lunes, 7 de abril de 2014

Bizcocho de chocolate sin harina con fresas



Es un bizcocho muy sencillo de hacer que no lleva harina, por lo que aquellas personas que tengan intolerancia al gluten pueden tomarlo sin problema. Resulta ideal como base de tarta, ya que nos permite poner encima cualquier crema o fruta que nos pueda apetecer. En este caso, aprovechando que estamos en plena temporada, han sido unas fresas las que he utilizado para su decoración. Para que os hagáis una idea de la textura que tiene, os diré que es un bizcocho denso, del estilo de un brownie, que ademas tiene un sabor a chocolate buenísimo, que contrasta maravillosamente con las fresas.


Para su elaboración podéis utilizar un molde o un aro de pastelería, así que como quería estrenar los aros que mi querida amiga Mª Dolores del blog Cuinant me ha regalado, he utilizado dos aros para hacer dos bases de diferente tamaño. En la receta os pongo las medidas de los aros y también os indico, en el caso de que lo hagáis en un molde, el tamaño que debe tener. En otra entrada ya os mostraré como he decorado la otra base. Ahora os dejo con la receta y os invito a prepararla, se hace en un momento y como digo se puede adornar con cualquier fruta o crema.



INGREDIENTES:
Receta de Paco Torreblanca
Para el bizcocho:
250 gr. de claras de huevo (8 claras aprox.)
85 gr. de azúcar
50 gr. de yemas de huevo (3 yemas aprox.)
250 gr. de chocolate negro (70%)
60 gr. de mantequilla

Para decorar:
2 cucharadas de mermelada de fresa
1 cucharadita de agua
20-22 Fresas
Azúcar glas
Hojas de menta


Precalentamos el horno a 200º C
En un bol ponemos el chocolate troceado con la mantequilla y fundimos baño María, teniendo la precaución que el agua no toque el fondo del recipiente. Vamos moviendo con la ayuda de una espátula, hasta que ambos estén completamente disueltos. Esta operación la podemos hacer en el microondas, pero debemos tener la precaución de hacerlo en golpes de 30 segundos y sin ponerlo a máxima potencia, con 700 W será suficiente. Cada 30 segundos lo sacamos para remover y comprobar cómo va el proceso. Repetimos hasta que el chocolate esté casi disuelto, ya que el mismo calor residual del  recipiente terminará por fundirlo.
Ponemos las claras en el bol de la batidora y comenzamos a batir, cuando empiecen a espumar vamos incorporando el azúcar poco a poco en forma de lluvia y sin dejar de batir, hasta que queden bien montadas.
Montamos las yemas en otro recipiente y las añadimos al merengue que hemos preparado con las claras y el azúcar. Lo haremos mezclando con suavidad, con una espátula, con movimientos envolventes. Cuando la mezcla esté completamente integrada vamos añadiendo el chocolate que hemos fundido con la mantequilla. Lo haremos poco a poco y mezclando también con mucha suavidad entre cada incorporación. Debemos conseguir una mezcla esponjosa y uniforme.
Forramos la bandeja del horno con papel vegetal y vertemos la preparación en un molde o aro ligeramente engrasado. En mi caso he preferido hacer dos bases finas para lo que he utilizado dos aros de pastelería; uno de 16 cm. y otro de 22 cm. de diámetro, ya que cada uno era para una preparación diferente. Si optamos por hacerlo en un molde deberemos utilizar uno de 20 cm. de diámetro. Alisamos la superficie y horneamos con el horno precalentado a 200º C durante 8-10 minutos, si hemos utilizado un solo molde entonces aumentaremos el tiempo de horneado, con unos 25 minutos será suficiente. El tiempo dependerá de la potencia de cada horno, pero podemos comprobar la cocción pinchando con una brocheta, si sale limpia estará hecho, de lo contrario dejaremos unos minutos más, pero sin pasarnos, pues debemos evitar que nos quede reseco.
Una vez fuera del horno dejamos enfriar en el molde o aro durante unos 10-15 minutos, transcurrido este tiempo podemos desmoldar y ponemos a enfriar por completo sobre una rejilla.

Montaje:
Colocamos el bizcocho en el plato donde lo vayamos a servir, le damos la vuelta de manera que la parte de arriba quede abajo y recortamos, si hace falta, los laterales del mismo para igualarlo.
Ponemos las dos cucharadas de mermelada de fresa y la cucharadita de agua en un bol, calentamos 20 segundos en el microondas. Removemos bien y pincelamos el bizcocho. A continuación lavamos las fresas con las hojas y las secamos con papel de cocina. Las partimos para que nos queden igualadas y las colocamos con las puntas hacia arriba sobre la capa de mermelada. Espolvoreamos con un poco de azúcar glas y decoramos con unas hojitas de menta.
Podemos acompañarlo con un buen helado de vainilla o con un poco de nata o de crema fresca.




Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...