martes, 2 de diciembre de 2014

Bundt cake de castañas con Salsa de chocolate



Se acercan las Navidades y creo que la mayoría estamos pensando en recetas para elaborar en esos días o incluso las estamos haciendo para poder tenerlas preparadas para la ocasión. Digo esto porque hay muchos tipos de bizcochos y de bollería que podemos congelar, después si los descongelamos bien, se pueden disfrutar como si estuvieran recién hechos. Ya hice la prueba con el último bundt que preparé, en este enlace tenéis la receta y el resultado no ha podido ser mejor. La única precaución hay que tener a la hora de congelarlo es, envolver muy bien con film transparente el bundt cuando esté completamente frío, lo podemos hacer entero o troceado. Cuando lo queramos consumir debemos sacarlo uno o dos días antes del congelador y pasarlo al frigorífico, para que la descongelación se haga de manera adecuada. Antes de degustarlo, debemos dejarlo a temperatura ambiente unas horas para que no esté frío y de esta forma podremos disfrutar de un bundt exquisito.



En cuanto a estos moldes, ya lo he comentado en otras ocasiones, me parecen extraordinarios. Tienen unas formas preciosas y los bizcochos se hornean perfectamente, tan solo debemos engrasarlos adecuadamente antes de verter la masa y el resultado será óptimo. Un producto muy útil para engrasar los moldes perfectamente y que todas las hendiduras queden engrasadas, es el spray desmoldante antiadherente. El molde que he utilizado en esta ocasión es el Stained glass, es bonito ¿verdad? En la tienda Claudia & Julia podéis verlo con detalle.


No sé si habéis oído hablar de la tienda online Claudia & Julia, os recomiendo que visitéis su página web, donde podéis encontrar diversos moldes de la marca Nordic Ware para elaborar bundts, así como otras muchas cosas que nos pueden ser útiles en las preparaciones de nuestras recetas. Me encanta esta tienda, si no la conocéis, os invito a visitarla porque podéis encontrar una gran variedad de utensilios para cocina, repostería…, entre otras muchas cosas, todas ellas de las mejores marcas y calidades que hay en el mercado. Nos envían lo que pedimos rápidamente y una cosa importante es que los envíos son gratis, para todos los pedidos sin excepción.


Estando tan próximas las Navidades quería preparar un bundt con productos muy de esas fechas, así que me vinieron a la cabeza las castañas y pensé en una salsa de chocolate para acompañarlo. La masa lleva puré de castañas y también castañas en almíbar, que podemos preparar en casa sin problema, pero como sé que estas fechas suponen mucho trabajo en las cocinas de la mayoría de los hogares, he optado por hacerlo con productos elaborados, eso sí hay que comprarlos de buena calidad para que el resultado sea extraordinario. Afortunadamente hoy en día tenemos a nuestro alcance marcas muy buenas, que preparan sus elaboraciones partiendo de productos de gran calidad, por lo que no tendréis ninguna dificultad en encontrarlas.


La salsa de chocolate que la acompaña es muy sencilla de hacer y he utilizado parte del almíbar de las castañas para aportarle un toque especial. El conjunto de sabores es delicioso, por lo que os lo recomiendo, sobre todo teniendo en cuenta que se puede hacer con tiempo, congelarlo y después disfrutarlo como recién hecho. Viene bien poder elaborar las cosas con antelación para llegar a esas fechas más descansados, sin tener que pasar tantas horas en la cocina. Probarlo porque estoy convencida que os va a gustar.



INGREDIENTES:
Para el Bundt:
200 gr. de mantequilla
200 gr. de azúcar
3 huevos L
250 gr. de harina
1 cucharada de impulsor o polvo de hornear
1 cucharadita de bicarbonato sódico
½ cucharadita de sal
125 ml. de buttermilk (*)
1 cucharadita de vainilla en pasta
200 gr. de puré de castañas
200 gr. de castañas en almíbar, reservamos el almíbar para la salsa

(*) Si no encontramos buttermilk podemos hacerlo en casa, para ello ponemos 125 ml. de leche en un vaso, añadimos 1 cucharadita de zumo de limón o de vinagre y removemos. Dejamos reposar durante 10 minutos y obtendremos un líquido con una apariencia similar a la de un yogur muy líquido. Si lo preferís podéis sustituirlo por 100 ml. de leche y dos cucharadas de yogur natural.

