantequilla, incorporamos la leche con la levadura y amasamos. Una vez se haya formado una masa, añadimos la mantequilla cortada en daditos y continuamos amasando durante al menos 5-8 minutos, hasta conseguir una masa fina y elástica. Formamos una bola y la ponemos en un recipiente ligeramente engrasado, después seguimos con el proceso tal y como he explicado anteriormente.

Pan de Jamón
Elaboración paso a paso






lunes, 24 de noviembre de 2014

Mousse de café - Reto Tía Alia



Pensaba que este mes tampoco iba a poder participar en el Reto Tía Alia, pues desde que se volvió viajero no había podido hacerlo. En las dos últimas ocasiones por más que lo intenté no hubo forma, porque cuando las cosas se complican, no es posible hacer todo lo que deseamos. Finalmente este mes puedo participar y lo hago con la receta dulce.
Carmen sabe que le tengo un especial cariño a su Reto y que siempre que puedo participo en el mismo, pero desde que se ha vuelto "andarín" y está visitando las cocinas de otros blogs no había podido participar. Este mes la anfitriona es Neus, del blog Cocinando con Neus, a la que también conozco personalmente y me une mucho cariño. Ella nos ha planteado dos recetas muy sencillas y siguiendo la dinámica del Reto, se trata de una salada y otra dulce, pero en esta ocasión me he inclinado por la dulce. Me gusta mucho el café y aprovechando que en el blog tengo publicadas poquísimas recetas con este ingrediente, me he hecho inclinar la balanza hacia el lado dulce.


Me gusta ser lo más fiel posible a la receta de Tía Alia, así que en esta ocasión no iba a ser menos, tan solo he añadido un par de hojas de gelatina a la receta original, el resto está tal cual. Normalmente estamos habituados a ver muchas recetas de Mousse elaboradas con nata y ésta al llevar solo las claras resulta muy ligera. Os animo a prepararla.






INGREDIENTES:
4 huevos
100 gr. de azúcar glas
50 ml. de café recién hecho
2 hojas de gelatina

Para acompañar:
Unos frutos rojos
Unas hojitas de menta

En primer lugar ponemos las hojas de gelatina a hidratar, para ello llenamos un bol con agua fría, las sumergimos en el mismo y las tenemos durante unos 3-4 minutos. Mientras tanto preparamos un café a nuestro gusto, puede ser normal o descafeinado, fuerte o más suave. Escurrimos y secamos bien las hojas de gelatina y las introducimos en el café caliente, removemos hasta que se hayan disuelto por completo.
Separamos las claras de las yemas. Ponemos las yemas en un bol y batimos hasta que espumen y queden esponjosas, reservamos. En otro recipiente comenzamos a batir las claras y en cuanto empiecen a montar vamos incorporando el azúcar glas poco a poco, sin dejar de batir. Continuamos batiendo hasta conseguir que lleguen a punto de nieve.
Ahora volvemos de nuevo a las yemas que hemos reservado, batimos y vamos añadiendo el café con la gelatina (que ya estará casi frío), poco a poco, sin dejar de batir, hasta conseguir una mezcla espumosa. Cogemos un par de cucharadas de claras montadas y las añadimos a la mezcla de yemas y café, removiendo suavemente hasta que se integren. De esta forma igualaremos texturas y nos será mucho más fácil terminar de incorporar la mezcla a las claras montadas. A continuación vertemos una parte de esta preparación sobre las claras, mezclando con una espátula con movimientos suaves y envolventes, para evitar que pierdan aire. Incorporamos el resto  y continuamos integrando con movimientos suaves de abajo a arriba hasta que la preparación que uniforme.
Vertemos en los recipientes que hayamos elegido para presentar la mousse y guardamos en el frigorífico durante unas horas para que enfríe bien y coja consistencia.
A la hora de servir la mousse de café podemos acompañarla de unos frutos rojos y una hojita de menta fresca.


sábado, 15 de noviembre de 2014

Bundt cake de manzanas y azafrán con Salsa de toffee

 
 


Me gusta mucho utilizar los moldes Bundt de la marca Nordic Ware porque me parecen magníficos, no solo por sus bonitas formas, sino porque los bizcochos se hornean de maravilla y quedan preciosos. Hoy se celebra el National Bundt Cake Day en Estados Unidos y desde el blog I love Bundt Cakes lo celebran publicando todos aquellos Bundt Cakes que hayan querido unirse a la celebración.


