Polvorones de avellana de Paco Torreblanca

lunes, 31 de diciembre de 2018


Esta es una receta que aprendí a hacer en un Curso de una mañana de Recetas de Navidad de la Escuela Torreblanca, hace ya algunos años, en concreto a finales del mes de Noviembre del 2013. Tengo la suerte de que está ubicada muy cerca de casa y he podido hacer varios cursos, en esta entrada os hablé de los mismos. Desde entonces la hago cada año por Navidad, pero no la había compartido con vosotros en el blog. En estas fechas es difícil encontrar algo de tiempo para fotografiar las elaboraciones que vamos haciendo y sobre todo para sentarte a escribir las recetas con detalle. No quería dejar pasar un año más sin publicarla, porque es de esas recetas que debemos tener guardadas, junto con las que más nos gustan, para agradar a los nuestros en estas entrañables fechas.


No son nada difíciles de preparar, lo único que lleva algo más de trabajo es la preparación de la harina y de los frutos secos, ya que debemos tostarlos previamente para de ese modo obtener los mejores resultados y disfrutar de un polvorón exquisito. He intentado explicaros la receta con todo detalle, para que no tengáis problema a la hora de hacerlos. Como las cantidades de los ingredientes que nos dieron en la Escuela eran para hacer muchos polvorones, he sacado las proporciones para poder hacer una cantidad más acorde con nuestros hogares. De todas formas están tan ricos que estoy segura que si los hacéis, la próxima vez aumentaréis la receta. Estos son los que ellos hacen habitualmente, pero podemos hacerlos solo con almendras o bien cambiar las avellanas por otro fruto seco, como por ejemplo unos pistachos o cualquier otro que nos guste.
Una vez horneados y fríos, se conservan perfectamente en una caja metálica. Cuando están fríos, los espolvoreo con azúcar glas y los guardo para ir sacando los que vaya a utilizar en cada ocasión. En una caja metálica pongo una capa de polvorones en el fondo, después corto una hoja de papel vegetal y la pongo encima, coloco otra capa de polvorones, otra de papel y así hasta terminar con todos.


Espero que estéis pasando unas muy Felices Navidades en compañía de vuestros seres más queridos y os deseo lo mejor para el nuevo año que va a comenzar. Os dejo con la receta, que estoy segura os va a encantar.


Polvorones de avellana de Paco Torreblanca


INGREDIENTES:


500 gr. de harina floja de repostería tostada
186 gr. de almendra Marcona tostada
186 gr. de avellanas tostadas
150 gr. de azúcar glas (a ser posible triturada en casa)
250 gr. de manteca de cerdo a temperatura ambiente
2,5 gr. de sal
2 cucharaditas de canela molida (la cantidad es al gusto)
Ralladura de un limón hermoso (la cantidad es al gusto)
Azúcar glas para espolvorear por encima


Recomendaciones:


  • Antes de elaborar la receta os voy a decir lo que debemos hacer para conseguir un polvorón de calidad extraordinaria:
  • La almendra debe ser Marcona, es la de mejor calidad, aunque si no la encontramos (como me ha ocurrido a mí en esta ocasión) utilizaremos otra clase.
  • Las avellanas si son tostadas podemos darles un plus de tueste para intensificar el sabor, para ello las podemos poner cuando la almendra ya esté casi lista y de ese modo no se nos tostarán en exceso.
  • Debemos dejar la piel tanto en las almendras como en las avellanas, ya que aportan más sabor. Aunque no pasa nada si se la queréis quitar.
  • Es importante tostar la harina, antes de elaborar la receta, por lo que debemos coger algo más de los 500 gr. que indica la receta, ya que al tostarla pierde humedad y si la pesamos después, es posible que nos falte un poco de la cantidad indicada.
  • Podemos utilizar una parte de manteca de cerdo ibérico, aunque no hace falta ponérsela para toda la receta. Como orientación indicar que se puede utilizar mitad de cada clase.
  • El azúcar es mejor triturarlo en casa con un procesador de cocina, una Thermomix o un molinillo de café. Algunos de los que venden suelen llevar algo de almidón, por lo que es mejor hacerlo en casa.
  • Las cantidades de canela molida y de ralladura de limón son al gusto, por lo que os he puesto la que yo suelo poner y que a mi gusto resulta bien, pero podéis adaptarlas al vuestro.