Para la Salsa de chocolate:
250 gr. de chocolate negro 70% cacao
125 ml. de almíbar de las castañas
50 gr. de glucosa (**)
200 ml. de nata

(**) Si no disponemos de glucosa podemos poner en su lugar una cucharada de miel o una cucharada de azúcar. Pero lo ideal es hacerla con glucosa, pues le aporta a la salsa una textura más cremosa.

Elaboración del bundt:
Es importante tener todos los ingredientes a temperatura ambiente, por lo que tendremos que sacar la mantequilla, los huevos, buttermilk una o dos  horas antes de su preparación. Os recomiendo también pesar todos los ingredientes que vayamos a necesitar y tenerlos preparados antes de empezar con la elaboración.

Precalentamos el horno a 175º calor arriba y abajo.
Tamizamos la harina, junto con el impulsor o polvo de hornear, el bicarbonato sódico y la sal, reservamos.
Cortamos la mantequilla en trozos, la colocamos en el bol de la batidora y batimos durante 1 minuto. Añadimos el azúcar y batimos con el accesorio batidor de varillas, velocidad media durante 6 minutos o hasta que veamos que la mezcla adquiere un color más blanco y una consistencia cremosa. Durante el proceso tendremos que parar la máquina un par de veces para bajar  la mantequilla que se quede adherida a las paredes del bol.
A continuación batimos ligeramente los huevos y sin parar la batidora los incorporamos poco a poco, seguimos batiendo hasta conseguir una mezcla suave y cremosa. Paramos la máquina y añadimos la pasta de vainilla, el puré de castañas y batimos hasta que se integren.
Ahora es el momento de cambiar el accesorio batidor para sustituirlo por el batidor de pala K, de esa forma cuando vayamos a incorporar la harina la mezclará con suavidad con el resto de ingredientes, sin batir en exceso, lo que evitará que se desarrolle el gluten y conseguiremos un mejor resultado en la masa.
Incorporamos los ingredientes secos que previamente hemos tamizado y el buttermilk. Esta operación la haremos alternando entre ambas mezclas. En primer lugar añadimos una tercera parte de la harina tamizada, batiendo a velocidad baja para se mezcle con suavidad. Seguidamente ponemos la mitad del buttermilk y continuamos batiendo a velocidad baja, ahora otra parte de la harina, mezclamos y luego el resto de buttermilk. Finalmente echamos el resto de harina. Si hiciera falta y para no batir en exceso la masa, terminaremos de mezclar a mano con una espátula.
Sacamos las castañas del almíbar, las troceamos y agregamos a la masa, mezclando suavemente con la espátula, para evitar que se rompan.
Cogemos un molde Bundt y lo engrasamos muy bien con spray desmoldante, procurando que el interior del molde quede totalmente engrasado. Con cuidado vertemos la masa, procurando que se reparta por igual. Cuando hayamos terminado levantamos el molde y le damos unos golpecitos contra la superficie de trabajo, protegida con un paño, para que la mezcla se distribuya bien por todas las hendiduras del molde y si hiciera falta alisamos la superficie con una espátula.
Introducimos en el horno que tenemos calentado previamente a 175º, calor arriba y abajo, colocamos a media altura sobre la rejilla del horno y horneamos durante 50 minutos o hasta que al pinchar con una brocheta o con un cake tester, salga limpio. El tiempo dependerá de cada horno, ya que normalmente las temperaturas suelen oscilar un poco según modelos. Una vez esté listo, lo retiramos del horno, dejamos enfriar dentro del molde sobre una rejilla durante 10 minutos. Transcurrido este tiempo desmoldamos con cuidado y dejamos que se enfríe por completo sobre la rejilla.
Mientras se hornea el Bundt preparamos el acompañamiento con el que lo vamos a servir.

Preparación de la Salsa de chocolate:
Picamos el chocolate, lo ponemos en un recipiente y reservamos.
En un cazo ponemos el almíbar de las castañas, la glucosa, la nata, llevamos al fuego y cuando comience a hervir vertemos sobre el chocolate. Removemos hasta que se disuelva por completo y quede una salsa fina. Podemos tomarla caliente o fría, si preferimos esta última opción, dejamos a temperatura ambiente, removiendo de vez en cuando, hasta que se enfríe y guardamos en el frigorífico en un recipiente con tapa.

Servimos nuestro Bundt cake acompañado de alguna castaña en almíbar y vertemos por encima la salsa de chocolate, que podrá estar fría o caliente, según nuestras preferencias. Queda delicioso.




miércoles, 26 de noviembre de 2014

Pan de Jamón



Este mes viajamos a Venezuela de la mano de Bake the World para preparar un pan muy tradicional de ese país: el Pan de Jamón.  Es una receta que los venezolanos llegan a preparar durante todo el año en las celebraciones familiares, pero su mayor protagonismo lo adquiere en las fechas navideñas. Un plato que no puede faltar en la mesa, acompañado de otros platos típicos imprescindibles, como las hallacas, el pernil, la ensalada de gallina y el ponche crema.