Me considero absoluta enamorada de estos moldes y en el blog tengo varios Bundt Cakes publicados, así que no quería faltar a esta cita y para celebrar esta fecha he elaborado un Bundt cake especialmente para la ocasión. He pensado que una buena combinación serían las manzanas junto con el azafrán, todo ello acompañado de una exquisita Salsa de toffee y unas manzanas aromatizadas con azafrán. Ya os podéis imaginar el rico contraste de sabores ¿verdad?. Lo que quisiera recomendaros es que no os paséis en la cantidad de azafrán. Con tan solo unas hebras podemos darle un delicioso toque, pero si nos pasamos puede que predomine el sabor de esta especia y que el resultado no sea el esperado. Es importante conseguir una buena armonía entre los sabores, para obtener el resultado adecuado, así que con infusionar en leche unas 8-10 hebras de azafrán será más que suficiente. Pero esto es como todo, cada cual tiene su gusto y hay quien a lo mejor prefiere añadir más cantidad, eso lo dejo a criterio de cada uno.


Espero que os guste mi contribución a la celebración de este día que cada vez se ha ido introduciendo más en nuestro país, precisamente gracias a los blogs y a la posibilidad de poder conseguir fácilmente los moldes de la casa Nordic Ware en las tiendas de repostería.




INGREDIENTES:
Para el Bundt:
250 gr. de mantequilla
275 gr. de azúcar
5 huevos L
375 gr. de harina
1 cucharada de impulsor o polvo de hornear
1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
½ cucharadita de sal
1 yogur natural
100 ml. de leche
Unas hebras de azafrán (un pellizco pequeño)
1 cucharadita de pasta o de extracto de vainilla
La piel rallada de un limón
2 manzanas Golden medianas

Para la Salsa de toffee:
120 gr. de azúcar moreno
100 gr. de mantequilla
200 ml. de nata

Para las manzanas aromatizadas con azafrán:
2 manzanas Golden
Unas hebras de azafrán
1 cucharadita de azúcar
1 cucharadita de miel


Para elaborar el Bundt cake:
Debemos tener todos los ingredientes a temperatura ambiente, por lo que tendremos que sacar la mantequilla, los huevos, la leche y el yogur del frigorífico al menos una hora antes de su preparación. Os recomiendo también pesar todos los ingredientes que vayamos a necesitar y tenerlos preparados antes de empezar con la elaboración.
Precalentamos el horno a 175º calor arriba y abajo.
Calentamos la leche, la ponemos en un bol y añadimos las hebras de azafrán, removemos y dejamos en infusión durante unos minutos. En cuanto se haya enfriado colamos, mezclamos con el yogur y reservamos.
Tamizamos la harina, junto con el impulsor o polvo de hornear, el bicarbonato sódico y la sal, reservamos.
Cortamos la mantequilla en trozos, la colocamos en el bol de la batidora y batimos durante 1 minuto. Añadimos el azúcar y batimos con el accesorio batidor de varillas, velocidad media durante 5 minutos o hasta que veamos que la mezcla adquiere un color más blanco y una consistencia cremosa. Durante el proceso tendremos que parar la máquina un par de veces para bajar  la mantequilla que se quede pegada en las paredes del bol.
A continuación batimos ligeramente los huevos y sin parar la batidora los incorporamos poco a poco, seguimos batiendo hasta conseguir una mezcla suave y cremosa. Añadimos la pasta de vainilla, la ralladura de limón y batimos hasta que se integre.
Paramos la máquina y quitamos el batidor de varillas para sustituirlo por el batidor pala K, de esa forma cuando vayamos a incorporar la harina la mezclará con suavidad con el resto de ingredientes, sin batir en exceso, lo que evitará que se desarrolle el gluten y conseguiremos un mejor resultado en la masa.
Ahora es el momento de incorporar los ingredientes secos que previamente hemos tamizado y la leche infusionada con el azafrán mezclada con el yogur. Esta operación la haremos alternando entre ambas mezclas.
En primer lugar añadimos una tercera parte de la harina tamizada, batiendo a velocidad baja para se mezcle con suavidad. Seguidamente ponemos la mitad de la leche y yogur que hemos mezclado con antelación y continuamos batiendo a velocidad baja. Seguimos con otra parte de la harina, luego con el resto de leche y yogur. Finalmente añadimos el resto de harina. Si hiciera falta y para no batir en exceso la masa, terminaremos de mezclar a mano con una espátula.
Pelamos las manzanas, las troceamos en daditos de pequeños (como de 1 cm.) y la incorporamos a la masa, mezclando suavemente con una espátula.
Cogemos un molde Bundt y lo engrasamos muy bien con spray desmoldante o con otro tipo de grasa, ya sea mantequilla o aceite. Debemos procurar que el interior del molde quede totalmente engrasado. Con cuidado vamos vertiendo la masa, procurando que se reparta por igual por todo el molde. Cuando hayamos terminado levantamos el molde y le damos unos golpecitos contra la superficie de trabajo, protegida con un paño, para que la mezcla se distribuya bien por todas las hendiduras del molde y si hiciera falta alisamos la superficie con una espátula.
Introducimos en el horno que tenemos calentado previamente a 175º, calor arriba y abajo, colocamos a media altura sobre la rejilla del horno y horneamos durante 50-60 minutos o hasta que al pinchar con una brocheta o con un cake tester, salga limpio, esto dependerá de cada horno, ya que normalmente las temperaturas suelen oscilar un poco según modelos. Una vez esté listo, lo retiramos del horno, dejamos enfriar dentro del molde sobre una rejilla durante 10 minutos. Transcurrido este tiempo desmoldamos con cuidado y dejamos que se enfríe por completo sobre la rejilla.
Mientras se hornea el Bundt preparamos el acompañamiento con el que lo vamos a servir.