Tostado de la harina:


Precalentamos el horno a 170º C, función ventilador, para tostar la harina. Es fundamental hacerlo para obtener un buen polvorón, ya que de ese modo el sabor será mucho más rico, además al tostarla se elimina la posible humedad que pueda tener.
Forramos la bandeja del horno con papel vegetal, colocamos algo más de la cantidad de harina que indica la receta y con una espátula la extendemos bien. Cuando el horno esté caliente introducimos la bandeja y removemos cada 5 minutos para que se vaya tostando bien por todas partes. En unos 18 - 20 minutos más o menos estará tostada, esto dependerá de cada horno. Cuando veamos que tiene algo de color estará lista. Sacamos la bandeja del horno y mientras se enfría debemos ir removiendo también de vez cuando.


Tostado de los frutos secos:


Ahora vamos a tostar los frutos secos y, por si acaso mermara algo al hacerlo, es mejor poner algunos más del peso indicado. Si las almendras y las avellanas son crudas debemos tostarlas por separado, ya que necesitan diferente tiempo de tostado. En el caso de que las avellanas ya estén tostadas, las reservamos para introducirlas más tarde.
Subimos la temperatura del horno a 180º C, función ventilador. Extendemos las almendras sobre la bandeja del horno forrada con papel vegetal y la introducimos en el horno. Al igual que hemos hecho con la harina, debemos ir removiendo de vez en cuando para evitar que se tuesten demasiado por un solo lado. Cuando lleven 10 minutos, bajamos la temperatura del horno a 160º C y continuamos tostando. Debemos estar atentos para evitar que se pasen de tostado, ya que amargarían. Dependiendo del horno en unos 18 - 20 minutos estarán listas. Si hemos comprado las avellanas tostadas y vemos que necesitan algo más, podemos introducirlas en el horno cuando le falten unos minutos a las almendras, las removemos para que se mezclen bien y cuando hayamos finalizado de tostar ambas cosas, sacamos la bandeja del horno y mientras se enfrían las iremos removiendo.

Una vez tengamos la harina, las almendras y las avellanas tostadas y frías es cuando debemos pesar la cantidad que vamos a necesitar para hacer la receta.



Elaboración de los polvorones:


Trituramos las almendras y las avellanas a groso modo, es decir no debemos pulverizarlas por completo, ya que corremos el riesgo de que suelten su grasa. Es mejor que quede con algún tropezón, así lo hace el Maestro Paco Torreblanca y así me gusta a mí, ya que es mucho más agradable encontrarse algún pequeño trozo de almendra y de avellana. En el caso de nos guste un poco más fino, hay que tener mucho cuidado para evitar convertirlo en una pasta ya que el fruto seco suelta su aceite en cuanto nos pasamos triturando. Ponemos en un bol la harina, el azúcar, las he tamizado para evitar que se formen grumos. Añadimos las almendras y las avellanas tostadas, la sal, la canela y la ralladura de limón y mezclamos bien. Ahora añadimos la manteca a trozos y amasamos solo lo justo para que quede todo integrado. Podemos hacerlo a mano con una espátula o bien en una batidora con el accesorio pala y tan solo mezclando hasta que la masa se integre, es preferible terminar de unir la masa con las manos, para evitar batirla en exceso. Ponemos la masa resultante entre dos papeles de hornear y con el rodillo hacemos una plancha de 1,5 cm. de grosor. Normalmente utilizo una bandeja que tiene esa altura, la forro con papel vegetal, extiendo la masa por toda la superficie, pongo otra lámina de papel vegetal por encima y ayudándome del rodillo la voy extendiendo para nivelarla, podemos hacerlo también con la palma de la mano. Reservamos en el frigorífico unos minutos para que endurezca un poquito y sea más fácil cortarlos. Ayudándome de una regla, que utilizo solamente para repostería, voy cortando tiras de 2 cm. de ancho. Cuando las tengo todas, le doy la vuelta a la bandeja y vuelvo a cortar tiras de 2 cm., para formar unos cuadrados. Si disponéis de un cortador pequeñito, podéis utilizarlo sin problema. Después con cuidado deposito cada polvorón en una bandeja de horno forrada con papel vegetal. Si me ha quedado algún recorte de masa la junto de nuevo sin amasar mucho y vuelvo a cortar hasta terminarla por completo. Precalentamos el horno a 175º con aire y horneamos 18 minutos (el tiempo como siempre os digo es aproximado, pues cada horno es un mundo), pero en mi caso es el tiempo que necesitan. Dejamos enfriar, espolvoreamos con azúcar glas y para conservarlos lo mejor es guardarlos en una caja metálica bien tapada, donde aguantan perfectamente varios días. Podéis tenerlos durante todas las fiestas y algo más de tiempo, aunque como no hagáis mucha cantidad no os durarán.





2 comentarios

  1. Te han quedado de lujo. Tienen muy buena pinta. Un besazo y Feliz 2019.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Nati.
      Felíz Año Nuevo a tí también.
      Un beso.

      Eliminar