En muchas panaderías y tiendas del país se puede comprar el pan de jamón, pero ninguno es comparable al que se puede hacer en casa, que aunque lleva su tiempo, merece la pena el trabajo realizado en la cocina. Se puede hacer fácilmente con una sola fermentación y cuya característica principal es que va relleno de jamón cocido, tocineta sofrita (también llamada panceta ahumada), uvas pasas y aceitunas verdes, por lo general, rellenas con pimiento rojo. Actualmente existen algunas variantes en los ingredientes, tales como el jamón de pavo y el queso crema entre otros y se ha creado una variante en el pan usando masa de hojaldre.


Este pan es una creación venezolana de comienzos del Siglo XX cuyo consumo y fabricación poco a poco se fue transformando en una costumbre navideña hasta hacerse imprescindible cada diciembre. Según Miro Popic, periodista y columnista venezolano especializado en gastronomía, la receta del pan de jamón es atribuida a Gustavo Ramella, propietario de una panadería ubicada en la ciudad de Caracas donde, en diciembre de 1905, se elaboró inicialmente. Entonces sólo llevaba jamón como relleno y su rápida aceptación provocó que otras famosas panaderías, como las de Montalbán y Banchs lo incorporaran a su oferta, añadiéndole éste último uvas pasas. Para los años 1920 ya se podían encontrar variedades con otros ingredientes tales como almendras, aceitunas, nueces y alcaparras. Posteriormente, gracias a su atractivo y calidad, su consumo se fue expandiendo por todo el territorio nacional, muy especialmente durante las festividades navideñas. Lo que no cabe duda es que merece la pena prepararlo, es realmente delicioso.



INGREDIENTES:
Para el pan:
500 gr. de harina (he utilizado de fuerza)
220 gr. de leche
50 gr. de mantequilla
40 gr. de azúcar
5 gr. de levadura seca de panadería
½ cucharadita de sal

Para pincelar el pan:
1 huevo
2 cucharadas de agua

Para el relleno:
150 gr. de jamón york (6 lonchas)
100 gr. de bacon ahumado (5 lonchas)
100 gr. de aceitunas rellenas de pimiento rojo
50 gr. de pasas sin semillas

Preparación en Thermomix:
Ponemos en el vaso la leche, la mantequilla y el azúcar. Mezclamos 1 minuto, 37º, velocidad 2. Añadimos la levadura y mezclamos 10 segundos, velocidad 2. Agregamos la harina y la sal, programamos 20 segundos, velocidad 6 y a continuación amasamos 3 minutos, vaso cerrado, velocidad Espiga.
Engrasamos ligeramente con aceite un bol, retiramos la masa del vaso, formamos una bola y la depositamos en el recipiente. Tapamos con film transparente o con un paño de cocina limpio y dejamos reposar en un lugar cálido y fuera de corrientes de aire, hasta que la masa doble su volumen, aproximadamente tardará 1 hora.
Una vez transcurrido este tiempo sacamos la masa del bol, la colocamos sobre un papel vegetal engrasado con un poco de aceite y la extendemos dándole forma de rectángulo.
Ponemos el bacon en una sartén caliente y le damos un par de vueltas, sin que llegue a tostarse, tan solo necesitamos que suelte un poco de grasa, que vamos a utilizar para pincelar la superficie de la masa. Después de pincelarla, ponemos las lonchas de jamón de york distribuidas por toda la superficie procurando no llegar hasta los extremos de la masa, lo que nos ayudará después para sellar el pan. A continuación colocamos las lonchas de bacon, troceamos las aceitunas las repartimos por encima y ponemos también la pasas.
Enrollamos el pan como si se tratara de un brazo de gitano, conforme lo vayamos enrollando apretaremos un poco. Una vez listo sellamos los extremos para cerrarlos y los doblamos debajo de la masa. Con cuidado depositamos el pan con el papel vegetal en la bandeja del horno, hacemos unos cortes con un cuchillo afilado, tapamos con film transparente o con un paño de cocina limpio y dejamos reposar, para que doble su volumen, aproximadamente una hora.
Cuando esté listo, batimos el huevo con las dos cucharadas de agua y pincelamos la superficie. Horneamos con el horno previamente calentado a 200º C, durante 20 minutos, después bajamos la temperatura a 180º y horneamos 20 minutos más. Si viéramos que la superficie del pan toma mucho color, lo podemos tapar con papel de aluminio. Una vez fuera del horno lo dejamos enfriar sobre una rejilla antes de consumirlo.