Preparación de la Salsa de Toffee:
En un cazo ponemos el azúcar moreno, la mantequilla y la nata. Llevamos al fuego y cuando comience a hervir bajamos la temperatura y dejamos cocer a fuego medio-bajo, durante 4-5 minutos, removiendo de vez en cuando. Debemos tener en cuenta que al enfriar la salsa espesa, por lo que tendremos cuidado en que no se quede demasiado concentrada en el fuego. Si notamos que ha espesado mucho podemos añadir un chorrito de nata y remover.

Preparación de las mazanas aromatizadas con azafrán:
Pelamos las manzanas y con un sacabolas formamos unas bolitas, si no disponemos de uno podemos cortar unos dados. Cuando las tengamos las ponemos en un recipiente apto para el microondas, ponemos unas hebras de azafrán por encima, el azúcar y la miel. Tapamos con film transparente y llevamos al microondas en golpes de 20 segundos. Aproximadamente nos llevará 1 minuto o poco más. Debemos vigilar cada 20 segundos, ya que dependiendo del microondas y del tamaño de las bolitas tardarán más o menos tiempo. Sabremos que están cuando veamos que el film ha hecho vacío  y queda pegado por completo a las bolitas de manzana. Deben quedar blanditas, pero sin perder la forma.
Cuando las saquemos del microondas, retiramos el film y las pasamos a un plato, con mucho cuidado, así evitaremos que se sigan cocinando con el calor residual del recipiente.

Servimos nuestro Bundt cake acompañado de las manzanas aromatizas y vertemos por encima un poco de Salsa de toffee. Si queremos que aún resulte más delicioso podemos acompañarlo de una bola de helado de vainilla, una combinación perfecta.



martes, 11 de noviembre de 2014

Hummus de berenjena



Últimamente he tenido en casa más berenjenas de las habituales, pero es que gracias a la huerta de nuestros amigos y los detalles que José Mª y Cuqui tienen con nosotros, puedo disfrutar de verduras y hortalizas recién recogidas y apreciar el sabor que tienen los productos que nos llegan directamente del campo; no hay nada comparable. Hoy día podemos adquirir en los mercados unos productos de muy buena calidad, pero creo que nada que se pueda comparar al sabor de algo que nos llega directamente del campo a la mesa.


Me gustan mucho las berenjenas y se pueden preparar de muchas formas, pero hace tiempo que quería hacer este Hummus de berenjenas que leí en el libro “Las verduras de muchas maneras” de Karin Leiz, aunque le he dado mi toque personal. La receta original no lleva, el Tahini (pasta de sésamo), el chile y la ralladura de limón, pero creo que le han aportado más sabor y el resultado ha sido delicioso. Es ideal como aperitivo o entrante y son de esas cosas que podemos dejar preparadas con antelación cuando tenemos invitados, ya que al llevar el zumo de limón no se oxida y el reposo hace que los sabores se acentúen, por lo que queda más rico que recién hecho, al menos desde mi punto de vista.