Elaboración manual:
Si no disponemos de Thermomix, podemos amasar a mano o en cualquier otra amasadora. Para ello calentamos un poquito la leche (que no pase de los 37º), añadimos la levadura, removemos y dejamos reposar. Ponemos el resto de ingredientes en un bol, a excepción de la mantequilla, incorporamos la leche con la levadura y amasamos. Una vez se haya formado una masa, añadimos la mantequilla cortada en daditos y continuamos amasando durante al menos 5-8 minutos, hasta conseguir una masa fina y elástica. Formamos una bola y la ponemos en un recipiente ligeramente engrasado, después seguimos con el proceso tal y como he explicado anteriormente.

Pan de Jamón
Elaboración paso a paso






lunes, 24 de noviembre de 2014

Mousse de café - Reto Tía Alia



Pensaba que este mes tampoco iba a poder participar en el Reto Tía Alia, pues desde que se volvió viajero no había podido hacerlo. En las dos últimas ocasiones por más que lo intenté no hubo forma, porque cuando las cosas se complican, no es posible hacer todo lo que deseamos. Finalmente este mes puedo participar y lo hago con la receta dulce.
Carmen sabe que le tengo un especial cariño a su Reto y que siempre que puedo participo en el mismo, pero desde que se ha vuelto "andarín" y está visitando las cocinas de otros blogs no había podido participar. Este mes la anfitriona es Neus, del blog Cocinando con Neus, a la que también conozco personalmente y me une mucho cariño. Ella nos ha planteado dos recetas muy sencillas y siguiendo la dinámica del Reto, se trata de una salada y otra dulce, pero en esta ocasión me he inclinado por la dulce. Me gusta mucho el café y aprovechando que en el blog tengo publicadas poquísimas recetas con este ingrediente, me he hecho inclinar la balanza hacia el lado dulce.


Me gusta ser lo más fiel posible a la receta de Tía Alia, así que en esta ocasión no iba a ser menos, tan solo he añadido un par de hojas de gelatina a la receta original, el resto está tal cual. Normalmente estamos habituados a ver muchas recetas de Mousse elaboradas con nata y ésta al llevar solo las claras resulta muy ligera. Os animo a prepararla.






INGREDIENTES:
4 huevos
100 gr. de azúcar glas
50 ml. de café recién hecho
2 hojas de gelatina

Para acompañar:
Unos frutos rojos
Unas hojitas de menta

En primer lugar ponemos las hojas de gelatina a hidratar, para ello llenamos un bol con agua fría, las sumergimos en el mismo y las tenemos durante unos 3-4 minutos. Mientras tanto preparamos un café a nuestro gusto, puede ser normal o descafeinado, fuerte o más suave. Escurrimos y secamos bien las hojas de gelatina y las introducimos en el café caliente, removemos hasta que se hayan disuelto por completo.
Separamos las claras de las yemas. Ponemos las yemas en un bol y batimos hasta que espumen y queden esponjosas, reservamos. En otro recipiente comenzamos a batir las claras y en cuanto empiecen a montar vamos incorporando el azúcar glas poco a poco, sin dejar de batir. Continuamos batiendo hasta conseguir que lleguen a punto de nieve.
Ahora volvemos de nuevo a las yemas que hemos reservado, batimos y vamos añadiendo el café con la gelatina (que ya estará casi frío), poco a poco, sin dejar de batir, hasta conseguir una mezcla espumosa. Cogemos un par de cucharadas de claras montadas y las añadimos a la mezcla de yemas y café, removiendo suavemente hasta que se integren. De esta forma igualaremos texturas y nos será mucho más fácil terminar de incorporar la mezcla a las claras montadas. A continuación vertemos una parte de esta preparación sobre las claras, mezclando con una espátula con movimientos suaves y envolventes, para evitar que pierdan aire. Incorporamos el resto  y continuamos integrando con movimientos suaves de abajo a arriba hasta que la preparación que uniforme.
Vertemos en los recipientes que hayamos elegido para presentar la mousse y guardamos en el frigorífico durante unas horas para que enfríe bien y coja consistencia.
A la hora de servir la mousse de café podemos acompañarla de unos frutos rojos y una hojita de menta fresca.


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