INGREDIENTES:
3 berenjenas grandes
100 gr. de yogur natural
1 diente de ajo
1 limón
1 cucharadita de semillas de sésamo tostadas
1 cucharada de Tahini (pasta de sésamo)
1 chile pequeño
Cilantro fresco picado (podemos utilizar deshidratado)
3 cucharadas de aceite de oliva, más un poco extra para el horneado
Sal
Pimienta negra recién molida


Lavamos las berenjenas y las partimos por la mitad en sentido longitudinal. Hacemos unas incisiones con el cuchillo y las colocamos en la bandeja de horno. Echamos por encima un poco de sal y un chorrito de aceite de oliva. Las asamos en el horno precalentado a 190º C, durante 40 minutos. Una vez fuera del horno tapamos con una hoja de papel de aluminio y dejamos reposar por espacio de media hora.
Con una cuchara extraemos la pulpa y la aplastamos con un tenedor. Podemos hacerlo en la batidora, pero me gusta más la textura que queda cuando se aplasta con el tenedor. Si lo hacemos con la batidora el trabajo se simplifica, pero quedaría como un puré y prefiero que quede algo más rústico, con algún pequeño tropezón.
Una vez las tengamos bien aplastadas incorporamos el yogur, el diente de ajo muy picadito, el zumo y la ralladura de limón, las semillas y la pasta de sésamo (Tahini), el chile muy picado, cilantro, 3 cucharadas de aceite de oliva sal y pimienta negra recién molida. Mezclamos todos los ingredientes hasta formar una pasta, probamos y rectificamos añadiendo, si hiciera falta, algo más de sal, pimienta, cilantro, limón…, lo dejamos a nuestro gusto. Con estas cantidades estaba en su punto.
Servir acompañado de unas tostadas, colines, pan de pita, bastones de pan… Resulta un aperitivo o entrante delicioso.





martes, 4 de noviembre de 2014

Tarta de higos con crema de fruta de la pasión y requesón



La temporada de higos ha terminado pero tenía esta tarta pendiente publicar y no quería dejar de hacerlo. Hace varios días estuvimos cogiendo higos en la huerta de unos amigos y se me ocurrió preparar esta deliciosa tarta. Los higos combinan perfectamente con el queso, así que pensé que con una crema de fruta de la pasión y requesón podría resultar un buen contraste y no me ha defraudado. Me gustan las masas crujientes y para la base he preparado una masa sablé que es ideal para este tipo de tartas. Se utiliza para la elaboración de muchas tartas y empanadas, aunque también podemos hacer con la misma unas simples y deliciosas galletas. Podemos elaborarla fácilmente en un robot de cocina que disponga de un accesorio para masa, aunque es preferible prepararla a mano sobre una superficie fría o en un bol, que es como yo la he hecho.



Debemos extenderla lo más fina posible (3-4 mm. de grosor) de modo que la base de la masa quede bien cocinada, ligera y crujiente. Una de las claves para obtener los mejores resultados, es la utilización de ingredientes de la mejor calidad posible. Una vez hecha se mantiene en el frigorífico, bien envuelta, durante 3-4 días y puede congelarse durante 3 meses. De hecho con estas cantidades salen 2 bases para un molde de 20 cm. de diámetro, por lo que la otra la he enrollado en una hoja de papel vegetal y después la he envuelto en film transparente, para guardarla en el congelador y así disponer de la misma en otra ocasión.


Para que la masa quede bien crujiente, la he horneado “a ciegas”. Se trata del método de prehorneado más usado y consiste en cubrir el fondo de la tarta con papel vegetal, taparlo con peso (legumbres secas o bolas de cerámica) y llevarla al horno. De esta forma se evita que la masa se encoja y queda de maravilla.



INGREDIENTES:
Para la masa Sablé:
250 gr. de harina
150 gr. de mantequilla cortada en daditos
1 cucharadita de sal fina
1 huevo
1 cucharada sopera de leche fría

Para la crema de fruta de la pasión:
100 ml. de leche
50 ml. de nata
38 gr. de azúcar
15 gr. de Maizena
2 yemas
½ rama de vainilla
1 ó 2 cucharaditas de pasta de fruta de la pasión (al gusto). He utilizado la de Home Chef

Además necesitaremos:
1 tarrina de requesón de 250 gr.
10-12 higos (dependiendo del tamaño)
Unas hojitas de hierbabuena o de menta


Para hacer la crema de fruta de la pasión:
En un cazo vertemos la nata y casi toda la leche, reservando una pequeña cantidad de esta última. Cogemos la vainilla, la abrimos por la mitad a lo largo y raspamos las semillas, la incorporamos a la mezcla de nata y leche. Ponemos a calentar hasta que comience a hervir.
Mientras tanto en un bol colocamos la Maizena con el azúcar y removemos para que se mezclen. Añadimos las yemas, la leche que hemos reservado y batimos un poco para que se deshagan los posibles grumos. Cuando la nata y la leche hayan hervido, las retiramos del fuego y vertemos sobre este preparado, removiendo al mismo tiempo. Volcamos la mezcla en el cazo y la ponemos de nuevo a fuego suave, removiendo constantemente, hasta que espese. Retiramos del fuego e incorporamos la pasta de fruta de la pasión, removemos para que se integre.
Vertemos la crema en un bol y vamos removiendo para que enfríe con más rapidez. Podemos cubrirla con un film transparente completamente pegado a la superficie, para evitar que salga costra por encima; o bien llenamos directamente una manga pastelera, la cerramos bien para evitar la entrada de aire y cuando esté prácticamente fría podemos guardarla en el frigorífico hasta que vayamos a utilizarla. Todo el proceso lo tenéis en imágenes al final de la receta.

Para hacer la masa sablé:
Ponemos una parte de la harina en la superficie de trabajo o en un bol y hacemos un hueco. Colocamos en el centro la mantequilla, el  huevo y la sal. Con la punta de los dedos, mezclamos y amasamos los ingredientes.
Poco a poco añadimos el resto de harina y seguimos amasando con cuidado, hasta que la mezcla adquiera una textura granulada. Incorporamos la leche poco a poco y mezclamos con la punta de los dedos hasta que la masa se una. Con la palma de la mano amasamos la mezcla hasta que quede firme.
Formamos una bola, envolvemos en film transparente y guardamos en el frigorífico como mínimo 1 hora, antes de su utilización. Con estas cantidades salen dos bases para un molde de 20 cm. de diámetro. En las fotos de la elaboración de la masa podéis ver el proceso detallado.
Cuando la saquemos del frigorífico la dividimos en dos porciones iguales y para que sea más fácil extenderla, colocamos cada una entre dos hojas de papel vegetal. De esta forma podremos extenderla de forma sencilla, evitaremos que se nos pegue al rodillo y no tendremos necesidad de agregar más harina a la masa, ya que esto alteraría el resultado. Debemos dejarla de un grosor aproximado de 3-4 mm., en las fotos podéis verlo con detalle.
Retiramos suavemente la hoja de papel vegetal de encima de la masa, la reservamos para utilizarla después en el horneado y volcamos la masa con mucho cuidado sobre el molde, procurando centrarla. Retiramos la hoja de papel vegetal y vamos acoplándola a las paredes del molde presionando ligeramente. Una vez la tengamos lista, cortamos el exceso con un cuchillo, para que nos queden los bordes igualados y guardamos en el frigorífico durante 15-20 minutos.
Mientras tanto precalentamos el horno a 190º C., he utilizado ventilador.
Cuando la masa haya vuelto a enfriarse, la sacamos del frigorífico y pinchamos el fondo con un tenedor. Cogemos una de las hojas de papel que hemos reservado, la arrugamos con las manos y la ponemos sobre la masa, procurando que quede bien acoplada. Ponemos unas legumbres secas encima o bien unas bolas de cerámica y horneamos “a ciegas” durante 20 minutos. Una vez pasado este tiempo retiramos el papel con las legumbres y horneamos 15 minutos más hasta que se haya cocido del todo y esté dorada. Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla. Todo esto lo podéis ver en las fotografías.

Para terminar la tarta:
Cuando esté fría del todo, cubrimos con la crema de fruta de la pasión, vamos poniendo el requesón en trozos por encima. Cortamos los higos en trozos y los vamos colocando, después terminamos con unas hojitas de hierbabuena o de menta.


Elaboración de la crema de fruta de la pasión:



Elaboración de la masa sablé:


Estirado de la masa y horneado "a ciegas":


Para terminar la tarta:




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